Archivo para nacer de nuevo

¿QUIERES UN MILAGRO?

Posted in Reflexiones with tags , , , , on agosto 6, 2012 by elcaminoangosto

 

¿Tienes problemas económicos-financieros? ¿Tienes problemas de salud? ¿Problemas en el matrimonio o  familiares? ¿Problemas en el trabajo? ¿Quieres alcanzar tus metas y no has podido? ¡Ven por tu milagro!

Esta parece ser una fórmula muy utilizada en la actualidad para invitar a las personas a eventos “evangelísticos”. El mensaje es muy simple: “Ven a nuestra reunión y Dios te concederá todo eso que  anhelas.”

¿Es esto correcto?

Aquí No pretendo juzgar las intenciones de las personas, porque, aunque no se puede negar que algunos han hecho de la religión un negocio, sabemos que también hay muchos otros con buenas intenciones. PERO, ¿Se trata de esto la religión Cristiana? ¿Qué dice la Biblia sobre la condición del hombre y cuáles son sus verdaderas  necesidades en la vida? ¿Cuál es el mensaje del Evangelio según la Biblia?

Cuando nuestro Señor Jesucristo  caminó por esta tierra, hizo muchos milagros, sanó a muchos enfermos, pero Él no fue un curandero, no era ese el propósito de su ministerio. Dios no es el genio de la lámpara maravillosa que viene a concedernos 3 deseos. La Biblia dice que Dios sabe de qué tienen necesidad sus hijos y les provee según Su misericordia, pero muchísimos que no son sus hijos quieren venir a Dios para que les solucione los problemas cuando ni siquiera se han interesado en conocerle por medio de Su HIJO.

La Biblia relata que Cristo en una ocasión hizo un milagro tal, que una multitud de más de 5 mil personas fue alimentada con 5 panes y  dos peces, porque con su bendición, fueron multiplicados esos alimentos y  todos comieron y hasta recogieron de lo que sobró 12 canastas.

En la biblia los milagros son también llamados señales”, es decir, son eventos que indican (señalan, apuntan hacia) algo. En este caso, lo que Dios estaba haciendo era una confirmación acerca de Cristo, Su persona y Su mensaje.

Después de realizar esta señal de la multiplicación de alimentos, Jesús se apartó de la multitud y fue al otro lado del lago, y la gente el día siguiente lo estaba buscando.  Veamos lo que relata el apóstol Juan: Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús”(Juan 6.24)

Luego de que la gente lo hallara al otro lado, el Señor hizo algo muy diferente a lo que haría un predicador moderno, los confrontó con la realidad de sus motivaciones y les dijo:

“De cierto de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis” (Juan 6.26)

Jesús, conociendo el corazón de las personas, puso al descubierto sus verdaderas intenciones. La gente no estaba realmente interesada en Jesús, sino en lo que vieron que creyeron que podían obtener de Él.

¡Qué triste realidad! Es lo mismo que vemos hoy en día, miles y miles que van a las iglesias  y eventos cristianos, no están interesados en conocer a Cristo ni sus enseñanzas  para seguirle, mucho menos están interesados en abandonar su propio estilio de vida para vivir para Él, sino que están interesados en las bendiciones materiales y temporales que suponen que Él les dará.

El propósito de las sanidades y milagros realizados por Cristo y por sus Apóstoles siempre fue el mismo: autenticar su mensaje, es decir, confirmar que ellos hablaban de parte de Dios, porque al tener convencimiento de que ellos  hablaban de parte de Dios, tendrían que atender aquel mensaje. Pero, ¿cuál era ese mensaje?

Leemos las palabras de Cristo en el principio del Evangelio según San Marcos: “… el reino de Dios se ha acercado, arrepentíos y creed al Evangelio” (Marcos 1:15).

Si hemos de llamarnos cristianos tenemos que recibir este mensaje, entenderlo y atenderlo. Es un llamado al arrepentimiento, es decir, a abandonar nuestro propio camino y dejar de vivir según nuestras propias reglas, para vivir según la ley de Dios. Pero, si no se enseña sobre la gravedad del pecado y la realidad del Juicio venidero, ¿cómo podrá el ser humano apreciar el Evangelio? El Evangelio es apreciado cuando el pecador, desespera de sí mismo, cuando reconoce su miseria espiritual, su incapacidad de cambiar su condición espiritual, y la inutilidad de sus esfuerzos por cambiar. Entonces, y solo entonces, podrá el pecador apreciar la misericordia de Dios que se ofrece a todo el que cree en Su Hijo Jesucristo.

Más que criticar a los que están predicando esas versiones distorsionadas del Evangelio, este artículo pretende hacer que reflexionemos en nuestra situación personal delante de Dios.

¿Has sido libertado de tus pecados? ¿Has encontrado plena satisfacción en Cristo? ¿O has estado “buscando” a Dios por motivos equivocados?

Habrá un día de Juicio, y el apóstol Pablo lo describió como “…el día en que Dios juzgará los secretos de los hombres, conforme a mi Evangelio”. (Romanos 2.16)

¿Estás preparado para ese día?

“Porque qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? (Mateo 16.26)

Sí, ¡Todos necesitamos un milagro!, pero este milagro no se refiere a las necesidades de esta vida temporal. Si logramos recuperarnos de un problema de salud, en algún momento nos volveremos a enfermar. Si logramos obtener una situación económica y familiar estable, de igual forma enfrentaremos la muerte eventualmente y si el problema espiritual no ha sido resuelto, no tendremos esperanza.

El milagro del cual estamos urgidos es un cambio en nuestro interior, un cambio de corazón, para que podamos entender cuánto necesitamos a Cristo y que si no lo tenemos a Él, no tenemos nada. Aquellos en los cuales Dios realiza este milagro, experimentan un cambio tal que ya no viven más para sí mismos, sino para Aquel que dio su vida por ellos.

Cristo no nos llama a una vida de comodidad y autocomplacencia, nos llama a seguirle:

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9.23)

La convicción de que estar con Cristo vale más que cualquier otra cosa en la vida solo la poseen aquellos que han experimentado el MILAGRO del nuevo nacimiento.

LA PRUEBA DEL NUEVO NACIMIENTO – J.C. RYLE

Posted in Reflexiones, Tratados with tags , , , on diciembre 26, 2011 by elcaminoangosto

¿Ha nacido usted de nuevo?
Por J.C. Ryle

Esta es una de las más importantes preguntas que surgen de las enseñanzas Jesús: “El que no naciere de nuevo no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:3) No es suficiente responder: “Yo voy a la iglesia o yo pertenezco a la iglesia, supongo que sí soy cristiano”. Miles de Cristianos de nombre no muestran las señales que indican que alguien ha nacido de nuevo, según nos dicta la Escritura – algunas de las cuales están en el primera epístola de Juan.

1.No debe ser un pecador habitual
Primero que todo, Juan escribió: “El que ha nacido de Dios no peca” (I Juan 3:9, 5:18). Una persona que ha nacido de nuevo, es decir, ha sido regenerada, no comete pecados de forma habitual. Ya no peca de una forma voluntaria y disfrutando del pecado, esa no es más su inclinación. En el pasado hubo un tiempo en que es posible que ni siquiera pensara mucho en sus pecados, porque cometer pecados no le causaba ninguna pena especial. No había lucha contra el pecado. Pero el Cristiano genuino odia el pecado, huye del pecado, lucha contra el pecado, porque lo considera la peor plaga, se duele por comprobar que aún está presente en su vida, y lamenta cuando cae bajo la influencia del pecado que una vez lo dominó, también añora el día en el cual será completamente libre de esta carga. El pecado ya no es algo que le satisface practicar, y tampoco es indiferente hacia el pecado; ha comenzado a aborrecer cada vez más el pecado, aunque todavía no tiene la completa victoria sobre él. Si dijera que no tiene pecado, estaría mintiendo (I Juan 1:8). Pero sí puede decir que aborrece el pecado y que el mayor deseo de su alma es poder no pecar del todo, aunque reconoce que no puede prevenir los malos pensamientos que vienen a la mente, omisiones y pecados de negligencia que afectan sus palabras y sus acciones. El Cristiano sabe que “todos pecamos de muchas maneras” (Santiago 3:2). Pero puede decir, en la presencia de Dios, que todas estas cosas incorrectas que hace, le causan molestia y dolor y que de todo corazón las lamenta. ¿Puede decir esto de usted mismo? ¿Ha nacido usted de nuevo?

2.Creer en Cristo

En segundo lugar, Juan escribió: “El que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios” (I Juan 5:1). Una persona que ha sido regenerada, es decir, que ha nacido de nuevo, cree que Jesucristo es el único Salvador que puede dar perdón al alma de un pecador, porque Él es la persona Divina, encargada por Dios para hacerlo, y debe creer que aparte de Cristo Jesús, no hay otro Salvador. El Cristiano se ve a sí mismo, lo indigno que es, pero confía plenamente en Jesús y que su obra fue suficiente, y que por medio del sacrificio de Cristo, todos sus pecados han sido perdonados ante Dios. El Cristiano genuino mira hacia la muerte sin temor, porque ya no teme al juicio, cree firmemente que su deuda con Dios ha sido pagada. Esto no significa que carece por completo de duda y temores. Es posible que en ocasiones el Cristiano llegue a tener dudas y sienta que no tiene Fe, pero si usted le ofrece a un Cristiano otro camino de salvación fuera de Cristo, le aseguro que se espantará. Dígale si está dispuesto a confiar en alguna medida en su propia justicia, en su bondad o en sus propios esfuerzos o en la mediación de alguien aparte de Cristo y verá cuál es su reacción. El Cristiano no confía en ningún mediador humano, en ninguna iglesia, en ningún mérito propio o adicional, solamente en Jesús, y se abraza a la cruz con todas su fuerzas para ser salvo. ¿Ha nacido usted de nuevo?

3.Practicar la Justicia

En tercer lugar, Juan escribió: “Todo aquel que hace justicia, es nacido de Dios” (I Juan 2:29). La persona que ha nacido de nuevo, es una persona santa. Es alguien propuesto a vivir en concordancia con la voluntad de Dios, para hacer las cosas que a Dios le agradan y evitar todo aquello que Él aborrece. El Cristiano mira constantemente el ejemplo de Cristo, no solo lo mira como su Salvador, sino que procura la amistad de Cristo, cumpliendo sus mandamientos. Aún así, sigue siendo consciente de su propia corrupción innata, que lo lleva constantemente a apartarse de Dios. Pero no se da por vencido, no cede a la presión de esta naturaleza humana. Aunque el Cristiano puede llegar incluso a cuestionarse si en verdad conoce a Dios, al final puede decir como John Newton: “Yo no soy lo que quiero ser, No soy lo que espero ser en el otro mundo, pero tampoco soy lo que una vez fui, y por la gracia de Dios, soy lo que soy”. ¿Ha nacido usted de nuevo?

4.Amar a otros Cristianos

Juan escribió: “Sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos” (I Juan 3:14). La persona que ha nacido de nuevo tiene un amor especial por aquellos que son discípulos de Cristo. Así como el Padre Celestial, el Cristiano tiene un amor general por todas las personas, pero tiene un amor particular por aquellos que comparten la fe de Jesús. Así como Cristo, muestra amor y compasión por el más vil pecador, y puede llorar por ellos, pero existe un amor especial hacia aquellos que son creyentes. El Cristiano siente que las mejores compañías son las de sus hermanos en la Fe, porque siente que son parte de su misma familia, son sus compañeros de milicia, juntos luchan contra un mismo enemigo. Compañeros todos en el mismo viaje. Ellos lo entienden y él los entiende a ellos. Puede que sean muy diferentes entre sí en muchas maneras: diferente edad, posición económica, social, académica, y estado de salud. Pero nada de eso importa, porque todos son hijos del mismo Padre Celestial y esto los une de manera especial. ¿Ha nacido usted de nuevo?

5.Vencer al mundo

Juan escribió: “Todo el que es nacido de Dios, vence al mundo” (I Juan 4:4). El que ha nacido de nuevo, no se rige por el estándar del bien y el mal que prevalece en el mundo. Al Cristiano no le preocupa sentirse nadando contra la corriente, viviendo en contra de la opinión popular. Las cosas que parecen causar mucho placer al resto del mundo, no le causan placer al Cristiano, de hecho, comienza a considerar a los placeres mundanos como sin valor porque son pasajeros. El Cristiano prefiere la gloria de Dios que la gloria personal. Está más preocupado por no ofender a Dios que por no ofender al mundo que lo rodea por no seguir tras ellos. ¿Ha nacido usted de nuevo?

6.Conservarse puro

Juan escribió: “El que ha nacido de Dios, se purifica a sí mismo” (I Juan 5:18). Una persona que ha nacido de Dios, se preocupa por su propia alma. No solamente trata de apartarse del pecado, sino aún de todo aquello que pueda conducir al pecado. Se cuida de las amistades, porque sabe que las malas compañías corrompen y que el mal es más contagioso que el bien, así como las enfermedades fácilmente se contagian pero no la salud. El Cristiano es cuidadoso en el uso de su tiempo; su mayor deseo es aprovecharlo y usarlo sabiamente. Desea vivir como un soldado en un país enemigo – lleva su armadura constantemente y está preparado para la tentación. Tiene la actitud de un soldado, no la de un turista descuidado. Es diligente en cuanto a su vida de oración, procura con humildad rendirse a Dios siempre en oración. ¿Ha nacido usted de nuevo?

La Prueba

Estas son las seis grandes marcas que identifican a un Cristiano, alguien que ha nacido de nuevo. Hay una gran variedad en la profundidad de estos distintivos en cada persona. En algunos casos podría ser que estas características están presentes de manera muy débil y son difíciles de reconocer. En otros casos se muestran muy claramente de manera que no hay duda alguna. Estas marcas son más visibles en unos que en otros. Rara vez, son todas notorias en el mismo grado en cada persona. Pero aún así, encontramos en estos seis textos, pruebas bíblicas para los que han nacido de Dios. ¿Cómo debemos reaccionar ante esto? Tenemos que llegar a una sola conclusión, solamente aquellos que cumplen con estos seis distintivos, son personas nacidas de nuevo y los que no los tienen, simplemente no han nacido de nuevo. ¿Tiene usted estas características? Pruébese a sí mismo. (II Corintios 13:5)

Esta prueba es más importante que todas las demás pruebas y exámenes que usted debe hacer en esta vida, porque le ayudará a determinar su destino eterno.

NACER DE NUEVO = REGENERACION ¿SABE QUÉ ES?

Posted in Alertas, Reflexiones with tags , , , on marzo 3, 2010 by elcaminoangosto

Si Jesús dijo que el que bebiera del agua que Él daría no tendría sed (Juan 4:14), ¿Por qué será que hay tantos cristianos aún sedientos, buscando en cisternas rotas?

Si Jesús dijo que Él vino para que tengamos vida en abundancia (Juan 10:10), ¿Por qué tantos de los que van a las iglesias viven aún como los que están muertos espiritualmente, es decir, siguiendo la corriente del mundo? (Efesios 2:2)

Si Pablo afirma que los que hemos muerto al pecado, no podemos vivir aún en él. (Romanos 6:2) ¿Por qué afirman ciertos predicadores que hay cristianos que pueden vivir continuamente como inconversos y aún así ser salvos?

La Biblia dice que el que ha nacido de Dios no practica el pecado (I Juan 5:18), entonces ¿Por qué hay tantos cristianos que aún viven esclavizados al pecado ?

La respuesta a todas estas preguntas es: por causa de la predicación de la errónea doctrina del “cristiano carnal”. Tal doctrina hace pensar a muchos que son salvos aunque aún no han experimentado el cambio de corazón que hace el Espíritu Santo, no tienen fe verdadera y por lo tanto no han tenido un arrepentimiento verdadero tampoco. Se les anima a pensar a estas personas y hasta confesar que sí son salvos y que nadie puede cuestionarles su salvación. Esta perniciosa doctrina es la culpable de que las iglesias estén mezcladas, con una gran cantidad de impíos que pasan por cristianos y a los verdaderos creyentes sufriendo las consecuencias, siendo tratados como los “muy fanáticos”, los “santulones”, los “intolerantes”, etc, etc.

Por muchos años yo viví engañándome a mí mismo y engañándo a otros, pensando que era cristiano, pero no lo era, así habría seguido para siempre, hasta recibir la condenación del Juicio, si no fuera por la Gracia Soberana de Dios que actuó para darme vida en Cristo, abriendo mis ojos y mis oídos y regocijarme en Su Verdad.

Espero que esta breve reflexión les anime a ver el siguiente video y luego a leer con detenimiento el documento que facilito también.
No es mi afán atormentar a nadie con dudas, pero prefieriría hacerlo un poco para provocar un auto-examen, que dejar que las almas vivan una falsa seguridad y en el día final escuchan las espantosas palabras “Nunca os conocí, apartáos de mí”

Por favor tomen tiempo también para leer un muy buen estudio bíblico abriendo o guardando este documento sobre LA DOCTRINA DEL CRISTIANO CARNAL

A %d blogueros les gusta esto: