EL AMOR…

Posted in Reflexiones with tags , , , on febrero 13, 2020 by elcaminoangosto

El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. I Juan 4.8

Según la popular Wikipedia del Internet,

“El día de san Valentín es una celebración tradicional de países anglosajones que se ha ido implantando en otros países a lo largo del siglo XX principalmente en la que las parejas de enamorados expresan su amor y cariño mutuamente. Se celebra el 14 de febrero, onomástico de san Valentín. En algunos países se conoce como día de los enamorados y en otros como día del amor y la amistad. En Angloamérica hacia 1840, Esther A. Howland comenzó a vender las primeras tarjetas postales masivas de san Valentín, conocidas como “valentines”, con símbolos como la forma del corazón o de Cupido. También en este día es común la tradición de regalar rosas a aquellas personas a las que se tiene un especial afecto.”

Y con respecto al personaje al cual se le llama “San Valentín” el sitio de National Geographic afirma que:  

San Valentín fue un sacerdote de Roma que en el siglo III ponía en riesgo su vida para unir a las parejas en matrimonio. El emperador Claudio II lo prohibió porque a su juicio los solteros sin hijos eran mejores soldados. San Valentín al considerarlo injusto lo desafió. Este fue detenido y enviado por el emperador al prefecto de Roma, quien al ver que todas sus promesas para hacerlo renunciar a su fe eran ineficaces, mandó que lo golpearan y después lo decapitaran.

Quiero aprovechar esta fecha en que abundan las conversaciones sobre el amor para hablar de lo que parece ser el valor universal, es decir, las personas de todas las culturas y convicciones religiosas o filosóficas piensan que el amor es algo bueno. Todavía no he conocido a alguien que afirme que el amor sea malo.

Existen varios tipos de amor.

El primer tipo de amor es el amor que llamamos filial, este se refiere al amor que suele existir entre personas que tienen alguna conexión familiar o alguna amistad que los hace tratarse como hermanos, o al menos como deberían tratarse los hermanos.

Existe también el amor romántico, que es el que experimenta una pareja de enamorados, novios o cónyuges.

Sin embargo, puede afirmarse que estos dos tipos de amor son circunstanciales y muchas veces temporales, porque hay personas que profesaron amarse con todo el corazón y luego llegaron a odiarse a tal grado que no soportan ni verse y mucho menos vivir juntos.

Hay personas que disfrutaron de una linda amistad, pero el tiempo o las circunstancias hicieron que de aquel amor solo quede un buen recuerdo.

Todos los seres humanos, sean creyentes o incrédulos, sean cristianos o de cualquier otra religión, tienen la capacidad de experimentar los tipos de amor que se han descrito. Esto es una bendición que Dios quiso preservar para toda la humanidad.

La clase de amor al cual se refiere el apóstol Juan en la cita inicial de este artículo es diferente, es un amor que se asocia con Dios y con la esencia del Ser Divino y afecta a los otros tipos de amor, pero NO tenemos una capacidad natural para experimentar esa clase de amor. Solo viene por Su Gracia.

Esto no se trata de un sentimiento hermoso, es algo diferente y tiene las características que el apóstol Pablo describen I Corintios 13.4-7:

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El capítulo 4 de la primera carta del apóstol Juan explica claramente que el amor de Dios se mostró al mundo cuando Él entregó a Su Hijo unigénito.

Es un hecho incomprensible que Dios estuviera dispuesto a entregar a Su Hijo a la muerte y es un hecho incomprensible que Cristo estuviera dispuesto a dar su vida por pecadores rebeldes como nosotros para darnos esperanza.

El apóstol Pablo afirma que Dios deposita esta clase de amor sobre los creyentes:

“… y la esperanza no avergüenza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”Romanos 5.5

Cuando Dios salva pecadores, les imparte su amor y los capacita para amar de verdad, de una manera diferente.

No es difícil amar a los que nos aman, eso lo puede hacer cualquier persona, pero Dios nos capacita para amar a los que no merecen ser amados, así como Él nos amó sin que nosotros mereciéramos su amor.

El Señor Jesús confrontó a sus seguidores al respecto de la diferencia entre el amor común y el amor que deben practicar los hijos de Dios:

“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman” (Lucas 6.32)

Solamente el Espíritu Santo nos puede capacitar para cumplir este mandamiento de Cristo cuando dijo:

“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”(Mateo 5.44)

¿Es esto posible?

No estamos afirmando que los cristianos aman perfectamente, todos fallamos en alguna medida. Sin embargo, el mismo Espíritu Santo que vino a derramar en nosotros el amor de Dios al salvarnos (Romanos 5.5), nos impulsa a esforzarnos y nos capacita para practicar esta clase de amor y crecer en este amor.

La persona que se aferra a la amargura y constante rencor, la persona que se niega a perdonar las ofensas, está en una condición muy grave porque no está manifestando la virtud del amor. En otras palabras, es probable que tal persona no pueda amar porque todavía no ha experimentado el amor de Dios, en otras palabras y volviendo a la cita original: No ha conocido a Dios.

Es importante recalcar que aunque el cristiano no ama perfectamente, sí tiene el deseo de crecer en amor y de llegar a amar como Cristo nos amó y por esta razón se esfuerza en buscar la llenura del Espíritu Santo.

Nuestro Señor Jesucristo advirtió sobre los obstáculos para el amor y afirmó que sólo los que perseveran en amor podrán ser salvos:

“y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.(Mateo 24.12-13)

No es el conocimiento bíblico ni el involucramiento en actividades de iglesia lo que identifica al verdadero cristiano. Según Jesucristo, la marca que debe identificar a sus seguidores es el amor. (Juan 13.35).

Así como podemos afirmar que los que pierden la fe tenían una fe falsa. Si el Señor dice que los que perseveran en amor son lo que serán salvos, eso significa que ¡sólo los que perseveran en amor tienen fe verdadera!

El que está lleno del Espíritu Santo, estará lleno de amor.

¿Amas a Jesucristo el Salvador? ¿Amas a tu prójimo? ¿Has experimentado los efectos del verdadero amor, el AMOR DE DIOS?

Desear y procurar el amor de Cristo es la marca de los verdaderos cristianos, porque Él dijo:

En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos por los otros” (Juan 13.35).

Y el apóstol Juan recalcó:

el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (I Juan 2.5-6)

El amor verdadero, el amor de Dios nos perfecionará en nosotros todos los tipos de amor, afecto y cariño que pueden exisitr.

La amistad y la hermandad serán limpiadas del egoísmo y la conveniencia cuando se experimente el amor de Dios y por supuesto, también el amor de una pareja dejará de ser una pasión descontrolada y egoísta como la que exalta el mundo para volverse un afecto limpio,  desinteresado, sacrificial y perdurable.

Que así sea. Amén.

Por qué dejamos a los niños participar en los Cultos públicos

Posted in Reflexiones with tags , on enero 17, 2020 by elcaminoangosto

Por Scott Aniol, traducido con permiso por Alexander León

Artículo original en inglés: AQUI

Recuerdo aquel Domingo cuando me dirigía a casa viniendo de la iglesia y Becky me dijo: “Wow, creo que pude escuchar todo el sermón de hoy”. Nuestros hijos finalmente llegaron a la edad en la cual logran quedarse quietos en el culto de nuestra iglesia sin necesitar de cuidados. Ahora, “hemos comenzado de nuevo” con dos hijos más.

No hay duda que cuidar de los hijos durante el culto es difícil para los padres, pero estoy convencido de que eso es lo mejor, para los padres y para toda la iglesia.

Recientemente, un artículo de un blog. [La Coalición por el Evangelio] explicaba por qué deberíamos “dejar a los niños salir del culto”.

Aquí hablaremos de por qué debemos dejarlos participar.

Creemos en el poder transformador de la Palabra de Dios.

“Ocurren cosas sorprendentes en nosotros como una congregación cuando la Palabra de Dios nos lava y el Espíritu de Dios trabaja dentro de nosotros. Cuando escuchamos el Evangelio de Jesucristo predicado desde el canon completo de las Escrituras, somos cambiados de un grado de gloria al siguiente – esta es la obra del Espíritu en nosotros (II Corintios 3.18)”

¿Por qué querríamos privar a nuestros niños de este medio de gracia ordenado por Dios y presrito en la Biblia, especialmente si ellos son no regenerados? Mis niños necesitan tanto la Palabra de Dios como yo la necesito, y la necesitan en el contexto del Cuerpo entero.

¿Puede ser difícil para las madres y los padres atender mientras cuidan de niños pequeños? Absolutamente. Pero aun eso mismo es transformador. Aprender a escuchar la Palabra predicada no es transformador solamente para los niños, enseñarlos a hacerlo es santificador para sus padres.

¿Se distraen los seres humanos con facilidad? Puede estar seguro de eso, especialmente en una sociedad de comidas rápidas y crecientemente orientada al entretenimiento. Por eso, puede ser que esforzarme por estar involucrado con el sermón mientras un bebé hace ruido en el pasillo mientras su madre busca una galleta en el bolso es también algo santificador para mí. Y quizás mi mirada de apoyo y mi sonrisa hacia la madre sea parte del trabajo del Cuerpo de Cristo.

Rechazamos el mito de los estilos y estados de aprendizaje.

Algunos de los razonamientos para sacar a los niños de la adoración provienen de la filosofía secular de la educación. Horace Mann, rechazó la filosofía de educación anterior y argumentó por una sistematización de la educación en la cual los estudiantes se agrupen con sus compañeros por similitud de edad y estableció ritmos fijos de aprendizaje para ellos. Más tarde, Granville Stanley Hall, un evolucionista Darwiniano también tuvo un impacto significativo en la filosofía de educación dominante de nuestro día, enseñó que los niños evolucionan de un estado primitivo a uno más iluminado, reflejando los estados de evolución de la humanidad, y por lo tanto los niños deberían ser educados aparte de sus padres para que ellos no entorpezcan este desarrollo. Esta filosofía fue aplicada por el padre de la educación moderna John Dewey, quien luego argumentó que los padres eran incapaces para educar sus propios hijos. De esta manera, la escuela pública, no el hogar, se consideró responsable de la instrucción de la siguiente generación.

No se tardó mucho para que los Cristianos comenzaran a aceptar los principios de esta filosofía de la educación. Aunque los Cristianos rechazaron inicialmente el fundamento Darwiniano de esta filosofía, fueron convencidos de que la idea de los expertos estaban mejor preparados para educar a los niños que sus padres. Aun peor, esta filosofía incursionó en las iglesias también, impactando la filosofía y la práctica del discipulado de los niños.

El crecimiento del sistema de educación pública, con su estructura de grupos por grados, exacerbó mucho más el cambio en la filosofía de educación de la iglesia; ya que los niños y los jóvenes se acostumbraron a pasar la mayor parte del tiempo con sus compañeros de grupo, alejados de sus padres y de los demás adultos (excepto por los “expertos” maestros), y ya no querían participar en las reuniones intergeneracionales de la Iglesia. El hecho de que los empresarios hayan creado deliberadamente mercados de ventas en base a una demografía que está cada vez más fragmentada por edad y status social, solamente incrementó las divisiones entre las generaciones dentro de las iglesias.

Fue en este ambiente que tanto dentro como fuera de la iglesia de donde se desarrollaron los modernos programas de la Escuela Dominical – horas de educación en la iglesia que frecuentemente llegaron a sustituir el discipulado espiritual regular en el hogar – y la iglesia para niños – una reunión para niños que se realiza en el momento en que se realiza el culto para “adultos”. Algunas iglesias han llegado hasta a crear reuniones y cultos para adolescentes, posponiendo la participación de ellos en el culto general hasta que hayan terminado la escuela secundaria, si acaso.

Creemos en bendecir y equipar a Papá y a Mamá

La labor de padres es una labor dura, no hay duda de ello. Esta es la razón por la cual los padres jóvenes – madres en particular – necesitan de todo el cuerpo que las rodea para darles aliento mientras procuran educar a sus niños en el culto. Ellas han estado lidiando con ellos solas toda la semana; ¿no sería maravilloso tener una hermano(a) que ya terminó de criar a sus hijos dispuesto(a) a darle una mano a aquel que está luchando, con alguna palabra de aliento o comentario motivador?

¿Sienten los padres que a veces necesitan un espacio de descanso de su labor de padres? De seguro que sí, especialmente en una sociedad en la cual el “tiempo personal” se ha vuelto una prioridad por sobre todas las otras cosas. Tal vez hacer a un lado mis intereses personales por el interés espiritual de mis hijos sea una bendición para mí también. Ciertamente no hay nada de malo en que los padres contraten una niñera para disfrutar de una tarde ellos solos, pero ¿por qué ese descanso de la labor de padres debería darse en el tiempo más importante de nuestra semana? ¿Cuál es el mensaje que estamos comunicando a nuestros hijos al respecto de la importancia (o falta de) del culto de adoración corporativo?

Pero ¿Qué es lo que la Biblia dice?

Me sorprende cuán frecuentemente esta parte del proceso se omite, o cómo se le priva a las Escrituras de su contexto con tal de defender la propuesta de sacar a los niños del culto de adoración. Contrario a tales argumentos, el precedente del Antiguo Testamento nos muestra a familias enteras viniendo a adorar juntos para las asambleas solemnes. Cuando el pueblo vino para renovar el pacto con Dios antes de cruzar el río Jordán, Moisés les declaró lo siguiente:

Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella. (Deuteronomio 31.12-13)

Lo mismo ocurrió después de que el pueblo conquistó Ai al otro lado del Jordán; se reunieron para adorar a Dios,

“No hubo palabra alguna de todo cuanto mandó Moisés, que Josué no hiciese leer delante de toda la congregación de Israel, y de las mujeres, de los niños, y de los extranjeros que moraban entre ellos.” (Josué 8.35)

Aun dentro de la Ley, Dios dio mandamientos específicos para que cuando la gente se reuniera para adorar, debían hacerlo como familias (Deut 12.7, 12; 16. 11). Este precedente continuó donde quiera que el pueblo se reunía. Por ejemplo, cuando el Rey Josafat oró en favor del pueblo en el templo,

“Todo Judá estuvo delante de Jehová, con sus niños y sus mujeres y sus hijos” (II Cronicas 20.13).

Cuando Joel llamó al pueblo para tener una asamblea solemne de arrepentimiento, él mandó ,

“Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.(Joel 2.15-16).

De igual manera, después de que el pueblo regresó del exilio y Jerusalén fue reconstruida, incluyendo el templo,

“Y sacrificaron aquel día numerosas víctimas, y se regocijaron, porque Dios los había recreado con grande contentamiento; se alegraron también las mujeres y los niños; y el alborozo de Jerusalén fue oído desde lejos.” (Nehemias 12.43)

Es el deseo de Dios ser alabado, no en grupos divididos por demografía de edades, pero en un contexto multigeneracional,

“Los jóvenes y también las doncellas, los ancianos y los niños.”(Salmos 148.12)

Esto no cambió para la Iglesia del Nuevo Testamento. Familias completas venían cuando las iglesias se congregaban. Un ejemplo de esto en el libro de Los Hechos es Eutico, un muchacho que mientras escuchaba a Pablo predicar en Troas en un culto que se extendió por la noche, se quedó dormido y cayó por la ventana de un tercer piso (Hechos 20.7-12). Cuando Pablo escribió instrucciones a los hijos en sus cartas a las iglesias (Efesios 6.2-3; Colosenses 3.20), las cartas debían ser leídas en voz alta en las reuniones de la iglesia, por lo cual claramente asumía que los niños estuvieran presentes en la congregación.

En ninguna parte de las Escrituras, ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento, hay alguna sugerencia de que se debería hacer una segregación por edad en el contexto de las reuniones de la iglesia local.

Y ¿qué dijo Jesús?

“dejad a los niños venir a mí”

Las palabras sonaron extrañas a los oídos de los apóstoles. Él es el Maestro, es posible que ellos murmuraban. ¡Él está tratando de enseñar y estos niños aquí están causando distracción! ¿Por qué no los aparta?

Aquel día en una colina de Galilea, Jesús de Nazaret – el Hijo de Dios – recibió a los niños pequeños en sus brazos, y al hacerlo, nos proveyó de una tremenda ilustración sobre su perspectiva al respecto de los niños.

Aunque es posible que esta perspectiva se haya perdido dentro del mismo pueblo de Cristo hoy. Hoy los seguidores de Jesús no copian el ejemplo de su Maestro, sino el ejemplo de sus discípulos, que querían apartar a los niños para que causaran distracción a los adultos que escuchaban las enseñanzas de Cristo.

Así que, dejen que los niños vengan.

Johny y Susie lo necesitan.

Mamá y Papá lo necesitan.

Y toda la Iglesia lo necesita también.

La Biblia del Oso cumplió 450 años

Posted in Reflexiones with tags , , on diciembre 19, 2019 by elcaminoangosto

¿Qué opinarían de un hombre que nació en España pero que en el transcurso de su vida vivió en ciudades como Frankfort, Londres, Amberes, Bergerac, en el Castillo de Montargis, en Basilea y en Estrasburgo?

Para muchos sería tal vez un bohemio o un trotamundos. ¿Sería un hombre afortunado que supo disfrutar de la vida, viajando y viviendo en tantos sitios interesantes?

El hombre al cual me refiero, no vivió en tantos países por placer sino por necesidad y como este año se cumplieron 450 años de la publicación del libro por el cual él tuvo que viajar tantas veces, presento su biografía como un ejemplo de pasión por Cristo y perseverancia en medio de terribles amenazas de muerte.

Esta vida marcada por la persecución y la urgencia de tener que huir nos hace ecordar las palabras de la epístola a los Hebreos:

… de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.” (Hebreos 11.38)

Casiodoro de Reina nació en 1520 un lugar llamado Montemolín que hoy pertenece a Extremadura, pero que en aquel tiempo pertenecía al Reino de Sevilla en España.

Ser protestante en el siglo XVI no era cosa fácil y mucho menos en España, pero Casiodoro de Reina fue considerado por la Inquisición Española no solo un hereje, sino un “heresiarca” es decir, un maestro de herejes y fue quemado en efigie en 1562, lo cual consistía en quemar un muñeco en su lugar y se le confiscaban todos sus bienes si se hallaban, así como sus publicaciones o libros. Además, el rey español Felipe II puso precio a su cabeza, es decir se daría recompensa al que lo entregara o matara.

Había vivido como monje en el Monasterio de San Isidro del Campo, pero abrazó la fe evangélica o el “luteranismo” y fue tan influyente su conversión que según se dice en poco tiempo casi todos los frailes del convento habían abrazado el luteranismo también.

En 1557, Casiodoro junto con otros monjes huyó de Sevilla rumbo a Ginebra, la capital protestante de Suiza.

Vale la pena meditar un momento en cuanto a lo que esta huida significó: Hombres que estuvieron acostumbrados (1) a una vida apacible de estudio y oración en su monasterio, prefirieron salir por caminos desconocidos a un país desconocido con tal de poder vivir según lo que entendían que Dios demandaba de ellos una vez que tuvieron acceso a las Sagradas Escrituras.

Desde aquel entonces Casiodoro tenía la firme intención de realizar una traducción de la Biblia al idioma español pero algunas circunstancias, entre ellas sus convicciones en cuanto al trato para con los herejes, le distanciaron de Juan Calvino y por esta razón no se quedó en Ginebra.

Básicamente la discordia se dio porque Casiodoro de Reina no aprobaba la ejecución de herejes y afirmaba que a los anabautistas de línea pacifista debían ser considerados hermanos. Por estas convicciones se ganó además de la persecución de la Iglesia Romana, la oposición de muchos de sus hermanos protestantes.

Partió para Londres en 1558 pasando primero un tiempo breve en Frankfort y con él un buen grupo de creyentes españoles. En Londres junto con algunos italianos y neerlandeses que también habían huido de sus países, organizó una iglesia. En 1560 Casiodoro de Reina redactó una Confesión de fe titulada: “Confesión de fe hecha por ciertos fieles españoles, que huyendo de los abusos de la Iglesia Romana y la crueldad de la Inquisición de España hicieron a la Iglesia de los fieles para ser en ella recibidos por hermanos en Cristo”

Un fragmento del párrafo introductorio de esta Declaración de fe, es digno de ser mencionado porque podría ayudarnos a entender el sentimiento de nuestros hermanos evangélicos de aquel siglo.

A LA IGLESIA DEL SEÑOR JESÚS EL CRISTO, Congregada en Londres en nombre del mismo Señor, los hermanos españoles que, huyendo las abominaciones del Papado, se recogen a ella: gracia y paz de Dios único Redentor nuestro.

Después de habernos el Señor por su sola misericordia hecho este tan grande bien de darnos oídos con que oyésemos su voz, para que metidos en el número de su pequeña manada le siguiésemos como a único Pastor nuestro, ninguna cosa hemos mas deseado en esta vida, que hallarnos en la compañía de aquellos a quien el hubiese hecho la misma merced.  No porque entendemos que la Iglesia del Señor, y la afluencia de bienes del cielo que por él le son comunicados, está ligada a ciertos lugares, tiempos o personas; más que sabemos, enseñados por su palabra, que donde quiera que él la quiera juntar, allí le envía su bendición y la lluvia de sus largas misericordias.  Por esta causa dejamos nuestra patria y las comodidades de vivir, tales cuales eran que en ella teníamos, de nuestra libre voluntad, antes que el mundo, como lo tiene de costumbre, ni otra temporal necesidad nos compeliese a dejarlas; teniendo por suerte dichosísima, si algún día el Señor nos hiciese tan gran merced sobre las demás, de que corporalmente nos juntásemos con tan santa compañía, para participar así de sus trabajos y aflicciones como de los dones que el Señor le hubiese comunicado, y que ella participase de los nuestros.(1)

Casiodoro fue ordenado en 1562 como pastor de esta iglesia y la reina Elizabeth I le concedió el permiso de predicar a los españoles perseguidos.

El proyecto de traducción de la Biblia sufrió muchos obstáculos, porque en 1564 Casiodoro tuvo que huir de Londres ya que fue acusado de  conducta inmoral, específicamente de sodomía. Según se afirma hasta propios miembros de la iglesia estuvieron dispuestos a denunciar a su pastor, lo cual ocurrió, según se supo después, por chantaje. Porque los Inquisidores habían logrado infiltrar a un hombre llamado Gaspar Zapata, que hasta llegó a ser asistente de Casiodoro en el proyecto de traducción. (2)

Casiodoro no se presentó el día que fue convocado a declarar sino que huyó, y aunque algunos lo tuvieron por cobarde, no debe haber sido nada fácil dejar la iglesia y hasta a sus padres en Londres. Muchos piensan que Casiodoro sabía que no iba a ser juzgado con justicia y esto impediría la culminación de su proyecto principal que era la traducción de la Biblia.

Tiempo después, el mismo joven que supuestamente había sufrido el abuso, un muchacho francés de 17 años, confesó oficialmente en Amberes que él no tenía idea de dónde había salido tal acusación y que suponía que esto había surgido de parte de los opositores de Casiodoro. Esto aparece en la investigación de Kinder citada por Björn Reisnert (3)

La iglesia española de Londres sin pastor se dispersó, pero por la gracia de Dios los manuscritos se salvaron y Casiodoro los recuperó para seguir con grandes dificultades su obra de traducción en Amberes.

Casidoro también escribió un documento que se publicó en Heidelberg en 1567 titulado “Algunas artes de la Santa Inquisición española”, para lo cual usó el pseudónimo de Reginaldus Gonsalvius Montanus. Esa obra se publicó en latín, pero muy pronto fue traducida al inglés, holandés, francés y alemán (4)

Casiodoro pudo publicar su Biblia hasta el año 1569 en Basilea. A esta Biblia se le suele llamar “La Biblia del Oso” porque aparecían en su portada una marca de imprenta con un oso intentando alcanzar un panal de miel.

Esta ha sido la Biblia protestante para los cristianos de habla hispana por más de cuatro siglos. Con frecuencia se ha afirmado que esta es la primera Biblia en español, aunque esto no es correcto, porque en 1280 el Rey Alfonso el Sabio había ordenado que se hiciera una traducción al español. Sin embargo, no parece que las intenciones de aquel rey fueran las mismas de Casiodoro, cuyo esfuerzo tenía como objetivo que la Biblia llegar a estar al alcance del pueblo en su lengua natal.

La Biblia del Oso fue traducida con la clara intención de que el pueblo tuviera acceso a la Palabra de Dios.

Cipriano de Valera, argumentó como justificación a su trabajo de revisión y re-publicaciónlo siguiente:

…Cassiodoro de Reyna movido de un pio zelo de adelantar la gloria de Dios, y de hazer un señalado servicio à su nacion enviendo se en tierra de libertad para hablar y tratar de las cosas de Dios, començò a darle à la traslacion de la Biblia. La qual traduxo; y assi año de 1569, imprimiò dos mil exemplares: Los quales por la misericordia de Dios se han repartido por muchas regiones. De tal manera q hoy casi no se hallan exemplares, si alguno los quiere comprar.

En 1578 Casiodoro fue admitido como miembro de la congregación reformada Valona y las autoridades luteranas le concedieron nacionalidad honoraria. En 1577, recibió una oferta para ser ministro reformado en Polonia pero no la aceptó. El siguiente año la congregación Valona de Amberes le solicitó ser su pastor y él aceptó el cargo, era una congregación luterana.

Antes de tomar el cargo se ocupó de reparar el escándalo que años atrás había provocado su salida de Londres y la comisión que años antes trató las denuncias se reunió de nuevo y lo declaró inocente (5)

Vivió en Amberes hasta 1585 porque en ese año Felipe II de España se apoderó de la ciudad, por lo cual volvió a Frankfurt. Allá vivió y por la insistencia de los ciudadanos fue designado primero como co-pastor y luego como pastor oficial. Continuó en el ministerio hasta su muerte, el 15 de Marzo de 1594.

Tenemos grandes ejemplos de hombres que estuvieron dispuestos a dedicarse con pasión al servicio de Cristo y a sufrir por Su causa. Quiera el Señor que nos impulsen considerar el resultado de su conducta y a imitar su fe. (Hebreos 13.7)

  1. http://www.rrb3.com/espanol/confesion_de_fe_reina.htm
  2. http://www.protestantes.net/enciclopedia.asp?id=620
  3. http://lup.lub.lu.se/luur/download?func=downloadFile&recordOId=1546349&fileOId=1585653
  4. https://es.wikipedia.org/wiki/Casiodoro_de_Reina
  5. https://westminsterhoy.wordpress.com/2010/02/16/la-confesion-de-fe-de-casiodoro-de-reina-%C2%BFuna-confesion-reformada/

Feliz Día de la Reforma Protestante. Menos para…

Posted in Reflexiones with tags on noviembre 5, 2019 by elcaminoangosto

Por Thiago Oliveira. [Bio]

Traducido con permiso por Alexander León. Artículo original ->>> AQUÍ

El día 31 de Octubre ya pasó y usted debe haber visto por ahí la frase del título de este artículo con alguna cosa en lugar de los puntos suspensivos. Puede haber visto la palabra arminiano, puede haber visto la palabra pentecostal o incluso hasta bautista. ¿Es una broma? Sí, es una broma. Pero una broma que muchos toman en serio. Hay mucha gente queriendo definir quién puede conmemorar el legado de la Reforma. Y también definir quién puede y quién no puede garantizar su sello de calidad “reformado”. Solamente que esa no es una cuestión tan simple de resolver.

Es verdad que la Reforma Protestante, iniciada por el “jabalí salvaje”, Martín Lutero [así fue llamado por el papa], desencadenó una tradición que posteriormente se subdividió en algunas vertientes. También es verdad que con el pasar de los años el término reformado fue atribuido a las iglesias de confesión calvinista, fueran continentales o insulares – porque la iglesia alemana adoptó para sí el apodo de Luterana (lo que el propio Lutero NO deseaba). Eso significa que, por regla, cuando hablamos de reformados, estamos refiriéndonos a las tres formas de unidad de las iglesias (La Confesión Belga, el Catecismo de Heidelberg y los Cánones de Dort) o a los estándares de Westminster que son la Confesión de fe, el Catecismo Mayor y menor y el Directorio de Culto.

Solo que la regla general no se debe restringir a tal punto de dejar por fuera a los otros herederos de la Reforma. ¿Qué decir de los Anglicanos que se suscriben a los 39 artículos de la religión? (De 1571). En esos artículos se encuentra la idea central de la Reforma, que es la justificación por la fe. Hay también una afirmación sobre la doctrina de la elección y la negación del purgatorio, la negación de la autoridad papal y de la transubstanciación y de la mediación de los santos, todas las cuales son doctrinas romanas. ¿No es eso fruto de lo que comenzó allá en el 31 de octubre de  1517? ¿Y los Congregacionalistas con su Confesión de Savoy de 1658? ¿Y qué decir de los Bautistas Particulares y su Confesión de fe de 1689? Una confesión que años más tarde fue re-publicada y recomendada por el así llamado príncipe de los predicadores, Charles H. Spurgeon.

Existe un resurgimiento de la fe reformada o del calvinismo en nuestros días, fruto de una gran corriente de contenido que está disponible en Internet. Mucha gente ha abrazado las cinco solas de la Reforma. Muchos se deslumbran y adoptan los cinco puntos del calvinismo. Y hay quiénes adoptan una de las confesiones arriba citadas. Buena parte de esas personas vienen de iglesias que hoy en día están bastante lejos de los puntos distintivos de la Reforma. También existen casos de personas que estaban dentro de iglesias históricas pero desconocían el legado reformado de las mismas. Y unos cuantos de entre estas personas han abierto sus ojos a tal punto de hablar con propiedad del lema de la iglesia ginebrina pastoreada por Calvino: “Post Tenebras Lux”.

Solamente que los patrulleros de la fe reformada que gustan de excluir en vez de incluir hacen mucho mal al movimiento de re-descubrimiento de la teología de los reformadores. Para los patrulleros, o usted se compromete por entero con una confesión X o está fuera. O usted está consciente de los pormenores de la teología de la Reforma o usted no es digno de conmemorar el “truco y trato” que Lutero y su Compañía prepararon. Pero veamos el ejemplo del propio reformador alemán.

Lutero era un monje agustiniano y profesor de teología de la Universad de Wittenberg cuando escribió las 95 Tesis contra las Indulgencias. Él estaba haciendo su trabajo para proponer un debate sobre el asunto. Debatir era una de las actividades del teólogo. El prefacio de las tesis clavadas en la puerta del castillo aclaran eso:

“Por amor a la verdad y con la intención de aclararla, se discutirá lo siguiente en Wittemberg, bajo la presidencia del padre Martín Lutero, maestro de Artes y de Santa Teología y profesor catedrático de esta última, en aquella localidad. Por esta razón, él solicita que los que no pueden estar presentes y debatir con nosotros oralmente lo hagan por escrito, aunque ausentes. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén. [1]

Pero observen que el Lutero que escribe contra las indulgencias no lo hace por tener una robusta noción de lo que es la justificación solamente por la fe. Por lo menos no aquí. Lutero se coloca contra la venta de indulgencias, sobre todo la forma agresiva de vender de Tetzel, por encontrar que estaban quemando las etapas de la “penitencia”. Haciendo que los católicos no se arrepintieran de sus pecados como deberían arrepentirse, sino buscando librarse de las penas y dejando de practicar las buenas obras. Esto queda clarísimo en las tesis 40 y 45.

40. La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.

41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.

42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.

43. Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.

44. Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.

45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

Es solo un año más tarde, en 1518, que Lutero tendría un entendimiento de la justificación solamente por la fe que lo vuele más distante de la noción de justificación por las obras. Y eso, después de zambullirse en la Carta del apóstol Pablo a los Romanos. Su madurez con relación a este asunto apenas se ve en la discusión que tuvo con el humanista Erasmo de Roterdam, lo cual se registra en la obra De Servo Arbítrio, publicada en diciembre de 1525. Aquí vemos un Lutero monergista que da forma a los distintivos de la teología reformada.

¿Qué estoy queriendo decir con este ejemplo? Quiero decir que reformarse es un proceso. Lutero no ser reformó de la noche a la mañana. Él no se fue a dormir siendo católico romano y se levantó siendo protestante. Y, como llegó a decir en cierta ocasión:

“Yo no hice nada, la Palabra de Dios lo hizo todo”.

Dios en su providencia usó un monje católico que todavía simpatizaba con el Papa León X, con un escrito que tenía motivaciones doctrinales romanistas para desencadenar la Reforma. ¡WOW!

Por tanto, debemos ver a aquellos que están en una transición entre las “teologías de la gloria” de nuestros días hacia la “teología de la cruz” que permea todo el espectro doctrinal protestante predicado por Lutero, Zuinglio, Calvino, Bucero, Ursino, Beza, Knox y tantos otros, que tenían más amor que orgullo. Decir que determinado grupo o persona no puede conmemorar el Día de la Reforma Protestante por no haber abrazado todo lo que debería abrazar, es servir de piedra de tropiezo. En vez de eso, recordemos que lo que sabemos solamente lo sabemos porque Dios en Su gracia nos abrió los ojos de la fe. Recordemos que no en el pasado no éramos lo que somos y no conocíamos lo que conocemos.

Si usted esta leyendo este texto, y le gusta señalar a los que no son reformados para burlarse de ellos: ¡Cálmese, Reformador! Hay un medio mejor para propagar las preciosas doctrinas de la gracia. ¡Cuidado! Que la Sola Gratia es una iniciativa de lo alto y enseñe con mucha humildad. Enseñe en su iglesia local como un “siervo inútil”. Use la Escritura. Use los Credos y Confesiones. Úselos con todo el amor del mundo y vea que Dios puede convertir un patito feo que no es reformado en un bello cisne.

[1] Las citas de las 95 tesis  de Lutero son del sitio Luteranos: https://www.luteranos.com.br/lutero/95_teses.html

¿Debemos vestir lo mejor para ir a la iglesia todavía?

Posted in Reflexiones with tags , , on noviembre 4, 2019 by elcaminoangosto

Por Ryan French

Traducido con permiso por Alexander León

Artículo original —->>> AQUI

————- [Nota: Buena parte del material que publico en este blog corresponde a traducciones, porque reconozco que a veces deseo hablar sobre cierto tema pero me doy cuenta que ya alguien lo ha abordado apropiadamente. Considero útil aclarar que el hecho de que yo publique artículos de otros autores, de ninguna manera significa que esté de acuerdo con ellos en sus otras posiciones doctrinales] ————-

Yo soy un “milenial” pero pienso que todavía deberíamos vestirnos de la mejor manera para ir a la iglesia. Recientemente mi hermano (Jonathan) y su esposa (Vera) iniciaron una tienda en internet llamada French Thread (aprovecho para promocionar). Su compañía es fantástica y una muy buena manera de iniciar una conversación. Surgen estas conversaciones de cuando en cuando, con el tema de las llamadas “guerras por la vestimenta en iglesia”. No, no significa que yo crea que vestir con traje y corbata te va a salvar o que el venir en jeans te traerá alguna maldición; solo que me parece que la casa de Dios merece nuestro respeto. Puedo escuchar los gruñidos de aquellos, liberales, tomadores de café latte, que usan jeans ajustados en este momento… y sí, yo sé que la Iglesia está constituida por personas y que no es un edificio. De hecho, los llevaré hasta el final de ese camino y les diré que nuestros cuerpos son literalmente templo del Espíritu Santo (I Corintios 6.19). Lo cual significa que sí importa cómo vestimos, hablamos, comemos, vivimos, etc. Y no solamente en la iglesia, sino que todos los días. Nuestros cuerpos representan a Jesús. Su santidad, Su majestad, y Su realeza habita dentro de nosotros. Deseo representar al Espíritu Santo de la mejor manera en la que me es posible (sea lo que sea que eso implique).

Habiendo dicho eso, el lugar de reunión de la iglesia es un edificio designado específicamente y dedicado para la adoración de un Dios que es asombroso más allá de nuestras más aventuradas imaginaciones. Su presencia está en todas partes, pero una iglesia está dedicada a la adoración y la Palabra. Cuando funciona apropiadamente, una iglesia es una colección de individuos unidos, llenos del Espíritu que con entusiasmo se reúnen para exaltar el nombre de Jesús. Vienen para aprender, crecer, alabar y experimentar la presencia de Dios en una manera que solamente la adoración colectiva lo permite. El canto es sagrado, la predicación es poderosa, las oraciones poderosas, y la atmósfera es de fidelidad. Una reunión de la iglesia en cualquier lugar o edificio, en el día del Señor (Hechos 20.1, I Corintios 16.1-2, Salmos 118.22-26), es una convocación de gente santa para adorar a un Dios Santo, es decir una santa convocación. Básicamente, la iglesia es muy importante, Dios es muy importante, y como la adoración no es una cuestión casual no deberíamos vestirnos de manera informal. Me visto de la mejor manera para la iglesia por la misma razón que me visto bien para las bodas; es un momento sagrado y deseo honrar ese momento.

Los psicólogos saben que la manera en que vestimos impacta nuestra manera de pensar en gran manera (aquí, aquí, aquí y aquí)

Las Escuelas han comprobado que los uniformes favorecen el enfoque de la clase. De hecho, la actitud de que cada uno vista como le parezca promueve la pereza, la indiferencia y el actitudes irrespetuosas (aquí, aquí)

Estudios de negocios muestran que la productividad disminuye dramáticamente en los llamados “Viernes casuales” (el permiso de llegar como guste el viernes) (aquí, aquí)

En el fondo sabemos que esto es cierto de manera instintiva. Hay una razón por la cual compramos ropa de vacaciones; cierto tipo de ropa nos hace sentir más relajados (podemos fácilmente detectar al que está de turista). No es una coincidencia que la gente viste de cierto modo para ir a los clubes nocturnos y a los bares, porque tienen una cierta meta e intención y una cierta manera de pensar que se expresa con la manera en que visten. Hay una razón por la cual los políticos, abogados, profesionales de negocios, periodistas, doctores, pilotos, militares, pastores (por lo menos históricamente), y hasta los comediantes del programa nocturno, mayormente visten de cierta manera que representa el campo de sus labores. Al hacerlo, están mostrando respeto por sus profesiones, por sí mismos y por los demás. Con ello reflejan confiabilidad, competencia, enfoque, e inspiran confianza.

Yo sé que hay cierto encanto en sentir la libertad de usar jeans y T-shirts en la iglesia (o lo que se desee llevar). Es fácil, casual, conveniente, y relajado. Y aquí precisamente radica el problema; la iglesia no está designada para ser fácil, casual, conveniente o relajante. Y entiendo cuán incorrectas políticamente son estas afirmaciones, pero sea como sea, es la verdad.

La iglesia tiene el propósito de ser excitante, emocionante y cambiadora de vidas. Si usted piensa que esto es algo tonto, es porque no ha experimentado el mover del Espíritu de una manera tangible (o al menos recientemente). Nos guste o no, la predicación no está diseñada por Dios solamente para darnos ánimo, sino que a veces es para corregir, dar convicción, instrucción y exhortación (I Timoteo 5.20; II Timoteo 4.2; 3.16-17, Lucas 17.3-4, Marcos 16.14). No deseo que mi pastor se presente de una manera que parece que va de excursión por las mismas razones que no deseo que mi abogado parezca que tendrá una sesión de juegos de video en el sótano de la casa de su mamá; todo eso se asociaría a inmadurez, incompetencia, indiferencia, y frivolidad. Ninguna de esas imágenes inspiran confianza, seriedad o respeto. Además, el tiempo de iglesia es un tiempo sagrado en el cual venimos a ponernos en contacto directo con la unción divina, la revelación, la iluminación, salvación, santificación y la lista podría seguir mucho más. Pero el asunto es que no es una reunión casual.

Déjenme ahora considerar las objeciones que con frecuencia escucho de parte de los promotores de una forma de vestir super casual para la iglesia. ¿No es una pérdida de dinero comprar ropa formal? Y a eso suelen añadir ¿No sería mejor gastar ese dinero en otra cosa? Típicamente, procuran una acusación a la vanidad. Primero, esas afirmaciones son similares a los argumentos de Judas cuando María empleó el perfume caro en los pies de Jesús (Juan 12.3-8). Un argumento que Jesús mismo rechazó (y no recomendaría a Judas como ejemplo a seguir). Segundo, vestir de una manera respetuosa y digna no significa necesariamente que hay que gastar mucho dinero en ello. Tercero, recientemente realicé una boda junto con un pastor que está en contra de la vestimenta formal para la iglesia. Irónicamente, él pasó algún tiempo haciendo alarde de sus jeans de marca que le costaron $300 y sus botas de cuero que le costaron $400. En realidad no me preocupa tanto lo que él gastara, pero obviamente la ropa de moda casual puede ser tan cara o más que un traje y una corbata.

Si usted finaliza de leer este artículo pensando que yo afirmo que usar corbata tiene algún elemento salvífico, está completamente equivocado. ¡Tampoco espero que las visitas se cambien de ropa al momento de entrar por las puertas de la iglesia! También, soy completamente consciente de que si no somos cuidadosos podemos caer en la vanidad por tratar de que la ropa que llevamos a la iglesia sea digna de admirar. Sin embargo, lo que sí creo es que conforme maduramos espiritualmente el nivel de reverencia hacia las cosas de Dios debe crecer exponencialmente (I Timoteo 3.14-15; I Pedro 2.5). Mientras eso sucede debemos vestir de manera reverente para ir a la iglesia (Hebreos 12.28)

Lo siguiente es un extracto de un artículo del escrito John Blake de CNN, el cual ofrece una perspectiva todavía mayor

Las razones por las cuales la gente dejó de vestirse bien para ir a la iglesia podrían llenar un libro. Sin embargo, Fulwiler ofrece una explicación que rara vez se menciona – es por falta de gratitud.

La revelación de Fulwiler se dio un día que miraba a la gente abordar un avión. Ella recordó aquellas fotos en blanco y negro que había visto de sus abuelos abordando un avión en los años 1940´s. La mayoría de pasajeros estaban vestidos con traje y corbata porque viajar en avión era un privilegio en aquel entonces.

“Nos vestimos bien para aquello por lo cual estamos agradecidos” dice ella. “Somos una cultura tan próspera y mimada que sentimos que tenemos el derecho de viajar en aviones” dice Fulwiler, autora de “Something other than God”, libro en el cual detalla su travesía desde el ateísmo al Cristianismo.

La iglesia es como viajar en avión ahora – no es la gran cosa porque la gente perdió su sentido de asombro ante Dios.

Sin embargo, algunas de estas mismas personas que dicen que no importa para nada como usted vista para ir a la iglesia cambiarían su opinión si fueran invitados a otro evento.

Si se le diera la oportunidad de conocer a la Reina de Inglaterra, no llegarías al castillo de Windsor en jeans y T-shirt. ¿No debería la gente tener la misma actitud reverente cuando vienen a la iglesia a encontrarse con Dios? Después de todo, ¿no revela la forma en que usted viste la importancia que usted le está dando a la ocasión?

La pregunta detrás de todo esto es la siguiente: ¿Debería acercarme a la iglesia de forma casual o reverente? Antes de que responda, pregúntese también si sería irrespetuoso que usted llegue una ceremonia de bodas en chancletas (sandalias de playa) y T-shirt? Lleve ese pensamiento un poco más allá y piense si usted fuera la novia ¿Cómo vestiría? Ciertamente, como la novia de Cristo, deberíamos ser reverentes en nuestra manera de vestir cuando nos reunimos a adorar al esposo. Los santos de antaño veían esto simbólicamente y como una manera de anticipar el gran día de las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19.6-9). Vestirse apropiadamente para la iglesia era para ellos un símbolo de profundo respeto por las cosas de Dios. Creo que tenían razón.

5 Razones para adherirse a una Posición Textual Confesional

Posted in Reflexiones with tags , , on septiembre 30, 2019 by elcaminoangosto

Al hacer esta publicación, considero necesario afirmar que tengo hermanos, amados y respetados, pastores del rebaño de Cristo, que tienen una posición diferente a la que yo abrazo en este particular. De manera que, esta publicación no debe considerarse un ataque a esa posición mayoritaria, sino una explicación que puede ser útil para los que desconocen la existencia de esta controversia o tal vez solo han escuchado un lado de la misma.

La versión de la Biblia llamada Reina-Valera fue publicada originalmente en 1569 por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera se dedicó por 20 años a hacer una revisión, la cual fue publicada en 1602.

Las fuentes utilizadas para esta versión de la Biblia fueron las mismas que usaron todos los que en esa época se esforzaron por llevar la Biblia a todos los idiomas. Eventualmente espero publicar un artículo con respecto a esas traducciones que llegaron a los pueblos a partir de la reforma protestante.

Este es un artículo traducido del inglés, en el cual se procura defender el uso de la versión King James en inglés, que fue publicada en 1611 y a nosotros nos serviría para animar al uso de Reina Valera sobre las demás versiones.

Artículo original: >>>>> AQUI <<<<

Cinco Razones por las cuales los cristianos reformados y confesionales deberían usar la Biblia King James.

Introducción: ¿Qué es la posición textual confesional?

Se le conoce por algunos otros nombres también: Defensa del TR (Texto Recibido), el Texto Eclesiástico, el Texto Canónico, y el Texto Tradicional. Más recientemente se le ha dado el título de Posición Textual Tradicionalista por el apologista James White y ha sido etiquetada como una variante de la posición que en inglés se llama King James Only (solamente la versión King James), así lo ha hecho James White en su libro como Andrew Naselli en el suyo, “Entendiendo y aplicando el Nuevo Testamento”.

La posición textual confesional puede definirse así: Es la posición que acepta los textos Hebreos y Griegos que tomaron como base los que confeccionaron las mayores confesiones de fe de la época post-reforma, lo cual ellos calificaron de “auténtico” y “puro”, como texto preservado de la Biblia.

Hay cinco razones principales por las cuales yo, como Pastor, abrazo y defiendo esta posición.

  1. Razón Teológica.

Mi primera razón para abrazar la Posición Textual Confesional es que está fundada en bases teológicas. En vez de empezar con el hombre y su habilidad para interpretar correctamente la evidencia de los manuscritos, la posición textual confesional comienza con la fe en la promesa de Dios de preservar y entregar Su palabra a Su pueblo, y no simplemente inspirarla y dejar al hombre la tarea de ensamblar los fragmentos sobrevivientes. El Señor Jesucristo dio esta promesa en Mateo 5.18

“Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”

y en Mateo 5.35

“El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”.

Aún más, el Apóstol Pablo le dice a Timoteo en II Timoteo 3.16, 17 que

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La posición textual confesional comienza con la fe como su punto de partida; creyendo que por causa de la promesa de Cristo de que ninguna de sus palabras pasarían, Dios cumpliría Su promesa y daría Su Palabra a Su Iglesia, no en parte, pero de manera completa. El puritano John Owen (uno de los principales editores de la Declaración de  Fe de Savoy, y asistente a la Asamblea de Westminster) afirma que

“las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento [las cuales] fueron inmediatamente y enteramente dadas por Dios mismo… [son] por su buena,  misericordiosa y providencial dispensación… preservadas para nosotros completa en sus idiomas originales” (Obras, 16, pp. 351, 352)

Michael J. Kruger provee un argumento fantástico a partir de la fe para el Canon (cuáles libros constituyen la Biblia) de las Escrituras, cuando dice:

Los libros recibidos por la iglesia informan nuestro entendimiento de cuáles libros son canónicos, no porque la iglesia sea infalible o porque ella haya creado o constituido el canon, sino porque la recepción que la iglesia hizo de estos libros es una expresión natural e inevitable de la naturaleza auto-autenticable de las Escrituras” (Canon Revisited, 106)

Kruger argumenta un método teológico para determinar el Canon de las Escrituras. Esto significa que debemos argumentar teológicamente con respecto a lo que pertenece a la Biblia, en vez de hacerlo solo por medio de evidencias. Pero la posición textual confesional toma este método teológico un paso más allá, aplicando este principio inicial de fe, no solamente a los títulos de los libros, sino a su contenido. Como pastor, sé el gozo que significa tener la colección completa de los 22 volúmenes de comentarios bíblicos de Juan Calvino. Pero si cuando tomo los volúmenes ellos solamente contienen las portadas y los títulos, no podría afirmar que tengo los comentarios de Calvino. De manera similar, la Biblia fue inspirada, preservada y entregada al pueblo de Dios en su contenido completo, cada jota y cada tilde, no simplemente las portadas o los títulos. La Iglesia no solamente recibió el Canon de la Escritura, sino que recibió Su contenido.

Esto es exactamente lo que el puritano James Usher dijo cuando preguntó cuál razón tenía para saber que las Escrituras eran de autoría Divina:

La maravillosa preservación de las Escrituras [demuestra esto]. Aunque ninguna sea tan antigua, ni ninguna sin cuestionamiento; aun así Dios, por su providencia las ha preservado, y cada parte de las mismas” (Body of Divinity, p.8)

Así, en lo que se refiere al examen de la evidencia de los manuscritos, evidencia histórica, o evidencia de versiones, debemos empezar y mantenernos con un método teológico para determinar el canon y el texto. El puritano Thomas Watson argumentó por el origen Divino de las Escrituras  de esta manera:

… porque las Escrituras han sido perfectamente preservadas, son por lo tanto de autoría Divina. Y escribió:

Podemos saber que las Escrituras son la Palabra de Dios por su milagrosa preservación a través de las edades… Ni la Iglesia de Dios, en todas sus revoluciones y cambios, mantuvo las Escrituras para que no se perdiera, y que no se corrompiera. La letra de las Escrituras ha sido preservada, sin corrupción en la lengua original” (Body of Divinity, p. 19)

Para Watson, las Escrituras han llegado a nosotros completamente puras, hasta sus letras, lo cual coincide con las palabras de Jesús citadas anteriormente. Este es un argumento teológico, un argumento que debemos tomar seriamente. Sabemos que las Escrituras son de origen divino porque han sido perfectamente preservadas, y fueron perfectamente preservadas porque son de origen divino.

2. Razón histórica

La segunda razón por la cual pasé de tener una posición de crítica textual (la cual enseña que podemos y todavía debemos reconstruir la Biblia a partir de los manuscritos disponibles) es una razón histórica. Está íntimamente conectada con la razón teológica, pero es distinta. Como un Bautista Reformado Confesional, yo me suscribo por completo a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Esto no significa que yo considero esa confesión igual a la Biblia, sino que, la abrazo afirmando que toda la confesión es un resumen adecuado de lo que enseñan las Escrituras en doctrina y práctica. Como tomo mi suscripción confesional de manera seria, debo considerar lo que la confesión enseña con respecto a las Escrituras.

Se dice comúnmente en respuesta a esta afirmación: “los redactores de la confesión no dijeron nada sobre la crítica textual o las ediciones de la Biblia”. Esta es una conclusión entendible basada en la posición teológica inicial de la mayoría, es decir, que la Biblia es inspirada por Dios e inerrante únicamente en los manuscritos originales (los cuales ya no están disponibles), y que por lo tanto tenemos que buscar reconstruir las lecturas originales de la misma manera en que se haría con cualquier otro libro de creación humana, a partir de la antigüedad. (Es interesante notar que, los textos griegos críticos que ahora se están armando, están siendo recolectados por personas que han abandonado la búsqueda de los originales y están meramente buscando una cierta forma del texto). Los redactores de las confesiones estaban completamente conscientes de las variantes textuales que se discuten hoy, pero ellos simplemente las trataron desde un marco teológico muy superior a los métodos que se emplean hoy.

La Confesión de Fe de Londres afirma en su capítulo 1.8,

“El Antiguo Testamento se escribió en hebreo… y el Nuevo Testamento en griego… inspirados directamente por Dios, y guardados puros en todos los siglos por su cuidado y providencia especiales, son por lo tanto auténticos”.

Para entender cómo esta afirmación (que está igual tanto en la Confesión de Westminster como en la Declaración de Fe de Savoy) se relaciona con la crítica textual, tenemos que entender lo que los redactores de las confesiones en la era puritana y post-reforma querían decir por “texto auténtico”. James Usher afirma que toda la autoridad final en disputas doctrinales descansa en los lenguajes originales, porque es en ellos y no en las traducciones (especialmente la Vulgata Latina que los Papistas abrazan como autoritativa), son las únicas fuentes que deben “tenerse por auténticas” (p.19)

Según los redactores de nuestra confesión, el “texto auténtico” está en los textos Hebreos y Griegos por encima de cualquier traducción. Esto se decía específicamente refiriéndose a Roma que afirmaba que como los textos originales Hebreo y Griego se habían corrompido, la única Biblia preservada era la Vulgata Latina. De manera que cuando la confesión habla de los textos en sus idiomas originales como auténticos y “mantenidos puros”, se está refiriendo, no a un original hipotético que se perdió en la historia y que debería ser reconstruido, sino a los textos Hebreo y Griego que ellos poseían. Para los redactores de las confesiones, los textos “auténticos”, “puros” y “perfectamente preservados” son las ediciones impresas del Antiguo y Nuevo Testamento, en Hebreo y Griego que ellos tenían. En la providencia de Dios, la Iglesia en los siglos 16 y 17, reunió y editó los textos hebreo y griegos que el pueblo de Dios poseía y los imprimió. Los hombres detrás de nuestras confesiones reconocieron esas ediciones impresas como los textos “auténticos” y “puros”; inspirados, preservados y dados por Dios en esa época de la Reforma, y es mi opinión que los que nos adherimos a estas confesiones también deberíamos pensar lo mismo.

3. Razón de Evidencias

La tercera razón por la cual cambié de tener una posición de Crítica Textual a la Posición Textual Confesional está basada en la evidencia. Aunque la evidencia no es el fundamento ni el punto de partida de nuestra posición textual (sino que tenemos un fundamento teológico, que afirma que Dios preservó y la iglesia recibió/reconoció el texto que Dios inspiró), la evidencia es abrumadora para apoyar los textos tradicionales. No entraré en extensos detalles aquí (hay referencias para estudio más profundo al final), pero un ejemplo creo que será suficiente.

Lo que se suele llamar el “final más largo de Marcos” (Marcos 16.9-20) está relegado en la mayoría de traducciones modernas ya sea como una nota al pie de página, o puesto entre corchetes dobles con una advertencia. En la Versión Inglesa Estándar (ESV), este pasaje aparece en dobles corchetes con un título en letras mayúsculas que dice: “ALGUNOS DE LOS MÁS ANTIGUOS MANUSCRITOS NO INCLUYEN 16:9-20”.

Es aceptado por la mayoría de académicos de la Biblia que este pasaje no era parte del texto original de Marcos y que no debe ser considerado Escritura, aunque está contenido en los textos griegos de la reforma y ha sido utilizado por millones de cristianos, que tradujeron esos textos por más de 500 años. Se argumenta que los “más antiguos” y “mejores” manuscritos no lo contienen y parecería un poco tonto que la gente siga argumentando que los textos de la Reforma eran correctos y sigan usando el fin largo como Escritura, hasta que, se mira a la evidencia.

Cuando examinamos la evidencia (usando el método teológico para determinar la Escritura) debemos primero ir a Pablo para ver cómo él definió el Evangelio. En I Corintios 15.1-6, Pablo afirmó que el Evangelio contiene estos 5 criterios: La muerte de Jesús por nuestros pecados, Su sepultura, Su resurrección, Su aparición y Su ascensión. Así que, volviendo al evangelio de Marcos, sabemos que para ser un recuento apropiado del evangelio, debe cumplir con todos esos 5 criterios.

Si seguimos a los modernos académicos de la crítica textual y asumimos que el evangelio de Marcos termina en el versículo 8, entonces el evangelio termina con las mujeres en la tumba sin ver a Jesús, atemorizadas, sin decir nada a nadie, y sin una mención de la aparición de Jesús o su ascensión. Si este es el caso, entonces, de acuerdo con el apóstol Pablo, el Evangelio de Marcos no es un evangelio y el libro entero debería ser rechazado como Escritura inspirada. Con base en eso solamente, deberíamos tener un serio problema al aceptar la crítica textual moderna.

Además cuando realmente miramos la evidencia de manuscritos que apoya la idea de que Marcos termina en 16:8, vemos que esa conclusión está basada en dos manuscritos que son solo un siglo más viejos que el primer manuscrito que tenemos que sí contiene Marcos 16:9-20. Esta conclusión entonces no está basada en el peso de la evidencia, sino en la interpretación particular de los que la examinaron.

4. Razón personal

Mi cuarta razón para abrazar la posición textual confesional es personal. Empecé a aprender Griego en el año 2010 y desde entonces he leído de mi Nuevo Testamento Griego en mis devociones diarias. Por muchos años, como un partidario de la crítica textual, usé los textos críticos griegos estándar (Nestle-Aland y UBS). Había sido advertido de las variantes y aprendí a leer el aparato textual que aparece al final de las páginas, que muestra las variantes junto con la información respectiva. Comencé a preguntarme cómo podría yo afirmar la inspiración e inerrancia de la Biblia si no tenía la Biblia. El dicho común que afirma, “podemos reconstruir el original con una exactitud del 99%” comenzó a no ser suficiente para mí. Si Dios inspiró Su palabra, ¿por qué no la preservó? Y si la preservó, ¿dónde está? ¿Por qué Dios no dio a Su Iglesia la Palabra que Él inspiró y preservó?

Esto me llevó a cuestionar todo lo que creía con respecto a la Biblia, y como había escuchado tantas veces que la posición textual confesional es tradicionalista por decir poco, o anti-intelectual por decir lo peor, no podía aceptarla como una posición posible. El único lugar en el cual encontré descanso, fue en la teología de Karl Barth que enseñaba que la Biblia era simplemente un testimonio humano de la Palabra de Dios; un artefacto del evento de la revelación,  y solamente se convierte en la Palabra de Dios cuando Dios, de su gracia soberana,  decide que llegue a ser así para el lector. Después de luchar en esta posición por un año, volví a examinar la posición textual confesional, finalmente comencé a entender las tres razones que mencioné antes, y encontré descanso sabiendo que Dios ha dado Su palabra a Su Iglesia. Ahora, en mi vida personal, ya no cuestiono la palabra de Dios; ya no me pongo como juez sobre ella usando mi aparato textual, sino que ahora ella me juzga a mí como a un pecador salvado.

5. Razón pastoral

La quinta y última razón por la cual abrazo la posición textual confesional es una razón pastoral. En mi preparación de sermones ya no tengo que pasar horas tratando de reconstruir el original con comentarios textuales y el aparato textual, puedo trabajar con confianza a partir del texto que Dios nos ha dado y preservado, seguro de que lo que estoy dando a mi gente viene de la palabra de Dios misma. Mi iglesia también se beneficia con mi predicación. Su confianza está en la palabra de Dios y no más tienen que escuchar mientras el pastor explica las variantes textuales en el sermón. Ellos pueden tener confianza de que la Biblia desde la cual les predico y que ellos tienen en su regazo, es una traducción de la palabra de Dios que ha sido preservada.

En conclusión, afirmo que esta es la más apropiada posición para un Cristiano del siglo 21 y la que más está de acuerdo con las confesiones. Es mi esperanza que este artículo le ayude a entender mejor la posición textual confesional y le ayude a mejorar su confianza en la palabra de Dios.

Dane Jöhannsson

Pastor Principal, Agros Reformed Baptist Church 

Lecturas adicionales:

Theological

https://www.agroschurch.com/blog/a-response-to-dr-james-whites-fatal-flaw-argument-against-the-tr

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/2017/02/word-magazine-69-epistemology-and-text.html

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/13/there-is-no-modern-doctrine-of-preservation/

https://www.agroschurch.com/blog/a-basic-understanding-of-the-confessional-text-position

Historical

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/search?q=Confessional+Text

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/04/partial-preservation-the-confessional-text/

http://www.jeffriddle.net/2017/01/article-erasmus-anecdotes.html

https://www.agroschurch.com/blog/a-commentary-on-the-current-state-of-affairs-of-new-testament-text-critical-scholarship

Evidential

http://www.jeffriddle.net/search/label/Ending%20of%20Mark

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/07/evaluating-the-modern-claim-of-better-data/

http://www.jeffriddle.net/2016/02/response-to-ryan-m-reeves-church.html

http://www.jeffriddle.net/2018/07/wm-98-ending-of-mark-syriac-and-metzger.html

https://www.agroschurch.com/blog/the-textual-transmission-of-the-latin-vulgate-and-its-relevance-to-textual-criticism-of-the-greek-new-testament

https://www.tbsbibles.org/page/articles

Pastoral

https://www.agroschurch.com/blog/four-ways-to-shepherd-your-flock-through-text-criticism-a-response

https://www.agroschurch.com/blog/dr-jeff-riddle-a-small-part-of-a-bigger-picture

Works Cited

All Scripture references come from the KJV

Owen, John. The Works of John Owen. Edited by William H. Goold. Vol. 16. Edinburgh: T&T Clark, n.d.

Ussher, James. A Body of Divinity. Birmingham, AL: Solid Ground Christian Books, 2007

Watson, Thomas. A Body of Divinity. Grand Rapids, MI: Sovereign Grace Publishers, n.d.

*ESTE ARTÍCULO FUE ESCRITO ORIGINALMENTE PARA Y PUBLICADO POR PULPIT AND PEN COMO: “Five Good Reasons Reformed and Confessional Christians Should Use the KJV”.

Estilo de Vida

Posted in Reflexiones with tags , , , on septiembre 5, 2019 by elcaminoangosto

Este es un excelente Estudio Bíblico realizado por el Pastor Boon-Sing Poh de Kuala Lumpur en Malaysia.

El estudio original se puede leer aquí en una serie sobre la Ética cristiana:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.

I Timoteo 6.6-19

¿Por qué debemos considerar nuestro estilo de vida?

  • Es nuestro deber para con Dios (Romanos 12.2; II Tim. 2.22)
  • Nuestro testimonio ante el mundo depende de nuestro estilo de vida (Mateo 5.13-16)
  • No deseamos dar un mal ejemplo a otros creyentes y ser una piedra de tropiezo para ellos (Romanos 14.13. I Cor. 8.9)
  • Hay presiones dentro de la iglesia y fuera de ella para que los cristianos se vean comprometidos con cierto estilo de vida. El “evangelio de la prosperidad” enseña que siempre es la intención de Dios bendecir materialmente, así como espiritualmente. El post-modernismo (equidad de género, pluralismo, el discurso políticamente correcto, los derechos individuales, etc.) todo ello, ejerce presión para que los creyentes sean tolerantes, bajen el estándar de los principios y acepten un estilo de vida un poco más liberal.
  • Algunos principios bíblicos relevantes.
    • Hablando de forma general, las tentaciones con respecto al estilo de vida caen en la categoría de “la letra P”. – Placeres, Poder y Posesiones. (Mateo 4.4; II Tim. 2.22; I Juan 2.16)
      • Dios nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos (Mateo 7.11; I Tim. 6.17). Cualquier cosa aunque sea correcta y buena puede ser objeto de abuso y así convertirse en algo pecaminoso.
      • Es posible ser rico y permanecer piadoso, por ejemplo Abraham (Gen. 13.2), Jacob (Gen. 31.1), Job (1.1-3), Salomón (I Reyes 10.7), José de Arimatea (Mateo 27.47), Filemón, que tenía siervos. – A los ricos no se les manda dejar de ser ricos (I Tim. 6.17). El Señor no dijo que fuera imposible, pero sí difícil que un rico entrara al reino de Dios (Mateo 19.23-24).
      • La riqueza puede adquirirse honradamente o ser heredada (II Tes. 3.10; Gén. 41. 41 ss). Algunos poseen el talento para producir más, trabajar más duro y más eficientemente.
    • Específicamente, las riquezas y la posición pueden ser una amenaza cuando hay tendencia a la avaricia y la codicia. (I Tim. 6.9-10; Lucas 12.15, 16-21). Nos pueden alejar de Dios (Lucas 12.21; Mateo 13.22) y hacernos arrogantes (I Tim. 6.17).  También ver Mateo 6.19-21; Proverbios 11.28.
      • Debemos ser buenos mayordomos de lo que Dios nos ha dado – Tiempo, talentos, dinero, salud, oportunidades, etc. (Mateo 25.29; Efesios 5.16).
      • Es mucho mejor dar que recibir (Hechos 20.35; Efesios 4.28; Prov. 11.24-25)
  • Aplicación práctica de estos principios:
    • Comida y bebida:
      • Existe una doctrina bíblica con respecto a las fiestas que es distinta de la glotonería. La adoración en el Antiguo Testamento estaba ligada a las fiestas. En el Nuevo Testamento, la Cena del Señor era seguida por una “fiesta de amor”. El Señor asistió a una fiesta de bodas en Caná, cenó con Zaqueo, con María y Marta, etc. El hecho de comer juntos nos habla de aceptación y calidez y de ser bienvenidos.
      • Muchos cristianos se han alejado del ideal bíblico y se han vuelto glotones. Comemos demasiado y luego hacemos dieta, hacemos ejercicio para deshacernos de la grasa de más, y pagamos por cursos de nutrición. Mientras tanto, dos tercios de la población mundial no tiene suficiente alimento.
      • ¿Qué podemos hacer con respecto a esta situación? ¿Comer en casa en vez de salir a comer con demasiada frecuencia?  ¿Invitar a los hermanos a comer? ¿Ser menos desperdiciados en lo que compramos, y en la forma en que preparamos la comida? ¿Es indispensable que haya carne en cada comida? ¿Es necesario comprar el “mejor” arroz? ¿Qué tal si pasamos menos tiempo buscando y preparando alimentos y pasamos más tiempo en ejercicios espirituales? Aunque puede que no sea incorrecto beber vino, ¿Necesitamos beber tan frecuentemente? ¿Qué clase de testimonio estamos dando al disfrutar tanto del vino?
    • Deseos sexuales:
      • Las relaciones sexuales son legítimas únicamente dentro del pacto matrimonial (Hebreos 13.4). Fuera del matrimonio, es fornicación y adulterio. Dios ha dado la relación sexual para procreación (Gén. 1.28), y como expresión de la especial unión entre la pareja casada (Gén. 2.18, 23.24). No hay necesidad de consentimiento explícito para el acto sexual. Una pareja de casados debe darse el uno al otro, sabiendo que el sexo es un regalo de Dios (I Cor. 7.4-5). No hay tal cosa como una violación en el matrimonio. Aquellos que no están dispuestos a tener relaciones sexuales regulares con su cónyuge no están calificados para el matrimonio. Ninguna persona tiene el derecho de hacer violencia a otro por ninguna razón. Las disputas entre parejas deben resolverse bíblicamente – no retirando la actividad sexual como un arma (Efe. 4.26, I Cor 7.5; 10-11). En una pareja cristiana el matrimonio tiene el propósito de reflejar el amor fiel de Cristo por la iglesia (Efe. 5.25, 32). La infidelidad en un cristiano equivale a profanar el templo de Dios (I Corintios 6.16, 19-20).
      • El mundo incrédulo se envuelve en pasiones lujuriosas, desligando el acto sexual de la relación matrimonial (I Tes. 4.3-5). Hoy se considera un derecho fundamental – válido mientras haya consentimiento de las partes. Las parejas viven juntos sin casarse, el matrimonio entre personas del mismo sexo se legaliza, el movimiento LGBT ha ganado terreno como una sub-cultura legítima.
      • Un creyente puede permanecer soltero por una de tres razones (cf. Mateo 19.12, I Cor. 7.34, 39): (i) Haber nacido discapacitado sexualmente; (ii) no encontrar un compañero de vida apropiado;  (iii) decisión personal con el propósito de tener más oportunidad de servir al Señor. Si el creyente está soltero no tiene que desesperarse, porque el matrimonio es posible aun en los años de la edad madura. La gracia de Dios es suficiente (II Cor. 12.9). Se debe usar el tiempo para bendecir a otros (I Cor. 7.34). Hay que tener convicción de la enseñanza de I Cor. 6.9-11. Esto traerá libertad de la presión que quieren ejercer aquellos que se niegan a una vida de compromiso según el estándar de Dios.
    • Belleza y salud:
      • La vida moderna es bastante sedentaria. Aun en la agricultura, la maquinaria y automatización se usan. Esto sumado a comer de más hace que muchos estén obesos. Especialmente los jóvenes están obsesionados con la salud. El tiempo, el dinero y las energías se gastan en suplementos vitamínicos, productos de salud, ropa deportiva y costos de la membresía a un gimnasio.
      • El deseo de tener salud está muy ligados al deseo de verse bien. Las mujeres que pueden darse el lujo, pagan una cirugía facial cosmética y aumento de su busto, algunas veces con resultados desastrosos. Los hombres fascinados con el físico-culturismo, tragan diez huevos al día y suplementos para sus entrenamientos en el gimnasio. No se dan cuenta que a muchas mujeres ni siquiera les atraen los hombres que se parecen a “Hulk” o al “Desesperado Dan” (un personaje extremamente fornido de las caricaturas que camina como un simio). Todo esto se dirige a aficionados que han tomado esto de la cultura física sin considerar su constitución, tipo de cuerpo y altura. Buscan en internet cómo hacer crecer sus músculos sin darse cuenta de que se causan daño a sí mismos. No queremos dar la impresión errónea de que estamos siendo negativos con los que hacen estas cosas bajo la supervisión apropiada. Como regla general, es mucho mejor ser delgado y tener músculos trabajados que llegar a la desproporción con músculos que luego fácilmente se convierten en grasa cuando se deja el ejercicio físico. El ejercicio físico es bueno, si se le da la prioridad al cultivo de la piedad (I Tim. 4.8)
      •  Debemos evitar extremos no solo en la salud sino también en la apariencia (I Pedro 3.3-4). La forma en que vestimos puede reflejar nuestra personalidad y ser una buena o mala recomendación de nuestra fe. Hay quiénes son esclavos de la moda – usando minifaldas, vestidos ajustados y shorts muy cortos. Hay quiénes parecen ser “niños en el entendimiento” sobre asuntos de apariencia (I Cor. 14.20).
    • Poder e influencia:
      • No muchos tienen posiciones altas en la sociedad. Aquellos que sí tengan una alta posición deben ser temerosos de Dios y usar esta posición de forma responsable y para la gloria de Dios (I Cor. 10.31-33)
      • Fuerza de carácter y confianza en Dios son muy necesarias porque las altas posiciones vienen acompañadas de amenazas peculiares. Deben ser astutos como serpientes y mansos como palomas (Mateo 10.16).
      • Se necesita humildad y un corazón compasivo. ¡Cuán fácil es olvidarse y comenzar a depender de la sabiduría y fuerza propias! Ver el caso de Saúl (I Sam. 15.17-19), y David (II Sam 24.10 cf. I Samuel 14.6)
      • Riquezas y posesiones: El peligro es que la codicia y la avaricia se pueden instalar. Entre más se tiene, más se desea obtener – terrenos, casas y carros, computadoras, acciones, etc.
      • La codicia y la avaricia no están presentes solamente en la vida de los ricos sino que en la de los pobres también. No es que haya algo malo en desear ganar más para tener una vida más confortable y ser capaz de hacer más. Hay un lugar apropiado para las inversiones y para “usar el dinero para hacer más dinero”. Se debe ahorrar para la educación de los hijos, para los años de vejez. Es el amor al dinero el que se define como la raíz de todos los males (I Tim. 6.10)
      • ¿Cuáles son las motivaciones detrás de ese deseo continuo e insaciable de tener más propiedades, mejores casas y los últimos modelos de carros y computadoras? ¿Se pueden justificar esos gastos como cristianos que “no tienen aquí una ciudad permanente”, pero que buscan la ciudad futura? (Hebreos 13.14). A los que no son tan ricos: ¿Están viviendo según sus ingresos?  A los ricos: ¿Están haciendo alarde de sus riquezas? ¿Están viviendo en casas lujosas mientras la casa de Dios está en ruinas? (Hageo 1.4-9)
    • Trabajo y Tiempo libre:
      • El trabajo era un placer en el jardín del Edén (Gén. 1.26-27), hasta que el pecado lo arruinó (Gén. 3.19). El pueblo redimido debe aplicar una medida de redención a la relación entre el trabajo y el descanso. El tiempo de descanso se aprecia como una recompensa del trabajo duro (Gén. 2.2-3; Éxodo 20.8-10).  En el Antiguo Testamento, los días festivos (días libres) eran días santos (de festividades religiosas). El Señor y Sus discípulos tomaron tiempo libre (Marcos 6.31; Mateo 14.13). La intención era no solo mero descanso o relajamiento físico sino también refrigerio espiritual.
      • ¿Es más importante el tamaño del pago recibido que la satisfacción del trabajo realizado? ¿Es menos importante el tiempo para asistir al campamento anual de la iglesia que las vacaciones familiares en alguna otra parte? ¿Estamos acumulando para las vacaciones anuales mientras olvidados que hay familias que no tienen ni para salir un día de vacaciones?
  • Algunas conclusiones
    • La piedad acompañada de contentamiento es una gran ganancia (I Tim. 6.6). No debemos descuidar la salud, la apariencia, ni la responsabilidad de proveer para la familia, siempre considerando que lo prioritario es cultivar la piedad y el contentamiento.
    • Es más bienaventurado dar que recibir (Hechos 20.35). Dar para el avance del reino de Dios y para las necesidades del pueblo de Dios resultará en un re-abastecimiento de nuestros recursos. (II Cor. 9.5-8).

Preguntas

  1. ¿Hay lugar para la ambición en la vocación personal? ¿Cuándo es correcta o incorrecta la ambición? Ver Salmos 37.1-7; Proverbios 22.29; Lucas 14.7-11 cf. Filipenses 3.7-11, I Tim. 3.1; 6.6-10.
  2. ¿Qué clase de persona recomendaría para un cargo oficial en la iglesia en lo que se refiere a estilos de vida?
  3. ¿Qué estilo de vida debería tener un pastor/misionero en comparación con la gente a la cual él ministra? ¿Por qué?
A %d blogueros les gusta esto: