Archive for the Tratados Category

Si no hubiera Dios…

Posted in Reflexiones, Tratados with tags , , , on noviembre 9, 2016 by elcaminoangosto

Un excelente recuerdo del programa radial: “La Hora de la Reforma” que se transmitió desde 1965 hasta 1992. Este hermano nació en 1926 y partió para estar con Cristo en 1995.

Es mi anhelo y oración que Dios use esta reflexión para Su gloria y el bien de los que la escuchen.

31 de Octubre — ¿Halloween?

Posted in Reflexiones, Tratados with tags , , , , on octubre 31, 2016 by elcaminoangosto

Five-Solas-1024x685.jpg

El 31 de octubre muchos celebran el Halloween, una fiesta con elementos de superstición que Hollywood ha aprovechado muy bien para ofrecer películas de terror.

Hace unas décadas lo único que sabíamos de esa fecha era que los niños en Estados Unidos tenían la costumbre de disfrazarse y salir a pedir golosinas, pero en los últimos años se han hecho frecuentes los relatos macabros de gente que comete crímenes espantosos y extraños ritos diabólicos en esta fecha. Por estas razones hay algunos que disfrutan de la fecha y otros la odian.

Sea como sea, la costumbre se ha ido globalizando y el sistema de la sociedad consumista en que vivimos no desaprovechará una fecha más para hacer a la gente gastar dinero. Una razón más para hacer fiesta y salir, para buscar diversión y alguna manera de distraerse.

La fiesta de Halloween apenas comenzó a ser conocida en América y Europa en el siglo 19 con la llegada de los inmigrantes procedentes de Irlanda que huían de una hambruna terrible que ocurrió en aquella región. Pero hay otro evento que solía conmemorarse en siglos pasados por las iglesias protestantes en esta misma fecha.

La mayoría de personas ignoran qué fue lo que sucedió el 31 de octubre de 1517, por eso en esta fecha le invito a no ceder ante las distracciones mundanas y a tomar tiempo para reflexionar en ciertos hechos históricos que cambiaron el rumbo de la sociedad occidental.

Indagar con respecto a lo que aconteció en aquella remota fecha sería muy útil para todo cristiano, sea cual sea la iglesia a la que pertenezca.

En aquel día, en Wittemberg, Alemania, un monje agustino publicó un documento con 95 Tesis protestando contra ciertas enseñanzas y prácticas del catolicismo de su época, las cuales consideraba contrarias a la Biblia y a la razón. Y al publicarlas pedía que se abriera un debate para buscar cómo corregir esos errores y abusos. El monje se llamaba Martín Lutero.

A partir de ahí se gestó un movimiento de reforma en Europa que luchaba por hacer que el cristianismo fuera purificado haciéndolo volver a su forma bíblica original.

No tengo el espacio para describir todos los hechos históricos, pero recomiendo a los lectores buscar información sobre lo que ocurrió en las Dietas Imperiales de Worms (1521) y Spira (1529).

Sin embargo, hay cinco principios que surgieron de aquel movimiento teológico que llegó a llamarse “La Reforma Protestante”, los cuales fueron rechazados con vehemencia por el Catolicismo Romano en el Concilio de Trento (1545-1563). Un resumen se presenta a continuación, con algunas referencias bíblicas de apoyo:

SOLA SCRIPTURA: Las Escrituras de la Santa Biblia deben ser reconocidas como la única regla de fe y de práctica para la Iglesia. La Biblia debe estar al alcance de todo el pueblo.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” – II Timoteo 3.16.

La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.” – Salmos 119.130

Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.” – Deuteronomio 12.32

Toda secta e iglesia falsa podrá ser identificada por este estándar. La Biblia es la única autoridad. No debemos aceptar otra fuente de revelación divina ni otra autoridad adicional a la Biblia.

SOLA GRATIA: Los pecadores pueden alcanzar la salvación de sus almas únicamente por la Gracia de Dios. No hay nadie que merezca la salvación ni hay nada que pueda hacer el pecador para merecerla.

Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe” – Efesios 2.8-9

nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” – (Tito 3.5)

Todos merecemos la condenación por nuestros pecados. Dios no está en la obligación de salvar a nadie, la salvación es un acto de Su misericordia.

SOLA FIDE: La FE es instrumento por el cual los pecadores son salvados. A la fe no se le debe añadir nada más. La fe producirá buenas obras, pero estas obras no son la causa de la salvación sino el resultado de la gracia recibida.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” – Romanos 5.1

La fe es un don divino que hace perseverar a los creyentes.

…sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero” – I Pedro 1.5

SOLUS CHRISTUS: La fe que salva a un pecador es aquella que se deposita única y exclusivamente en el Hijo de Dios Jesucristo. Fuera de Él no hay salvación. Ningún ser humano puede acercarse a Dios por medio de nadie más que por Aquel Mediador único y perfecto, Jesucristo que se hizo hombre.

Porque hay un solo Dios y un solo  Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” – I Timoteo 2.5

Ni los ángeles, ni los santos ni otro ser creado puede interceder por nosotros ante Dios el Padre.

Yo soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí” –Juan 14.6

SOLI DEO GLORIA: Solamente el Dios único y verdadero merece la gloria en la salvación. El Padre que quiso elegir un pueblo de entre la raza humana rebelde para salvarlo por Gracia, el Hijo Jesucristo que se hizo hombre para redimir al pueblo de Dios y el Espíritu Santo que trae luz y vida para que los pecadores reciban el Evangelio con arrepentimiento y fe.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

Efesios 1.3-14

Durante muchos siglos la gente estuvo privada de las Sagradas Escrituras en su idioma. De esta manera, la conciencia del pueblo estaba esclavizada a creencias y costumbres inventadas por los líderes de las instituciones religiosas pero contrarias a la voluntad de Dios revelada en la Biblia.

Los reformadores protestantes lucharon para que el pueblo tuviera acceso a la Biblia en su propio idioma y llegaron a lograr este objetivo, pero no sin librar tremendas luchas y sufrir terribles persecuciones.

¿Tiene usted algún conocimiento de las dificultades que pasaron los hombres de Dios del pasado para que la Biblia pudiera ser traducida y distribuida al idioma de los pueblos?

En la actualidad la Biblia ya no es difícil tener acceso a la Biblia, por lo tanto, ya no tenemos excusa para seguir creencias y tradiciones que no tengan un claro fundamento bíblico.

¿Está usted procurando vivir conforme a las enseñanzas de la Biblia? ¿Se conforma con seguir las instrucciones del líder de su iglesia? ¿Se preocupa por verificar si las creencias de su iglesia provienen de las Sagradas Escrituras?

La salvación es un asunto personal, cada uno de nosotros dará cuenta ante Dios por sí mismo.

Si usted no se preocupa por conocer la verdad sobre cómo estar en paz con Dios hoy, el día final será demasiado tarde.

Quiera Dios inquietar nuestras conciencias para esforzarnos en indagar y comprobar si el fundamento de nuestra fe es verdaderamente la persona de Jesucristo y si la regla de fe y práctica para la iglesia a la que pertenecemos es únicamente la Biblia.

Caminando con Dios – El Celo

Posted in Devocionales, Reflexiones, Tratados with tags , , on octubre 5, 2016 by elcaminoangosto

DIOS ESCUCHA A LOS QUE LE INVOCAN…

Posted in Devocionales, Reflexiones, Tratados with tags , , , , , on marzo 6, 2013 by elcaminoangosto

biblia

Salmos 145:18
“Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.”

La palabra “Invocar” significa: Demandar ayuda mediante una súplica vehemente.

Es posible que percibamos la acción de “demandar” con un sentido de exigencia o reclamo, pero no necesariamente es así, se puede hacer una demanda por medio de una súplica. No es cualquier súplica la que está incluida en la invocación a la que se refiere este Salmo, sino una súplica vehemente, es decir, insistente, con ardor, con pasión, con fuerza y creo que esta es la razón por la cual el salmista consideró apropiado aclarar que la promesa divina de cercanía es para aquellos que “…le invocan de veras”.

No entender lo que es invocar el nombre del Señor ha llevado a muchas personas al engaño y a la decepción. Muchas han escuchado este mensaje de que la salvación está prometida a todo aquel que “invoque el nombre del Señor” (Joel 2.32, Romanos 10.13), pero no se les ha explicado claramente qué es invocar el nombre del Señor y cómo es que el pecador puede llegar a invocarlo “de veras”.

Pedir auxilio en el momento de los problemas, eso lo puede hacer todo el mundo. Acordarse de Dios cuando hay dificultades y tratarlo como un “apaga incendios” y solucionador de problemas, eso lo hacen miles de persona, pero eso no significa que le están invocando “de veras”.

Es preciso que reconozcamos que el ser humano no tiene la capacidad en sí mismo para invocar el nombre del Señor de veras, para que no caigamos en el error de pensar que hay muchos que están buscando a Dios de diversas maneras.

El maestro bíblico R.C. Sproul explica que solemos caer en este error de pensar que la gente está buscando a Dios porque los vemos procurando llenar un vacío que nosotros sabemos que solo Dios puede llenar, y pensamos que están buscando a Dios. Pero en realidad, lo que muchos de ellos buscan es lo que piensan que Dios puede darles. Ellos buscan favores de parte de Dios, pero no buscan a Dios mismo.

La Biblia es clara al enseñarnos que ningún ser humano anda buscando a Dios (Romanos 3.10). Más bien, ¡el ser humano está continuamente escondiéndose de Dios! El día en que Adán y Eva pecaron eso fue lo que hicieron, esconderse, y eso es lo que hemos hecho todos, intentar escondernos de Su presencia.

El hombre busca calmar su conciencia, porque esta le acusa con alguna frecuencia y entonces, está dispuesto a practicar un poco de religión que le alivie y le proporcione algún sentido de espiritualidad, pero la verdad es que nadie, en su estado natural, está buscando una verdadera comunión con Dios.

Aquellos a los cuales Dios redime por Su gracia, son despertados del sueño de muerte por el poder del Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, y son esos los que invocan el nombre de Dios de veras. Tales personas, que han tenido convicción de pecado, que han reconocido su miseria espiritual en que estaban y han implorado con vehemencia la salvación, y que han reconocido que esta salvación únicamente es posible por Cristo y en Cristo… son esos los que invocan a Dios de veras y son escuchados.

De este tipo de personas ha dicho Dios: “Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré, lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación” (Salmos 91:15-16).

¿Has invocado el nombre del Señor de veras? ¿Lo invocas diariamente de veras? Si es así, toma consuelo en estas palabras, porque Él ha prometido y cumplirá. ¡Él es fiel! nos librará y nos mostrará la grandeza de Su salvación! Amén.

Pastor Alexander León

¿COMO BUSCAR Y ENCONTRAR A DIOS?

Posted in Devocionales, Tratados with tags , , , on febrero 20, 2013 by elcaminoangosto

spanish-seek-and-find

Título original: How to Seek and Find the Lord
Dr. Peter Masters

Este folleto es para personas que quieren encontrar a Dios. El autor muestra que encontrar a Dios no es un asunto vago, ya que existe una manera definida para la salvación provista por Dios y revelada en la Biblia. Responder a este mensaje (y a este mensaje solamente) lleva a la conversión, que es un cambio dentro de nosotros que nos trae a conocer al Dios viviente y a relacionarnos con Él.

La respuesta que debemos tener es creer. ¿Pero, qué es exactamente creer? Partiendo de la enseñanza del rey Salomón en el libro de Proverbios, este folleto muestra qué tipo de fe nos llevará a encontrar a Dios.

El libro es muy útil como material evangelístico y puede ser adquirido —> AQUI. <—-

Si desea escuchar el audio de este librito, presione —-> AQUI <—–

LA DOCTRINA DE CRISTO

Posted in Doctrina, Tratados with tags , , , , , on septiembre 26, 2012 by elcaminoangosto

El apóstol Juan afirmó: Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.(II Juan 1.9)

Ruego a Dios que este breve tratado llegue a ser útil para compartir con personas de la secta “Testigos de Jehová” o con cualquier otro grupo que se haya desviado de esta doctrina esencial y fundamental del Cristianismo, es decir la doctrina de Cristo o Cristología.

La Verdad es UNA.  NO hay muchas verdades, y esa Verdad puede ser conocida. Podrán conocer la VERDAD todos aquellos que diligentemente estudian las Sagradas Escrituras y claman a Dios por la iluminación del Espíritu Santo.

La Verdad lleva a Dios y Dios es la Verdad.  La mentira lleva a la condenación, por esto es tan importante definir, cuál es la verdad. Pilato le preguntó a Jesús ¿qué es la verdad? y el Señor no le respondió, pero a sus discípulos Él les había dicho claramente “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida” (Juan 14.6)

Es indispensable entender la doctrina de Cristo, saber quién es Él y su relación con Dios el Padre y con nosotros, porque si no recibimos a Cristo, no somos hijos de Dios. Es decir, si no aceptamos todo lo que la Biblia enseña acerca de Cristo, no podremos tener acceso a Dios. El único camino al Padre es el Hijo. (Juan 14.6) Y el único que nos puede dar entendimiento sobre el Señorío de Jesucristo es el Espíritu Santo I Corintios 12.3

Algunos textos bíblicos enfatizan el estado de humillación del Hijo de Dios, como Hijo del Hombre (Mateo 9.6), hecho menor que los ángeles (Hebreos 2:9) y semejante a los hombres.

Cuando el HIJO se hizo hombre, experimentó todas las circunstancias penosas de la raza humana a excepción del pecado. Él nació, creció, tuvo que aprender a hablar, a caminar, a leer, aprendió un oficio, etc.

En los inicios del cristianismo una de las primeras falsas enseñanzas que se propagaron fue la negación de la humanidad de Cristo, por esta razón es que leemos en la epístola del apóstol Juan lo siguiente:

I Juan 4:2-3: En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios

II Juan 1:7: Pues muchos engañadores han salido por el mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Este es el engañador y el anticristo

La herejía gnóstica negaba que Cristo hubiera sido un hombre de carne y hueso. Muchos de ellos enseñaron que Cristo era un espíritu con apariencia humana (cuerpo aparente), pero que no fue un ser humano. Para los gnósticos era imposible creer que Dios hubiera participado de la naturaleza humana Ver (http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo).

Pero la Biblia confirma que Jesús fue un hombre de verdad.

Aunque su concepción fue milagrosa por acción del Espíritu Santo, Jesús fue gestado en el vientre de María de forma natural y nació por medio de un parto normal.

Lucas 2.6:  “Y sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento”

Jesús creció como un niño normal y tuvo que aprender todo lo que los seres humanos aprenden

Lucas 2.40: “Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría…”

Lucas 2:52:  “Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres”

Jesús tuvo hambre, necesitaba alimento

Lucas 4:2 “… Y no comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre”

Jesús oraba a Dios

Mateo 14:23 “… subió al monte a solas para orar”

Jesús dormía

Lucas 8:23 “Pero mientras navegaban, él se durmió

El profeta Isaías explica que el Mesías padecería sufrimiento, todo lo que Cristo sufrió lo sufrió de forma real, no era una apariencia, él lo sufrió todo como un ser humano: angustia, dolor, tristeza, etc. Todas estas son emociones y experiencias humanas y no divinas.

Isaías 53:4-10  “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… angustiado él y afligido… Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento.”

Jesús no fue cualquier hombre, Él fue un hombre perfecto y de él se escribe en la carta a los Hebreos:

Hebreos 7:26 “Tal sumo sacerdote nos convenía, santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores y hecho más sublime que los cielos”

Por esta razón podemos decir junto con los creyentes de todos los siglos Jesucristo, verdadero hombre.

Ahora vamos a comprobar todas las otras características de Cristo que se enseñan en la Biblia y por las cuales, entendemos que en Jesucristo hay dos naturalezas, Él no solo es el Hijo del Hombre (un título que enfatiza su humanidad) sino que Él es divino, Él es el Verbo de Dios.

Al entender que el Hijo de Dios se hizo un hombre de verdad, nos será más fácil entender los pasajes en los cuales Él, como Hijo del Hombre, se ve a sí mismo limitado y afirma su dependencia de Dios.

Por ejemplo:

Marcos 13.32“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre”.

No deberíamos asombrarnos de esto, si  Jesucristo afirmó que ni él sabía cuándo sería el día del Juicio, así es, porque Jesucristo ejercía su humanidad y su divinidad de acuerdo a la voluntad del Padre. Este pasaje nos enseña que saber y  comunicar cuándo sería  exactamente el fin del mundo no era parte de su ministerio terrenal. De hecho, antes de su ascención al Cielo, les dijo a sus discípulos nuevamente que no debían estar interesados tanto en saber sobre “cuándo” ocurrirían los eventos del fin. Hechos 1:7 dice: No os toca a vosotros saber los tiempos… que el Padre puso en su sola potestad.

Juan 14:28… porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.

La Biblia debe ser estudiada con honestidad. Algunos aceptan la Biblia solo parcialmente, excluyendo lo que no pueden entender o lo que no desean aceptar. Si nos quedamos con lo expuesto hasta aquí, Cristo sería solamente un profeta, un gran hombre, incluso podríamos pensar que él fue el mejor hombre o el más grande de todos los profetas, pero según la Biblia, eso NO sería suficiente para salvar a ningún pecador. El Mesías prometido tenía que ser Divino.

Es muy instructivo notar que en el mismo capítulo en el cual Jesús se refiere a Dios como “Mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios (Juan 20.17), en ese mismo capítulo Cristo recibe adoración de Tomás, el cual se postra ante Jesús y le dice: Señor mío y Dios mío (Juan 20:28).

¿Cómo es posible esto? Parece un misterio – y lo es – pero es un misterio que nos ha sido revelado por el Espíritu Santo. Ambas cosas son verdad, Cristo es tanto Hijo del Hombre como Hijo de Dios.

La Biblia enseña la deidad del Hijo de Dios, es decir, que Él es una persona divina, al cual se le otorgan los mismos atributos que le corresponden a Jehová en el Antiguo Testamento.

Dios es el Creador y la Biblia nos enseña que Jesucristo es el agente divino de la creación – Todo existe por causa de Él y para Él:

  • Juan 1:1-2: “En el principio era el Verbo… todas las cosas por él fueron hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”
  • Hebreos 1:1-3: “Dios habiendo hablado… de muchas maneras… en estos postreros días nos ha hablado por el HIJO, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el Universo, el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas por la palabra de su poder”
  • Colosenses 1:16: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles… todo fue creado por medio de él y para él.”

Dios es eterno y la Biblia nos enseña que Jesucristo, el Hijo, es eterno:

  • Colosenses 1:17 “Y él es antes de todas las cosas y todas las cosas en él subsisten”
  • Juan 1:1 “En el principio era el Verbo…” Esto significa que antes que el tiempo existiera el Verbo ya estaba con Dios y era Dios también.
  • Miqueas 5:2 “… de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Esta profecía de la venida del Mesías, anuncia que ese Mesías existe desde la eternidad.
  • Apocalipsis 1:17 “Yo soy el primero y el último, y el que vivo y estuve muerto…”, exactamente lo mismo que dice Jehová en Isaías 48:12: “Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero”

Al llegar a este punto debemos entender estas palabras que  afirman que antes de Él no hay nada y después de Él no hay nada, por lo tanto Jesús es eterno.

Dios es el único que puede salvar a los hombres, y la Biblia enseña que Jesucristo es el Salvador, precisamente el nombre Jesús significa “Jehová salva” o “Jehová Salvador”

  • Isaías 43:11 “Yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve
  • I Timoteo 1:1 “Pablo apóstol de Jesucristo, por mandato de Dios nuestro Salvador y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza” – En este versículo se presenta al Padre como Salvador y a Jesucristo como nuestra Esperanza.
  • Isaías 42:3 “Yo Jehová Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador”
  • Tito 2:13 “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador, Jesucristo
  • II Pedro 1:1 “… a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa…”

Dios es el dueño de todo, esto es lo que se indica con el título de SEÑOR, y este mismo título que en la Biblia se da a Jehová, se le otorga a Cristo. En hebreo Adonai y en griego Kyrios

  • Salmos 73:28 “He puesto en Jehová el Señor mi esperanza – En este versículo se enfatiza que Jehová es el Señor, el mismo título que se da a Cristo se dice que Jehová es nuestra esperanza lo mismo que se dice de Jesucristo en I Timoteo 1:1 “… Jesucristo, nuestra esperanza”
  • Filipenses 2:10-11 “… en el nombre de Jesús se doble toda rodilla… y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”
  • Isaías 45:23 “Por mí mismo hice juramento… que a mí se doblará toda rodilla y jurará toda lengua”

Esto significa que la rodilla que se dobla ante Jesucristo, se está doblando ante Dios y que cuando toda legua confiese que Jesús es el Señor, al mismo tiempo estarán jurando el nombre de Dios”

El el Dios único y verdadero es el único digno de adoración y la Biblia nos enseña que Jesucristo es adorado por toda la creación.

  • Deuteronomio 6:13 “A Jehová tu Dios  temerás y a él solo servirás…”
  • Mateo 4:10 “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás”
  • Hebreos 1:6 “… cuando introduce al Primogénito en el mundo dice: Adórenle todos los ángeles de Dios…”
  • Isaías 42:8  “Yo Jehová… a otro no daré mi gloria…”
  • II Pedro 1:17  “Cuando él recibió del Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado…”

Si Jehová no comparte su gloria y Dios el Padre sí dio honra y gloria a Su Hijo, es únicamente porque el Hijo y el Padre son uno y el mismo Dios. Si no aceptamos esto, estaríamos afirmando que hay contradicciones en la Biblia.

La idolatría es un pecado que lleva al infierno (Apocalipsis 21.8) y no es permitido nunca adorar a nadie más que a Dios. Ni siquiera los ángeles permiten que se les rinda adoración. Cuando el apóstol Juan intentó postrarse ante el ángel que le dio la revelación, este rechazó la adoración.

  • Apocalipsis 19:10 “Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira no lo hagas… adora a Dios
  • Pero vemos que Jesús recibió adoración de hombres y ángeles
    • Hebreos 1.6 – “… cuando introduce al Primogénito en el mundo dice: Adórenle todos los ángeles de Dios
    • Juan 9:38“Y le dijo (a Jesús): Creo Señor, y le adoró
    • Mateo 14:33“… los que estaban en la barca vinieron y le adoraron
    • Mateo 28:9“… y ellas acercándose, abrazaron sus pies y le adoraron
    • Mateo 28:17“… Y cuando le vieron (a Jesús), le adoraron
    • Apocalipsis 5:13“Y a todo lo creado… oí decir: Al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder…”

Este último versículo con toda claridad muestra que el Hijo (El Cordero) recibe igual adoración que la que recibe el Padre.

Dios es omnisciente, esto significa que lo sabe todo, lo mismo se afirma de Jesucristo.

  • Juan 2:25“… y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre
  • Juan 16:30“Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte, por esto creemos que has salido de Dios” – En este caso, la omnisciencia de Cristo es lo que les hizo entender su divinidad.
  • Juan 21:17“Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo…

Dios es omnipresente, lo que significa que está en todas partes, lo mismo afirma Jesús a todos sus seguidores.

  • Mateo 18:20“… dondequiera que estén dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos”

Dios es todopoderoso y Jesucristo es todopoderoso

  • Génesis 17:1“…apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios todopoderoso
  • Apocalipsis 1:8“… Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y el que era y el que ha de venir, el todopoderoso”.

Jesucristo es la revelación del Padre, la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15), la gloria de Dios está en la faz de Jesucristo (II Corintios 4:6), Jesucristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios (I Corintios 1:24) y es el único que nos puede dar a conocer al Dios que nadie puede ver (Juan 1:18) y en él habita corporalmente toda la plenitud de Dios (Colosenses 2:9)

Es muy importante aclarar que esto no significa que la persona de Jesucristo es la persona del Padre, ese pensameinto también es una desviación de la Verdad. El Padre no se hizo hombre, el Padre no murió en la Cruz.

La Biblia nos enseña que en la Deidad, existen 3 personas. Todos los que han sido iluminados por el Santo Espíritu de Dios, son capaces de aceptar esta verdad y maravillarse en ella, porque el Espíritu Santo alumbra a los pecadores para que puedan recibir a Cristo y recibiéndolo a Él, sean recibidos por el Padre.

Sería tema de otro estudio,  defender la doctrina del Espíritu Santo, al cual blasfeman los que enseñan que Él solo es una fuerza. Porque está escrito que aquel que dijere una palabra contra el Espíritu Santo, no tiene perdón jamás. (Mateo 12:32). ¿Cómo podría el pecado contra el Espíritu Santo ser tan grave, si Él no fuera Dios?

La doctrina ortodoxa, bíblica e histórica, se resume en las palabras del credo de Nicea formulado en el año 325 para aclarar y defender todas estas doctrinas esenciales que fueron atacadas por Arrio, el cual afirmaba prácticamente lo mismo que en el presente afirman  los Testigos de Jehová.

“Creemos en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Y en un sólo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del Cielo, por obra del Espíritu Santo se encarnó de la Virgen María, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado; y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendrá fin. Y creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los profetas. Y en la Iglesia, que es una, santa, universal y apostólica. Confesamos un bautismo para remisión de los pecados. Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.”

¿CONOCES EL EVANGELIO?

Posted in Reflexiones, Tratados with tags , , on septiembre 10, 2012 by elcaminoangosto

 

Imagen

 

Jesucristo comenzó su ministerio en esta tierra con estas palabras: “…El Tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio.” (Evangelio según San Marcos 1:15)

Es urgentemente necesario entender las condiciones e implicaciones de este breve texto bíblico.

La primera parte del versículo afirma que con la venida de Jesucristo, el reino de Dios se acercó y comenzó su establecimiento en este mundo. Por muchos siglos, la humanidad había sido dejada en la ignorancia y todos los pueblos se desviaron en sus diversas religiones, apartándose más y más de la Verdad; y el pueblo judío, con el cual Dios por su misericordia se acercó para hacer un Pacto con ellos, también se mostró infiel, de manera que solo unos pocos estaban anhelando al Mesías prometido. Entonces Dios, que les había hablado en el pasado, muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas, en la consumación del tiempo, envió a Su propio HIJO, al Verbo eterno y habló por medio de Él. (Hebreos 1:1-2)

Así que, los últimos tiempos comenzaron con el ministerio de Jesucristo y desde entonces sus seguidores han propagado sus enseñanzas por todo el planeta, anunciando que Cristo es el Rey  y Señor y que debemos someternos a su Reino.

Sin embargo, los apóstoles también profetizaron que el evangelio sería tergiversado y manchado por apóstatas, lo cual ocurrió desde los primeros siglos de nuestra era y es por esta razón, por la cual muchísimos de los que profesan ser cristianos, ni siquiera conocen de qué se trata el Evangelio. Pero Dios siempre ha preservado un remanente, que se ha mantenido fiel a las enseñazas bíblicas, porque Cristo prometió que ni las puertas del infierno podrían prevalecer contra la iglesia que Él edificaría.

La palabra Evangelio (griego euangelion) significa “buenas noticias” y era usada en el mundo antiguo por los heraldos que se adelantaban al ejército vencedor para anunciar al pueblo que la guerra había sido ganada.

El apóstol Pablo resume el Evangelio en la declaración de que Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado y que resucitó al tercer día. (I Corintios 15.3-4), pero ¿en qué sentido esto es una buena noticia?

Estos datos no pueden ser apreciados como una buena noticia, mientras el individuo no se percate de cuál es su situación ante Dios y cuán urgentemente necesita la salvación.

Las personas no se consideran a sí mismos enemigos de Dios y no sienten que vivan en guerra con Dios. Pero la Biblia afirma que Dios ve a los hombres como sus enemigos y que está en guerra con nosotros por causa de nuestro pecado.

Esto es lo que dice la Biblia:

“Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad” (Salmos 5.5)

“Dios es juez justo, y Un Dios que se indigna cada día contra el impío” (Salmos 7.11)

“Dios ha mirado desde los cielos para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios, todos se han desviado, a una se han corrompido, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno” (Salmos 53:2-3)

No solo los ateos están en guerra con Dios, todos nos hemos desviado del camino recto, unos de una manera y otros de otra.

En Edén, Dios expulsó a Adán y Eva de su presencia por causa de una sola desobediencia y puso querubines para impedirles el acceso al árbol de la vida y una espada encendida que se revolvía para intimidarles (Génesis 3:24). Desde ese momento toda la raza humana vive en enemistad con Dios. Nuestros primeros padres fueron expulsados por un solo pecado y nosotros hemos pecado miles de veces, agravando nuestro merecido castigo.

Cuando llegamos a reconocer esta realidad y la miseria espiritual en la que todo hombre se encuentra, el Evangelio comienza a tener sentido.

¡La buena noticia es que hay perdón para el pecador que se arrepiente y confía en Jesús!

Pero, mientras la persona no sea consciente de la culpa de su pecado y mientras su conciencia no sea despertada para percibir la grave situación en la que se encuentra, el Evangelio seguirá siendo incomprensible. Y esta es una labor que únicamente el Espíritu Santo puede realizar.

La Biblia dice que todos nosotros éramos enemigos pero Dios ha reconciliado a los creyentes por medio de la muerte de Su HIJO. (Romanos 5.10)

Jesucristo, al morir, experimentó no solo un dolor físico indescriptible, sino que Dios el Padre descargó en él, todo el peso del castigo que merecían muchos pecadores y esta fue la pena que lo hizo gritar en la Cruz “¿por qué me has abandonado?” Dios lo trató a él como al peor de los pecadores. Sin embargo, una vez que Él realizó esta misión, habiendo vencido toda su vida contra el pecado, venció también sobre la muerte y fue exaltado al la diestra del Padre. Desde allí, volverá un día para juzgar a los vivos y a los muertos y entonces su reino será consumado.

Esta verdad se incluye en los credos de muchas iglesias, pero no parece haber afectado la vida de sus adeptos. Deberíamos preguntarnos ¿por qué? – Solamente la predicación del Evangelio en el poder del Espíritu Santo puede llevar a los pecadores a reconocer a Jesús como Señor. (I Corintios 12.3)

La victoria de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte es la mejor noticia para todo aquel que atienda el llamado al arrepentimiento.

Si estás dispuesto a dejar tu propio camino y rendir tu vida al Señor Jesucristo, recibirás perdón y serás limpiado de todos tus pecados. ¿Quieres conocer más de este Evangelio? Si es así, te invito a escuchar exposiones bíblicas del Evangelio bíblico en la Iglesia Bautista Reformada en Los Lagos de Heredia, Costa Rica. http://fereformada.org

 

A %d blogueros les gusta esto: