YO CONOZCO TUS OBRAS

Posted in Reflexiones on julio 21, 2016 by elcaminoangosto

Debe llamar nuestra atención que Cristo,  al enviar su mensaje a las siete iglesias, según se registra en el Apocalipsis, incluye en cada carta la frase “Yo conozco tus obras”. ¿Por qué…

Origen: YO CONOZCO TUS OBRAS

Revivamos el arte de la Polémica Cristiana

Posted in Alertas, Reflexiones with tags , on mayo 20, 2016 by elcaminoangosto

Artículo original del Pr. Conrad Mbewe, traducido con permiso por Pr. Alexander León

Artículo original en inglés  >>>>AQUI<<<<<

La tragedia del panorama eclesiástico de nuestro día es el número de herejes que hay dentro del campo evangélico. Están haciendo lo que quieren y casi nadie está levantando una voz contra ellos. A puertas cerradas todos parecen estar de acuerdo en que estos “hermanos” están difundiendo serios errores. Pero tan pronto como la puerta se abre y uno de ellos entra, de pronto, parece que dudamos si debemos mejor permanecer en silencio ejerciendo nuestro amor cristiano.

Esto amerita una pregunta, ¿Cómo deberíamos responder como cristianos ante tantas enseñanzas equivocadas que nos rodean, especialmente esas serias herejías que propagan personas dentro de la iglesia? Esta es una pregunta importante porque estamos viviendo en días cuando la naturaleza misma del cristianismo evangélico está siendo puesta de cabeza. Esto se da especialmente entre aquellos que enseñan lo que nosotros llamamos “el evangelio de la prosperidad” en sus diferentes tonalidades. Muchas vidas están siendo destruidas. Hay confusión en cuanto al camino de salvación. ¿Cómo debemos responder a todo esto?

Debemos responder a esto involucrándonos deliberadamente en la polémica cristiana. ¿Qué significa la palabra “polémica”? La Polémica se refiere a una fuerte refutación verbal o escrita con respecto a las creencias de alguien. Es un argumento para disputar sobre la opinión de otro y mostrar que su posición es errónea. Esto es lo opuesto a apologética, que corresponde a una fuerte defensa verbal o escrita que se realiza cuando se han recibido ataques a  nuestra creencia. En otras palabras, polémica y apologética son dos caras de una misma moneda. Un apologista comienza con la verdad que está siendo atacada para defenderla, mientras que el polemista comienza con el error que se está propagando y busca refutarlo.

La Iglesia necesita líderes que sean polemistas.

La Biblia enseña que una de las responsabilidades de los ancianos de la iglesia es la polémica. El apóstol Pablo dijo a Tito: “[que el anciano sea] retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.” (Tito 1.9). Notemos que esto no está dicho únicamente de manera positiva sino también negativa. Un anciano debe dar instrucción en la sana doctrina pero también tiene que refutar a los que contradicen la sana doctrina.

¿Por qué es importante esto? El apóstol Pablo dice que tiene que hacerse esto “Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.” (Tito 1.10-11).

Si nos quedamos callados, los maestros herejes continuarán dañando la fe de muchos con su afán de ganancia deshonesta y vergonzosa. Así que, es la responsabilidad de aquellos que están a cargo de las ovejas de Cristo silenciar esas voces.

De esto se trata la polémica. En el pasado, se asumía que los pastores y maestros cristianos se involucraban en la polémica como parte de su deber. Procurar ser “políticamente correctos” no era una virtud en aquellos días. El error tenía que ser vencido. El gran teólogo americano B.B. Warfield ocupó la cátedra de Teología Didáctica y Polémica en el Seminario Teológico de Princeton desde 1887 hasta su muerte en 1921. Eso no era algo extraordinario en aquellos días.

Jesús el gran polemista

La pregunta que se hace con frecuencia es, ¿Cómo podemos involucrarnos en la polémica? Por dicha tenemos el ejemplo del Señor Jesucristo. Casi al final de su ministerio terrenal, Jesús pasó algún tiempo refutando las enseñanzas y estilo de vida de los Escribas y de los Fariseos. Un capítulo entero del Evangelio de Mateo está dedicado a siete “lamentos” (maldiciones) que Cristo lanza a estos hombres porque ellos estaban desviando a muchos del camino. Miremos una de las secciones  en Mateo 23.16-22, para aprender cómo podemos resucitar el arte perdido de la polémica hoy, siguiendo el ejemplo de Jesús. Podemos aprender cuatro lecciones de esto…

Identificar la enseñanza incorrecta

Jesús dijo claramente lo que estaba incorrecto en la enseñanza de ellos. ¿Qué estaban enseñando los Escribas y Fariseos? Jesús dijo: “!Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. !!Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor.” – Mateo 23.16-18

A lo que Cristo está oponiéndose es a la forma astuta en que ellos mienten, haciendo falsas promesas. Los hombres estaban buscando la forma de aparecer como religiosos mientras internamente eran impíos. Cristo no estaba dispuesto a dejar que esto se diera sin denunciarlo. Señaló que eso era una enseñanza errónea. Nosotros tampoco deberíamos temer de denunciar la enseñanza errónea que está dañando la fe del pueblo de Dios.

Usar lenguaje fuerte

Tomaré más tiempo aquí porque estamos viviendo en una época de “política correcta” que ha vuelto a los siervos de Dios en unos miedosos. Cristo usó lenguaje muy fuerte para referirse a esos falsos maestros. Él les dijo” “Insensatos y ciegos… necios y ciegos…” y más adelante en ese mismo capítulo les llamó “hipócritas, hijos del infierno, serpientes, generación de víboras” (v. 16.17, 19) y los comparó con “sepulcros blanqueados” (v 27). Debemos admitir que Jesús usó un lenguaje bastante fuerte aquí. Ese lenguaje no es “políticamente correcto”. Los caballeros no hablan así normalmente.

¿Cómo debemos explicar esto? Primero que todo, esta no era la forma en que Jesús hablaba diariamente. Él normalmente hablaba con gentileza. Sin embargo, es evidente que Jesús había estado enseñando la verdadera espiritualidad por tres años y estos hombres persistían oponiéndose y enseñando el error. Era el momento para Jesús de quitarse los guantes y hablar de esta manera. Esto es importante. Tristemente, hay algunos maestros cristianos que parecen tener un estado de mal humor perpetuo y su ministerio se caracteriza por un sarcasmo y continua burla dañina. Esconderse detrás del ejemplo que Cristo nos da aquí sería tragar el camello y colar el mosquito.

Habiendo dicho esto, los Fariseos y Escribas no eran compañeros de Jesús a los cuales Él necesitaba tratar con delicadeza para que siguieran viniendo. Ellos eran sus enemigos que estaban destruyendo almas. Estaban rechazando la verdad y enseñando el error, dejando destrucción en su camino. Ellos cerraban la puerta del cielo a otros y los hacían dos veces más hijos del infierno que ellos mismos (verso 15). Era crucial que Cristo mostrara algo de sus sentimientos por estas herejías. Pablo hizo lo mismo cuando dijo que aquellos que enseñaran otro evangelio eran “anatema” (Gálatas 1.8-9). De hecho, en otra parte los llama “perros” (Filipenses 3.2)

Judas fue aún más mordaz cuando dijo que tales herejes se esconden en la iglesia “Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” (Judas 1.12-13)

Lo que quiero decir con todas estas citas es que no nos asombremos cuando se usa un lenguaje fuerte en la polémica contra los herejes. Jesús y otros autores inspirados usaron lenguaje fuerte.

Apelar a la lógica y a la razón

El Señor Jesucristo usó la lógica y la razón cuando mostró el error de los Escribas y Fariseos. Él dijo, “¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?” y “!Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?”  (V. 17, 19)

En esencia, Jesús está diciendo: “¿Cómo se les ocurre que el oro es más importante que el tempo que es el que le da importancia al oro?” De la misma manera, cómo se les ocurre pensar que una simple ofrenda sea más importante que el altar, cuando es más bien el altar lo que le da valor a la ofrenda. Su mensaje era claro: La lógica de ustedes es defectuosa. Lo que necesitan es ponerse a pensar para entenderlo.

Aquí radica el poder de la polémica. No se trata simplemente de decir cuáles son las enseñanzas erróneas usando referencias mordaces. Se debe poder mostrar lo absurdo de la posición doctrinal que han tomado los que están enseñando el error. Los seres humanos tienen cerebros que todavía funcionan, especialmente cuando la gracia de Dios les ha lavado del pecado. Debemos a apelar a esos cerebros. Las herejías son irracionales. Por medio de la lógica debemos mostrar cuál absurda es la enseñanza de ellos y así ganar a los que están dispuestos a pensar.

Dar la enseñanza correcta

Al final el Señor Jesucristo dio la enseñanza correcta a los que le escuchaban, “Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita;  y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.” (v. 20-22).  Aquí, Jesús estaba estableciendo la verdad. No era suficiente denunciar la enseñanza errónea, o usar lenguaje fuerte para golpear a los que enseñan el error, o argumentar lógicamente para mostrar el error en la enseñanza de los falsos maestros. Él necesitaba finalmente establecer lo que debe ser creído.

De la misma forma, una de las razones por las cuales el error gana terreno hoy es porque somos muy apologéticos en cuanto a la verdad. Vivimos en una era Post-moderna en la cual ya no existe “la verdad”. Por eso, tendemos a cuestionar si lo que otros dicen es correcto pero no podemos establecer inequívocamente cuál es la verdad. Los miembros de nuestra iglesia saben entonces lo que no deben creer con respecto a lo que otros enseñan, pero entonces ¿qué deben creer? ¿Cuál es la verdad?

Una apelación final para la polémica

¡Oh, que sigamos el ejemplo de Cristo! Yo anhelo un avivamiento de la enseñanza y predicación polémica para hoy. Vivimos en una era muy oscura. Es muy triste lo que se está propagando en muchos púlpitos cristianos con el nombre evangélico. Digo esto con amor: Muchos de los seguidores del evangelio de la prosperidad no son cristianos. Este movimiento se ha convertido en una empresa lucrativa. Está lleno de escándalos. Sus proponentes deben ser reprendidos públicamente. Las almas necesitan ser rescatadas de ellos por medio del ejemplo del Señor Jesucristo.

Cierro diciendo que los ladrones aman a los perros, pero a los que no ladran. Si tienes un perro que mueve su cola cuando llegan los ladrones, mejor véndelo rápido. Dios una vez describió a los profetas de Israel como perros mudos que no pueden ladrar (Isaías 56.10). ¿Podría decir lo mismo de nosotros? Los ladrones han entrado en la iglesia. Están robando de los bolsillos de la gente y destruyendo muchas vidas. ¿Estamos ladrándoles o estamos moviendo nuestras colas mientras ellos hacen desastres en la iglesia? ¡Oh que podamos re-avivar la polémica de nuevo!

10 Consejos para el que desea estudiar Teología

Posted in Reflexiones with tags , , , on abril 21, 2016 by elcaminoangosto

Algunos procuran un título en Teología de un Seminario como quien procura un diploma universitario en cualquier disciplina académica, creyendo que su título los facultará para ejercer el oficio. Este corto artículo aclara los requerimientos para el que desea ser un teólogo y ministro del Evangelio.

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Artículo traducido con permiso del blog Voltemos ao Evangelhio

Por Tiago Santos

Original >>>>>>>> AQUI <<<<<<<<<

Un joven de 18 años me buscó, diciendo que deseaba estudiar teología. Le ofrecí como respuesta diez consejos, o diez pasos, como se quiera ver, que aquel que desea estudiar teología debería atender:

  1. Procure examinar su corazón delante de Dios y asegúrese de que su fe está puesta únicamente en la persona y obra de Jesucristo.
  2. Lea las Escrituras rutinariamente. Todos los días, si puede. Procure estudiar particularmente los evangelios, comenzando por el evangelio de Juan. Ore y pida que el Espíritu de Dios ilumine su entendimiento de la Palabra.
  3. Desarrolle el hábito de la oración y la confesión de pecados. Busque en Cristo arrepentimiento, perdón y dirección.
  4. Desarrolle la santidad. Desconfíe del viejo hombre y revístase del nuevo con los valores de la fe cristiana, conforme lo enseña la Escritura. Sea ético en todo lo que haga. Sea honesto, verdadero, íntegro y un buen ejemplo para todos los que conviven con usted. Esto es una lucha diaria y una lucha difícil. Usted necesitará la gracia de Dios para esto.
  5. Únase a una iglesia local. Sin iglesia, el estudio teológico es vacío y sin sentido. No se puede pensar en miembro fuera del cuerpo. La fe cristiana tiene su expresión en la comunidad cristiana que es la iglesia. Hágase miembro de una iglesia genuinamente evangélica y quédese firme en ella. Ame y sirva a la iglesia
  6. Sométase a la predicación rutinaria de la palabra de Dios y no deje de participar en los cultos de adoración al Señor Jesucristo. Usted necesita de esto para crecer en la fe y el entendimiento de las Escrituras.
  7. Procure buscar consejo con hermanos más experimentados en la fe y, particularmente con el pastor de su iglesia.
  8. Procure estudiar bastante. Estoy hablando de escuela y de los libros. Aprenda una profesión y especialícese en ella. Vuélvase un profesional competente, diligente y excelente en lo que hace.
  9. Desarrolle una cultura de lectura: Lea buenos libros cristianos; lea la historia de la iglesia y lea buena literatura clásica.
  10. Cuando esto sea una realidad concreta en su vida; cuando usted esté haciendo esto por algunos años, entonces sí, usted debe pensar en estudiar teología. Antes de eso, es una pérdida de tiempo.

El autor (Tiago Santos) dirige un curso de teología en el Ministerio FIEL, el CFL; es uno de los dos directores del Seminario Martín Bucer y uno de los pastores de la Iglesia Bautista de la Gracia en São José dos Campos, São Paulo.

Simplicidad en la Predicación

Posted in Pastoral, Reflexiones with tags , on abril 13, 2016 by elcaminoangosto

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Cuando la predicación es “demasiado”: Un ruego por la simplicidad profunda.

El Dr. David Murray es profesor de Antiguo Testamento y de Teología Práctica en el Seminario Teológico Puritano y es el Presidente de Head Heart Hand Media, una compañía de filmación cristiana. Recientemente publicó un excelente artículo en el cual nos advierte contra la tendencia de algunos predicadores, especialmente los de persuasión reformada de predicar sermones innecesariamente complicados. Tal predicación tiene el efecto (sin duda no mal intencionado) de fallar en la alimentación de las ovejas de una forma menos efectiva que un sermón más digerible. El Dr. Murray identifica varias características en un sermón super-complicado y ofrece algunos consejos sobre cómo un pastor tiene que luchar por evitar la complejidad en sus sermones. Con su permiso, se ha reproducido su artículo, en espera de que sea útil, como lo ha sido para mí.

 Un ruego por la simplicidad profunda.

Por David Murray.

Por muchos años hemos lamentado con justa causa la abundancia de sermones demasiado débiles. Y, por su puesto, ese problema aún persiste. Sin embargo, en muchos círculos, especialmente en algunas Iglesias Reformadas, podemos estar en peligro de complicar demasiado los sermones.

Por sobre-complicar los sermones quiero decir:

  • Demasiado material: demasiado contenido compactado en muy poco tiempo.
  • Demasiadas palabras:el hecho de que alguien hable 200 palabras por  minuto sin respirar, no significa que nosotros podamos escuchar y entender a esa velocidad.
  • Demasiadas palabras:¿Por qué usar palabras largas cuando hay otras que son adecuados substitutos? Y ¿por qué usar términos en latín y en griego?
  • Demasiadas oraciones: Los que leen, son capaces de seguir oraciones de cuatro líneas (y títulos de dos líneas), pero no los que escuchan.
  • Demasiados argumentos:Si te toma veinte minutos y veinte pasos lógicos para probar el punto que deseas defender, lo estarás defendiendo para ti mismo.
  • Simplemente demasiado largo:Tiene que haber un feliz promedio entre los sermones en carrera corta de 10 minutos y las maratones de más de una hora.
  • Demasiadas divisiones:Cuando vamos por el sexto sub-punto del cuarto tema, estamos perdidos.
  • Demasiada lógica, no hay suficientes ilustraciones:Hay que leer los Evangelios y preguntarse a uno mismo si estamos siendo ilustrativos como Jesús o filosóficos como Platón. Sí, necesitamos lógica. Pero también  necesitamos ilustraciones (e.g. el reino de los cielos es semejante a…) e historias (e.g. había un hombre rico…)
  • Demasiadas citas:Los Léxicos y Concordancias son magníficos servidores pero muy pesados amos. Toma tu texto para predicar y excava en él hasta que encuentres agua fresca, en vez e dejarlo y seguir excavando cientos de huecos en referencias Bíblicas de una pulgada de profundidad por todo el desierto. Y, aunque me encantan las citas del Pastor Puritano, Pastor Spurgeon y el Pastor Lloyd-Jones, en realidad vine para escuchar al Pastor Usted.
  • Demasiado desorden:¿Es necesario ese párrafo, esa oración? Yo se que suena bien, pero ¿es necesario?
  • Demasiada lectura:Si estuvieras forzado a hablar sin notas, o con solo una hoja de bosquejo, tendrías que simplificar. Predicar a partir de un manuscrito te permite usar muchos complejos argumentos y oraciones y te hace lucir mejor. Pero esto hace que los que escuchan se adormezcan. Si tienes que escribirlo todo, entonces hay que hacerlo en un estilo oral, evitando que los sermones se conviertan en lecturas.
  • Demasiada doctrina.La Teología sistemática es maravillosa. La teología bíblica es grandiosa. Pero saber explicar el texto de forma sencilla es mejor que ambas cosas. La teología sistemática y bíblica nos ayudan a entender el texto pero no tienen que imponerse sobre el texto. Tal vez intenta imaginarte explicando el texto a un niño de 10 o 12 años, luego… Pero por favor, por favor, solo explica el texto.

 

Es maravilloso que muchos púlpitos reformados están llenos de sermones bien estudiados y de sermones bien preparados llenos de la verdad bíblica. Pero me temo que muchos en nuestra audiencia no pueden tragar trozos tan grandes de carne que se sirven desde algunos púlpitos. Ellos necesitan carne, pero hay que marinarla, condimentarla, cocinarla bien, y cortarla en trocitos que quepan en la boca. ¡Algunos hasta necesitan ayuda para masticarla! (Me detendré aquí)

Hay dos formas de simplificar nuestros sermones, la primera es intelectual y la segunda es espiritual. La solución intelectual involucra la enérgica tarea mental de simplificar nuestros sermones sin compasión. Cualquier tonto puede predicar como un genio, pero se necesita de un genio para predicar de forma simple. Y por genio, no pretendo considerar a personas que tengan la habilidad innata de hacer simple lo que es complicado. El genio es usualmente el resultado final de un trabajo extremadamente arduo. Hay una tremenda diferencia (al menos 10 horas de diferencia), entre preparar sermones simples y preparar sermones simplistas.

La mayoría de mis sermones están listos para ser predicados después de unas 8 horas de trabajo. Pero si mi intención es que la mayoría de mi audiencia adquiera el máximo de entendimiento, tengo que amarrarme al escritorio y presionar mi mente para podar, cortar, clarificar, ilustrar, etc. Por al menos dos horas. Además de estudiar cómo hicieron los mejores predicadores para comunicar verdades profundas sin ahogar a su audiencia, el mejor recurso que he encontrado es el libro de William Zinser “Escribir bien”. Lea y relea  ( y vuelva a leer) las páginas 7-23. Y estudie mucho las páginas 10 y 11 en las cuales Zinser aplica el cuchillo al manuscrito. Luego, afile su propio cuchillo.

El antiguo profesor de Princeton, J. W. Alexander escribió: “Es una observación muy interesante que algunos de los más grandes sermones son los más simples en diseño y desarrollo. La simplicidad en el diseño, organización y desarrollo es la marca de un gran comunicador. La complejidad confunde – la simplicidad satisface”.

La solución espiritual es el amor por las almas. Esa vieja frase tan utilizada tiene que volverse una realidad en nuestros días. Si amamos a los que nos escuchan y queremos verlos vivir mejor, y mejor preparados para la vida, haremos lo mejor por simplificar nuestros sermones para el beneficio de ellos. Si tenemos presente el bienestar espiritual y destino eterno de los que nos escuchan, la tarea de hacernos entender mejor será una cuestión de vida  o muerte.

Es maravilloso que Dios esté llamando a predicadores con mentes brillantes al ministerio de la Palabra. Pero las mentes brillantes necesitan corazones grandes si han de servir con amor y simpatía a los menos dotados hijos de Dios, los cuales muchas veces han sido bendecidos con mayor gracia.

Jay Adams relata en Truth Applied, cómo Martín Lutero inicialmente usaba una jerga académica cuando predicaba a las monjas en la capilla de un convento. Pero, cuando se hizo Pastor de una iglesia den el pueblo de Wittenberg, se dio cuenta de que tenía que trabajar para lograr que le entendieran. El usó a los niños como su estándar de inteligibilidad. “Predico al pequeño Hans y a la pequeña Elisabeth”, decía. Si ellos pueden entender, los demás podrán también. Rehusó entrar en el juego de los educados de su congregación. “Cuando predico aquí en Wittenberg, desciendo al nivel más bajo. No busco a los doctores o los maestros, de los cuales habrá unos 40 presentes, sino que predico a los centenares o miles entre la gente joven. A ellos predico… si los demás no quieren escuchar – la puerta está abierta.”

Que se diga de nosotros lo que eventualmente se dijo de Lutero, “Es imposible no entenderle”.

Los auto-nombramientos pastorales

Posted in Alertas, Reflexiones with tags , , , on marzo 9, 2016 by elcaminoangosto

falsos maestros

(La imagen representa a los falsos predicadores que se aprovechande los miembros engañados de sus iglesias)

Por Conrad Mbewe (traducido con permiso por Alexander León)

Artículo original  >>>>>> AQUI <<<<<

Es un hecho bien conocido que los gobiernos de los países Africanos han decidido que ya es suficiente y se están moviendo para detener la podredumbre que afecta a la mayoría de iglesias carismáticas. El hedor ya no puede ser ignorado. Esto ha sucedido ya en Kenya bajo el Presidente Uhuru Kenyatta. Sudáfrica y Zambia también están preparando legislación al respecto. No pasará mucho tiempo antes de que otras naciones Africanas también lo hagan.

¿Por qué están los gobiernos nacionales haciendo esto? Porque los ciudadanos han sido violados y defraudados financieramente por líderes religiosos con impunidad y ya no se puede ignorar el asunto. Tristemente, esto también ha ocurrido porque han notado con desilusión que la iglesia no está haciendo nada para detener esta tendencia.

Tengo mis oídos pegados al suelo. Después de todo, vivo en África. Escucho a la iglesia quejarse por esta intervención de los gobiernos. Se dice que esta es una forma de persecución de parte del Estado motivada por denuncias expresadas por la iglesia con respecto a injusticias que el Estado ha cometido.

En parte eso es cierto. Sin embargo, la pregunta todavía necesita una respuesta. ¿Qué está haciendo la iglesia – en especial la iglesia carismática – para detener la podredumbre que se da en su seno? Tengo mis oídos en el suelo y puedo decir con seguridad que muy poco se está haciendo. Esto es muy triste.

¿No es obvio que la fuente de está produciendo este flujo de impostores radica en el fallo de los círculos carismáticos para regular quién debería ser pastor? Los Pastores están ordenándose a sí mismos y confiriéndose títulos como “apóstol” o “profeta”. Cualquiera puede poner un rótulo, “Iglesia de Señales y milagros Internacional del Profeta John Banda”, y listo… ¡Una nueva iglesia se ha formado!

¿No está mal esto?

Piensen en esto por un momento. Para ser presidente de un país, se debe pertenecer a un partido político. Para estar nominado en las elecciones nacionales, se requiere un cierto número de personas que respalden y paguen cierta cantidad de dinero. También tiene que pasar por un estricto escrutinio para asegurar que su carácter es impecable. Luego se puede presentar como candidato. Si pierde, no puede ser presidente. Si contraviene la ley puede ser llamado a cuentas por su partido y denunciado y sentenciado en una corte legal.

Para ser médico o arquitecto o abogado se debe ir a la escuela en su campo por lo menos 4 o 5 años. Luego sigue el internado o práctica profesional bajo un individuo de su carrera. Se necesita rendir exámenes para adquirir la licencia y poder ejercer. Si el mentor no lo recomienda o si falla en los exámenes no se le permitirá ejercer la práctica de su profesión. Si se le encuentra culpable de una conducta grave la licencia puede ser revocada.

¿Por qué los presidentes, médicos, arquitectos y abogados deben sujetarse a estas medidas restrictivas? Porque muchas vidas humanas podrían destruirse si se tiene el carácter incorrecto en tales prácticas. El presidente tiene al ejército y a la policía a su disposición. Imagínese lo que puede hacer si tiene el carácter incorrecto. Los doctores cuidan nuestra vida, los arquitectos diseñan nuestras viviendas y los abogados protegen nuestras libertades. Pueden arruinarnos si son charlatanes.

Miremos ahora a los pastores que velan por el bien eterno de nuestras almas. ¿Qué se requiere para ser pastor, especialmente en las iglesias carismáticas? ¡Nada! No tiene que ir a la escuela. No hay mentoría oficial. No hay exámenes. Lo único que se necesita es un poco de elocuencia y un poco de apariencia. Si tiene acento Americano o Nigeriano eso sería un plus.

Entonces, tenemos individuos que han sido un completo fracaso en todas las áreas de la vida que ahora se ganan la vida como pastores carismáticos. Algunos han dejado mujeres embarazadas fuera del matrimonio incluso antes de volverse líderes religiosos. Ya han fallado moralmente y están en los púlpitos enseñándonos cómo vivir.

¿Cómo se las agencian estos charlatanes para escapar del colador habiendo tenido un pasado así? Simplemente por afirmar que Dios les ha hablado a ellos y les ha autorizado para hacer lo que hacen. En los círculos carismáticos esa pretensión sella las bocas de cualquiera que intente prevenir que un carácter innoble tome un cargo como pastor de iglesia. ¿Quién es usted para impedir lo que Dios está haciendo en la vida de su ungido?

La única manera en la cual podemos detener esta inundación de hombres malos e impostores que ocupan los púlpitos es volviendo a la Biblia. ¿Qué dice la Biblia? Por ejemplo, ¿cómo fue que el apóstol Pablo llegó a ser un líder reconocido en la iglesia? Dios le habló camino a Damasco, pero ¿fue eso todo? ¡No!, Pablo mismo dice que él debía presentar sus credenciales a los líderes de la iglesia para que ellos le dieran la mano derecha de compañerismo como un ministro del Evangelio. (vean Gálatas 2.1-9)

¿Cómo ha sido a través de la historia? Exactamente de la misma manera. Los pastores no se asignan a sí mismos. Deben ser entrenados bajo tutores reconocidos. Deben rendir exámenes estrictos en materia de doctrina. Deben ser examinados en su carácter. Únicamente cuando han pasado por todo esto se les permite tomar “los sagrados votos”. Todo esto se hacía para preservar las almas de las personas que ellos tenían que supervisar. Al afirmar que Dios aun nos habla individualmente aparte de la Escritura, hemos desechado todo esto y ahora charlatanes son los que están al frente de las iglesias. Hemos desechado los medios para evaluarlos.

La manera en que se entra también determina la manera en que se sale. Si otros son los que designan a un pastor, cuando él hace locuras, ellos mismos son los que pueden destituirlo. Pero si un pastor se puso a sí mismo, la iglesia se vuelve en su propiedad personal. El pastor no rinde cuentas a nadie. Es intocable. Puede cometer adulterio y hasta divorciarse de su legítima esposa para volver a casarse con una jovencita de 16 que admira en la banda y sigue permaneciendo como el profeta de la iglesia. ¿Quién se atrevería a expulsarlo? Este pastor le diría que si usted no lo quiere a él como pastor, el que tiene que irse es usted. ¡Esta es la iglesia de él!

Aceptémoslo. Hemos fallados en abordar este problema. Si el estado no interviene, este monstruo consumirá lo poco que queda de la reputación de la iglesia como un lugar seguro. No sirve de nada lamentar que el gobierno ha incursionado en la jurisdicción de la iglesia si nosotros mismos quienes somos la iglesia no estamos tratando con este apestoso elefante que está en la habitación. Los Magistrados y los jueces están cansados de escuchar casos de abusos sexuales y de fraudes financieros causados por los apóstoles y profetas, a los cuales no podemos confrontar porque no podemos atrevernos a “tocar al ungido del Señor”.

Todo ser humano debe rendir cuentas tanto a Dios en el cielo como a sus semejantes en la tierra. Los auto-nombramientos de pastores deben parar. Si la iglesia no regula a quién se le permite aspirar a ser pastor, entonces que el estado lo haga. Por amor del Señor, alguien tiene que hacer algo antes que la iglesia se vuelva el hazmerreír en la tierra y en el infierno.

 

 

Mi Deuda con los Puritanos

Posted in Reflexiones with tags , , , on febrero 12, 2016 by elcaminoangosto

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Por Joel Beeke, traducido con permiso por Alexander León J.

Artículo original >>>>>>>>> AQUI <<<<<<<<<<<

Mi vida ha sido profundamente formada y enriquecida por hombres que murieron hace mucho tiempo, pero cuyos ministerios viven por medio de sus libros. Como teólogo tengo que leer muchos libros acerca de las enseñanzas de la Biblia, pero nada me afecta más que los escritos de los Puritanos, y el movimiento paralelo que se dio en Holanda, la Reforma Holandesa Subsiguiente.

Siendo un joven, fui nutrido por los escritos de Thomas Goodwin, cuyos libros sobre Cristo el Mediador y el corazón compasivo de Cristo en el Cielo me movieron a la fe y al amor por Cristo. En mi años adultos, algunos de mis libros favoritos han sido el de Wilkemus á Brakel, El Servicio Cristiano Razonable, una combinación de teología reformada y ética escrita en un tono cálido de experiencia personal; El Refinamiento Espiritual de Anthony Burgess, una obra clásica sobre el reconocimiento de la obra salvífica de Dios en nuestras vidas; y Las Cartas de Samuel Rutherford, cartas llenas de meditación en la belleza de Cristo, escritas por un hombre que sufrió mucho por causa de Él.

Aunque son muchas las maneras en que los libros tan saturados de Biblia de los Puritanos me han influenciado, me gustaría resaltar tres lecciones especiales que he aprendido de ellos sobre la vida cristiana como una experiencia personal.

  1. La prioridad del Amor

Los Puritanos no solamente mandaban a amar, sino que pedían a los Cristianos que se esforzaran en amar con celo piadoso. Oliver Bowles dijo que el celo “es un ardor santo que es encendido por el Santo Espíritu de Dios en los afectos, haciendo progresar al hombre hasta lo sumo para la gloria de Dios y el bien de la Iglesia”. Este celo no es orgullo y dureza, en lo que suele convertirse a veces el celo religioso, sino una dulce y gentil energía para hacer el bien. Jonathan Edwards escribió: “Así como algunos se equivocan en cuanto a lo que es el verdadero denuedo por Cristo, lo mismo pasa con el celo cristiano. Es cierto que es como un fuego, pero es una llama dulce; o más bien el calor y fervor de una dulce llama. Porque la llama a la cual pertenece este calor, no es otra cosa que el amor divino, o la caridad Cristiana; que es la cosa más dulce y benevolente que existe, o puede existir en el corazón de un hombre o un ángel

William Ames dijo que el amor por nuestros semejantes significa que deseamos el bien para ellos “con afecto sincero de corazón” y “esfuerzo por lograrlo”. Cuando hablamos de estar encendidos por Dios, los Puritanos nos recuerdan que tiene que ser un fuego de amor. Y ellos se dieron cuenta que solamente Dios puede encender y avivar este fuego. John Preston escribió: “El amor de Dios es de manera peculiar la obra del Espíritu Santo… por lo tanto la manera de obtenerlo es orando… no somos capaces de amar al Señor del mismo modo en que el agua es incapaz de calentarse a sí misma… por esto el Espíritu Santo debe encender este fuego en nosotros, esto debe venir del Cielo, de lo contrario nunca lo tendremos”. Lo cual me lleva al siguiente punto.

  1. El poder de la Oración

En lo que se refiere al ministerio, los Puritanos definitivamente eran activistas, que dedicaban largas horas de ardua labor a la expansión del reino. Sin embargo, ellos entendieron de manera práctica que toda obra del reino es la obra de Dios. Ni el evangelismo ni la edificación puede tener éxito sin el Espíritu de Dios. Thomas Watson escribió, “Los ministros tocan a la puerta del corazón de los hombres, pero el Espíritu viene con una llave y abre esa puerta”. John Owen dijo, “El Señor Jesucristo… envía su Espíritu Santo a nuestros corazones, y esta es la causa eficiente de toda santidad y santificación – despertar, iluminar, purificar las almas de sus santos

Por esta razón, nuestro ministerio debemos realizarlo de rodillas. Richard Baxter dijo: “La oración debe transportar nuestro trabajo tanto como la predicación; no predica de corazón a su gente, el que no ora insistentemente por ellos. Si no prevalecemos ante Dios para que les de fe y arrepentimiento, tampoco lograremos que crean y se arrepientan”.   Y Robert Traill escribió, “Algunos ministros con menores dones son más exitosos que otros con habilidades superiores; no porque predican mejor, sino porque oran más. Muchos buenos sermones se pierden por falta de oración en la preparación

  1. La búsqueda de la Santidad

En la mundanalidad de nuestra naturaleza, nuestros corazones se van tras la felicidad terrenal. Cuando vienen la inevitable tristeza, desilusión y frustración, nos quejamos y deshonramos a Dios. Thomas Manton dijo: “La murmuración es contraria a la providencia, es renunciar a la soberanía de Dios”. Watson escribió: “Nuestra murmuración es música para el diablo”. Sin embargo, los Puritanos reconocieron que en Cristo, nuestros corazones tienen una nueva dirección fundamental, una que valora el reino de Dios y la justicia sobre todas los tesoros terrenales.

La santidad comienza y florece con la fe en Cristo. John Flavel escribió, “El alma es la vida del cuerpo, la fe es la vida del alma, y Cristo es la vida de la fe”. Isaac Ambrose dijo que debemos fijar nuestros ojos en Cristo, no con un simple conocimiento intelectual sino de una forma interna y de experiencia personal “mirar a Jesús, es remover los afectos del corazón y los efectos en nuestra vida… conocer, considerar, desear, esperar, creer, disfrutar, invocar a Jesús, y conformarnos a Jesús”.

La santidad debe ser real en nuestras vidas privadas y en nuestras familias, de lo contrario se convierte en un espectáculo hipócrita. John Trapp escribió: “Sigan a los hipócritas a sus casas, y ahí encontrarán lo que en realidad son”. Mathew Henry dijo, “No es suficiente vestirnos con la religión cuando vamos a estar frente a los demás hombres; sino que debemos ser gobernados por ella en nuestras familias”. La santidad verdadera es un reflejo de Cristo cuando Él está en el corazón y en el hogar.

El amor, la oración y la santidad – este es el ABC de la vida bíblica. Constituyen la esencia misma de la actividad de una fe viva en Cristo. Esta es la gran razón por la cual estoy en deuda con los Puritanos: ellos siempre me hace regresar a lo básico del caminar con Dios por medio de Cristo.

Oren por sus pastores

Posted in Reflexiones on febrero 6, 2016 by elcaminoangosto

oracion

Por Conrad Mbewe (Traducido con permiso por Alexander León)

Artículo original >>>>>>>>> AQUI <<<<<<<<<<<<<

Necesitamos que nuestros pastores oren por nosotros y que nos prediquen. Sin embargo, lo que frecuentemente olvidamos es que la relación del pastor con su rebaño es de mutuo beneficio. Nos ministramos unos a otros y uno de los beneficios más importante que un pastor recibe de su rebaño son sus fervientes oraciones.

Permítanme darles una lista rápida de algunos motivos de oración que pueden mantener delante del Señor…

  1. Oren por la piedad de su pastor. Esta es la necesidad más vital en la vida de su pastor… su caminar con Dios. Como resultado de esto, el corazón de él anhelará ver la piedad en su rebaño. El día que su pastor comience a fraternizar con el pecado es el día que se despedirá de la efectividad en su ministerio.
  2. Oren para que su pastor sea un hombre de la Palabra y un hombre de oración. Pidan a Dios para que él sea lleno del Espíritu Santo y para que la Palabra de Dios le afecte primero a él antes de buscar que afecte a los que lo escuchan. Esto solo sucederá si él pasa mucho tiempo en el secreto, a solas con Cristo.
  3. Oren para que su pastor sea un hombre humilde que trabaja con los otros ancianos y miembros de la iglesia como iguales, independientemente del éxito que pueda tener como predicador. Oren para que él pueda ser tan consciente de la gloria de Dios que eso sea lo que más le importe a él – y no su propia gloria.
  4. Oren por la vida familiar de su pastor. Lo que sucede tras las puertas de la casa del pastor es lo que con frecuencia lo quebranta más o lo ayuda a continuar. Oren para que él ame a su esposa y a sus hijos y que sus devociones familiares puedan ser provechosas y vivificantes, nutriendo sus vidas espirituales.
  5. Oren para que su pastor se rodee de los amigos apropiados. Muchos pastores fracasan simplemente porque se unen con la gente incorrecta. La Biblia dice, “…las malas compañías corrompen las buenas costumbres” (I Corintios 15.33) ¡y su pastor no es inmune a esto!
  6. Oren por la salud física de su pastor. Estamos en un mundo de enfermedades y dolencias, de manera que con frecuencia su pastor no se sentirá bien. Oren para que Dios lo capacite para hacer las decisiones correctas en cuanto a su salud para que su vida sea lo suficientemente larga y que pueda cosechar fruto en la vida de muchos.
  7. Oren por sabiduría para su pastor. Como miembros de la iglesia ustedes le llamarán con frecuencia con toda clase de situaciones difíciles en sus vidas y desearán escuchar respuestas piadosas en ese momento. Oren para que siempre que él abra su boca, Dios le de las palabras correctas para las almas.
  8. Oren por los sermones de su pastor. Los cristianos tienen la tendencia a criticar la pobreza de los sermones de su pastor. ¡Si pasaran tanto tiempo orando por él como el que dedican a criticarlo, quizás Dios ya hubiera escuchado el clamor y habría ayudado a su pastor a predicar mejor!
  9. Oren por la fortaleza emocional que su pastor necesita para que pueda soportar las pruebas. Las acusaciones falsas, las traiciones, y un sentido de incapacidad y fracaso causan desánimo y depresión en el corazón de muchos genuinos siervos de Dios, su pastor no es la excepción.
  10. Oren para que el ministerio de su pastor sea fructífero en forma creciente, de manera que más y más almas sean salvadas a través de este ministerio. Deberían desear que el ministerio de su pastor sea como lo que se describe en Proverbios 4.18, “… como la luz de la aurora, que va en aumento, hasta que el día es perfecto”
  11. Oren por las necesidades financieras de su pastor. Él no sólo necesita alimentar y vestir a su familia, él necesita educarlos y prepararse para su retiro cuando ustedes decidan que él ya debe dejar sus labores. ¡Esta es un área en la cual no solamente deben orar sino que deben hacer algo al respecto!
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