Archivo para REINA VALERA

5 Razones para adherirse a una Posición Textual Confesional

Posted in Reflexiones with tags , , on septiembre 30, 2019 by elcaminoangosto

Al hacer esta publicación, considero necesario afirmar que tengo hermanos, amados y respetados, pastores del rebaño de Cristo, que tienen una posición diferente a la que yo abrazo en este particular. De manera que, esta publicación no debe considerarse un ataque a esa posición mayoritaria, sino una explicación que puede ser útil para los que desconocen la existencia de esta controversia o tal vez solo han escuchado un lado de la misma.

La versión de la Biblia llamada Reina-Valera fue publicada originalmente en 1569 por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera se dedicó por 20 años a hacer una revisión, la cual fue publicada en 1602.

Las fuentes utilizadas para esta versión de la Biblia fueron las mismas que usaron todos los que en esa época se esforzaron por llevar la Biblia a todos los idiomas. Eventualmente espero publicar un artículo con respecto a esas traducciones que llegaron a los pueblos a partir de la reforma protestante.

Este es un artículo traducido del inglés, en el cual se procura defender el uso de la versión King James en inglés, que fue publicada en 1611 y a nosotros nos serviría para animar al uso de Reina Valera sobre las demás versiones.

Artículo original: >>>>> AQUI <<<<

Cinco Razones por las cuales los cristianos reformados y confesionales deberían usar la Biblia King James.

Introducción: ¿Qué es la posición textual confesional?

Se le conoce por algunos otros nombres también: Defensa del TR (Texto Recibido), el Texto Eclesiástico, el Texto Canónico, y el Texto Tradicional. Más recientemente se le ha dado el título de Posición Textual Tradicionalista por el apologista James White y ha sido etiquetada como una variante de la posición que en inglés se llama King James Only (solamente la versión King James), así lo ha hecho James White en su libro como Andrew Naselli en el suyo, “Entendiendo y aplicando el Nuevo Testamento”.

La posición textual confesional puede definirse así: Es la posición que acepta los textos Hebreos y Griegos que tomaron como base los que confeccionaron las mayores confesiones de fe de la época post-reforma, lo cual ellos calificaron de “auténtico” y “puro”, como texto preservado de la Biblia.

Hay cinco razones principales por las cuales yo, como Pastor, abrazo y defiendo esta posición.

  1. Razón Teológica.

Mi primera razón para abrazar la Posición Textual Confesional es que está fundada en bases teológicas. En vez de empezar con el hombre y su habilidad para interpretar correctamente la evidencia de los manuscritos, la posición textual confesional comienza con la fe en la promesa de Dios de preservar y entregar Su palabra a Su pueblo, y no simplemente inspirarla y dejar al hombre la tarea de ensamblar los fragmentos sobrevivientes. El Señor Jesucristo dio esta promesa en Mateo 5.18

“Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”

y en Mateo 5.35

“El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”.

Aún más, el Apóstol Pablo le dice a Timoteo en II Timoteo 3.16, 17 que

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La posición textual confesional comienza con la fe como su punto de partida; creyendo que por causa de la promesa de Cristo de que ninguna de sus palabras pasarían, Dios cumpliría Su promesa y daría Su Palabra a Su Iglesia, no en parte, pero de manera completa. El puritano John Owen (uno de los principales editores de la Declaración de  Fe de Savoy, y asistente a la Asamblea de Westminster) afirma que

“las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento [las cuales] fueron inmediatamente y enteramente dadas por Dios mismo… [son] por su buena,  misericordiosa y providencial dispensación… preservadas para nosotros completa en sus idiomas originales” (Obras, 16, pp. 351, 352)

Michael J. Kruger provee un argumento fantástico a partir de la fe para el Canon (cuáles libros constituyen la Biblia) de las Escrituras, cuando dice:

Los libros recibidos por la iglesia informan nuestro entendimiento de cuáles libros son canónicos, no porque la iglesia sea infalible o porque ella haya creado o constituido el canon, sino porque la recepción que la iglesia hizo de estos libros es una expresión natural e inevitable de la naturaleza auto-autenticable de las Escrituras” (Canon Revisited, 106)

Kruger argumenta un método teológico para determinar el Canon de las Escrituras. Esto significa que debemos argumentar teológicamente con respecto a lo que pertenece a la Biblia, en vez de hacerlo solo por medio de evidencias. Pero la posición textual confesional toma este método teológico un paso más allá, aplicando este principio inicial de fe, no solamente a los títulos de los libros, sino a su contenido. Como pastor, sé el gozo que significa tener la colección completa de los 22 volúmenes de comentarios bíblicos de Juan Calvino. Pero si cuando tomo los volúmenes ellos solamente contienen las portadas y los títulos, no podría afirmar que tengo los comentarios de Calvino. De manera similar, la Biblia fue inspirada, preservada y entregada al pueblo de Dios en su contenido completo, cada jota y cada tilde, no simplemente las portadas o los títulos. La Iglesia no solamente recibió el Canon de la Escritura, sino que recibió Su contenido.

Esto es exactamente lo que el puritano James Usher dijo cuando preguntó cuál razón tenía para saber que las Escrituras eran de autoría Divina:

La maravillosa preservación de las Escrituras [demuestra esto]. Aunque ninguna sea tan antigua, ni ninguna sin cuestionamiento; aun así Dios, por su providencia las ha preservado, y cada parte de las mismas” (Body of Divinity, p.8)

Así, en lo que se refiere al examen de la evidencia de los manuscritos, evidencia histórica, o evidencia de versiones, debemos empezar y mantenernos con un método teológico para determinar el canon y el texto. El puritano Thomas Watson argumentó por el origen Divino de las Escrituras  de esta manera:

… porque las Escrituras han sido perfectamente preservadas, son por lo tanto de autoría Divina. Y escribió:

Podemos saber que las Escrituras son la Palabra de Dios por su milagrosa preservación a través de las edades… Ni la Iglesia de Dios, en todas sus revoluciones y cambios, mantuvo las Escrituras para que no se perdiera, y que no se corrompiera. La letra de las Escrituras ha sido preservada, sin corrupción en la lengua original” (Body of Divinity, p. 19)

Para Watson, las Escrituras han llegado a nosotros completamente puras, hasta sus letras, lo cual coincide con las palabras de Jesús citadas anteriormente. Este es un argumento teológico, un argumento que debemos tomar seriamente. Sabemos que las Escrituras son de origen divino porque han sido perfectamente preservadas, y fueron perfectamente preservadas porque son de origen divino.

2. Razón histórica

La segunda razón por la cual pasé de tener una posición de crítica textual (la cual enseña que podemos y todavía debemos reconstruir la Biblia a partir de los manuscritos disponibles) es una razón histórica. Está íntimamente conectada con la razón teológica, pero es distinta. Como un Bautista Reformado Confesional, yo me suscribo por completo a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Esto no significa que yo considero esa confesión igual a la Biblia, sino que, la abrazo afirmando que toda la confesión es un resumen adecuado de lo que enseñan las Escrituras en doctrina y práctica. Como tomo mi suscripción confesional de manera seria, debo considerar lo que la confesión enseña con respecto a las Escrituras.

Se dice comúnmente en respuesta a esta afirmación: “los redactores de la confesión no dijeron nada sobre la crítica textual o las ediciones de la Biblia”. Esta es una conclusión entendible basada en la posición teológica inicial de la mayoría, es decir, que la Biblia es inspirada por Dios e inerrante únicamente en los manuscritos originales (los cuales ya no están disponibles), y que por lo tanto tenemos que buscar reconstruir las lecturas originales de la misma manera en que se haría con cualquier otro libro de creación humana, a partir de la antigüedad. (Es interesante notar que, los textos griegos críticos que ahora se están armando, están siendo recolectados por personas que han abandonado la búsqueda de los originales y están meramente buscando una cierta forma del texto). Los redactores de las confesiones estaban completamente conscientes de las variantes textuales que se discuten hoy, pero ellos simplemente las trataron desde un marco teológico muy superior a los métodos que se emplean hoy.

La Confesión de Fe de Londres afirma en su capítulo 1.8,

“El Antiguo Testamento se escribió en hebreo… y el Nuevo Testamento en griego… inspirados directamente por Dios, y guardados puros en todos los siglos por su cuidado y providencia especiales, son por lo tanto auténticos”.

Para entender cómo esta afirmación (que está igual tanto en la Confesión de Westminster como en la Declaración de Fe de Savoy) se relaciona con la crítica textual, tenemos que entender lo que los redactores de las confesiones en la era puritana y post-reforma querían decir por “texto auténtico”. James Usher afirma que toda la autoridad final en disputas doctrinales descansa en los lenguajes originales, porque es en ellos y no en las traducciones (especialmente la Vulgata Latina que los Papistas abrazan como autoritativa), son las únicas fuentes que deben “tenerse por auténticas” (p.19)

Según los redactores de nuestra confesión, el “texto auténtico” está en los textos Hebreos y Griegos por encima de cualquier traducción. Esto se decía específicamente refiriéndose a Roma que afirmaba que como los textos originales Hebreo y Griego se habían corrompido, la única Biblia preservada era la Vulgata Latina. De manera que cuando la confesión habla de los textos en sus idiomas originales como auténticos y “mantenidos puros”, se está refiriendo, no a un original hipotético que se perdió en la historia y que debería ser reconstruido, sino a los textos Hebreo y Griego que ellos poseían. Para los redactores de las confesiones, los textos “auténticos”, “puros” y “perfectamente preservados” son las ediciones impresas del Antiguo y Nuevo Testamento, en Hebreo y Griego que ellos tenían. En la providencia de Dios, la Iglesia en los siglos 16 y 17, reunió y editó los textos hebreo y griegos que el pueblo de Dios poseía y los imprimió. Los hombres detrás de nuestras confesiones reconocieron esas ediciones impresas como los textos “auténticos” y “puros”; inspirados, preservados y dados por Dios en esa época de la Reforma, y es mi opinión que los que nos adherimos a estas confesiones también deberíamos pensar lo mismo.

3. Razón de Evidencias

La tercera razón por la cual cambié de tener una posición de Crítica Textual a la Posición Textual Confesional está basada en la evidencia. Aunque la evidencia no es el fundamento ni el punto de partida de nuestra posición textual (sino que tenemos un fundamento teológico, que afirma que Dios preservó y la iglesia recibió/reconoció el texto que Dios inspiró), la evidencia es abrumadora para apoyar los textos tradicionales. No entraré en extensos detalles aquí (hay referencias para estudio más profundo al final), pero un ejemplo creo que será suficiente.

Lo que se suele llamar el “final más largo de Marcos” (Marcos 16.9-20) está relegado en la mayoría de traducciones modernas ya sea como una nota al pie de página, o puesto entre corchetes dobles con una advertencia. En la Versión Inglesa Estándar (ESV), este pasaje aparece en dobles corchetes con un título en letras mayúsculas que dice: “ALGUNOS DE LOS MÁS ANTIGUOS MANUSCRITOS NO INCLUYEN 16:9-20”.

Es aceptado por la mayoría de académicos de la Biblia que este pasaje no era parte del texto original de Marcos y que no debe ser considerado Escritura, aunque está contenido en los textos griegos de la reforma y ha sido utilizado por millones de cristianos, que tradujeron esos textos por más de 500 años. Se argumenta que los “más antiguos” y “mejores” manuscritos no lo contienen y parecería un poco tonto que la gente siga argumentando que los textos de la Reforma eran correctos y sigan usando el fin largo como Escritura, hasta que, se mira a la evidencia.

Cuando examinamos la evidencia (usando el método teológico para determinar la Escritura) debemos primero ir a Pablo para ver cómo él definió el Evangelio. En I Corintios 15.1-6, Pablo afirmó que el Evangelio contiene estos 5 criterios: La muerte de Jesús por nuestros pecados, Su sepultura, Su resurrección, Su aparición y Su ascensión. Así que, volviendo al evangelio de Marcos, sabemos que para ser un recuento apropiado del evangelio, debe cumplir con todos esos 5 criterios.

Si seguimos a los modernos académicos de la crítica textual y asumimos que el evangelio de Marcos termina en el versículo 8, entonces el evangelio termina con las mujeres en la tumba sin ver a Jesús, atemorizadas, sin decir nada a nadie, y sin una mención de la aparición de Jesús o su ascensión. Si este es el caso, entonces, de acuerdo con el apóstol Pablo, el Evangelio de Marcos no es un evangelio y el libro entero debería ser rechazado como Escritura inspirada. Con base en eso solamente, deberíamos tener un serio problema al aceptar la crítica textual moderna.

Además cuando realmente miramos la evidencia de manuscritos que apoya la idea de que Marcos termina en 16:8, vemos que esa conclusión está basada en dos manuscritos que son solo un siglo más viejos que el primer manuscrito que tenemos que sí contiene Marcos 16:9-20. Esta conclusión entonces no está basada en el peso de la evidencia, sino en la interpretación particular de los que la examinaron.

4. Razón personal

Mi cuarta razón para abrazar la posición textual confesional es personal. Empecé a aprender Griego en el año 2010 y desde entonces he leído de mi Nuevo Testamento Griego en mis devociones diarias. Por muchos años, como un partidario de la crítica textual, usé los textos críticos griegos estándar (Nestle-Aland y UBS). Había sido advertido de las variantes y aprendí a leer el aparato textual que aparece al final de las páginas, que muestra las variantes junto con la información respectiva. Comencé a preguntarme cómo podría yo afirmar la inspiración e inerrancia de la Biblia si no tenía la Biblia. El dicho común que afirma, “podemos reconstruir el original con una exactitud del 99%” comenzó a no ser suficiente para mí. Si Dios inspiró Su palabra, ¿por qué no la preservó? Y si la preservó, ¿dónde está? ¿Por qué Dios no dio a Su Iglesia la Palabra que Él inspiró y preservó?

Esto me llevó a cuestionar todo lo que creía con respecto a la Biblia, y como había escuchado tantas veces que la posición textual confesional es tradicionalista por decir poco, o anti-intelectual por decir lo peor, no podía aceptarla como una posición posible. El único lugar en el cual encontré descanso, fue en la teología de Karl Barth que enseñaba que la Biblia era simplemente un testimonio humano de la Palabra de Dios; un artefacto del evento de la revelación,  y solamente se convierte en la Palabra de Dios cuando Dios, de su gracia soberana,  decide que llegue a ser así para el lector. Después de luchar en esta posición por un año, volví a examinar la posición textual confesional, finalmente comencé a entender las tres razones que mencioné antes, y encontré descanso sabiendo que Dios ha dado Su palabra a Su Iglesia. Ahora, en mi vida personal, ya no cuestiono la palabra de Dios; ya no me pongo como juez sobre ella usando mi aparato textual, sino que ahora ella me juzga a mí como a un pecador salvado.

5. Razón pastoral

La quinta y última razón por la cual abrazo la posición textual confesional es una razón pastoral. En mi preparación de sermones ya no tengo que pasar horas tratando de reconstruir el original con comentarios textuales y el aparato textual, puedo trabajar con confianza a partir del texto que Dios nos ha dado y preservado, seguro de que lo que estoy dando a mi gente viene de la palabra de Dios misma. Mi iglesia también se beneficia con mi predicación. Su confianza está en la palabra de Dios y no más tienen que escuchar mientras el pastor explica las variantes textuales en el sermón. Ellos pueden tener confianza de que la Biblia desde la cual les predico y que ellos tienen en su regazo, es una traducción de la palabra de Dios que ha sido preservada.

En conclusión, afirmo que esta es la más apropiada posición para un Cristiano del siglo 21 y la que más está de acuerdo con las confesiones. Es mi esperanza que este artículo le ayude a entender mejor la posición textual confesional y le ayude a mejorar su confianza en la palabra de Dios.

Dane Jöhannsson

Pastor Principal, Agros Reformed Baptist Church 

Lecturas adicionales:

Theological

https://www.agroschurch.com/blog/a-response-to-dr-james-whites-fatal-flaw-argument-against-the-tr

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/2017/02/word-magazine-69-epistemology-and-text.html

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/13/there-is-no-modern-doctrine-of-preservation/

https://www.agroschurch.com/blog/a-basic-understanding-of-the-confessional-text-position

Historical

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/search?q=Confessional+Text

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/04/partial-preservation-the-confessional-text/

http://www.jeffriddle.net/2017/01/article-erasmus-anecdotes.html

https://www.agroschurch.com/blog/a-commentary-on-the-current-state-of-affairs-of-new-testament-text-critical-scholarship

Evidential

http://www.jeffriddle.net/search/label/Ending%20of%20Mark

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/07/evaluating-the-modern-claim-of-better-data/

http://www.jeffriddle.net/2016/02/response-to-ryan-m-reeves-church.html

http://www.jeffriddle.net/2018/07/wm-98-ending-of-mark-syriac-and-metzger.html

https://www.agroschurch.com/blog/the-textual-transmission-of-the-latin-vulgate-and-its-relevance-to-textual-criticism-of-the-greek-new-testament

https://www.tbsbibles.org/page/articles

Pastoral

https://www.agroschurch.com/blog/four-ways-to-shepherd-your-flock-through-text-criticism-a-response

https://www.agroschurch.com/blog/dr-jeff-riddle-a-small-part-of-a-bigger-picture

Works Cited

All Scripture references come from the KJV

Owen, John. The Works of John Owen. Edited by William H. Goold. Vol. 16. Edinburgh: T&T Clark, n.d.

Ussher, James. A Body of Divinity. Birmingham, AL: Solid Ground Christian Books, 2007

Watson, Thomas. A Body of Divinity. Grand Rapids, MI: Sovereign Grace Publishers, n.d.

*ESTE ARTÍCULO FUE ESCRITO ORIGINALMENTE PARA Y PUBLICADO POR PULPIT AND PEN COMO: “Five Good Reasons Reformed and Confessional Christians Should Use the KJV”.

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