Archivo para falso evangelio

El Sacerdocio de todos los creyentes

Posted in Alertas with tags , , on septiembre 5, 2014 by elcaminoangosto

[Este artículo es muy relevante para los evangélicos de América Latina. Solo deben cambiar África por América Latina y la religión africana tradicional por las religiones indígenas y el chamanismo.]

Artículo traducido con permiso por Alexander León J. (alexander.leon@fereformada.org)

 

El sacerdocio de todos los creyentes y su relevancia para África hoy.

(Conrad Mbewe – A letter from Kabwata)

En una publicación previa, argumenté que el punto de vista popular y moderno entre los círculos carismáticos es simplemente otra forma del punto de vista tradicional para el médico brujo de la aldea. Se trata de la religión tradicional africana en su máximo esplendor que ha regresado vestida con un delgado barniz de versos bíblicos utilizados para decir cosas que el Espíritu Santo nunca tuvo la intención de decir cuando inspiró a los escritores bíblicos.

En esta publicación, estoy respondiendo a la pregunta: ¿Cómo podemos eliminar este punto de vista no bíblico y expulsar la religión africana tradicional de la iglesia en África? ¿Cómo podemos restaurar el verdadero cristianismo en la iglesia africana? Me parece que esto ocurrirá solo cuando restauremos la enseñanza del Nuevo Testamento con respecto a al sacerdocio de todos los creyentes en el lugar que alguna vez lo puso el protestantismo.

El sacerdocio de todos los creyentes en la historia.

“El sacerdocio de todos los creyentes” es una enseñanza que fue popularizada particularmente por Martín Lutero, el gran reformador del siglo 16. Antes de la reforma en la iglesia, por la cual él es conocido, había una gran división entre el clero (a los cuales se llamaba “sacerdotes”) y los laicos (los miembros ordinarios de la iglesia).

Los sacerdotes eran personas especialmente entrenados, los cuales se suponía que tenían un trato especial con Dios. Solamente ellos podían realizar la Misa (una forma no bíblica de celebrar la Cena del Señor), el bautismo, las bodas, y hasta las oraciones en favor del pueblo de Dios. Ellos eran mediadores para el perdón también, de manera que el pueblo de Dios venía a ellos para confesar sus pecados con tal de recibir el perdón de Dios. Por la mediación de ellos, el pueblo de Dios podía gestionar que sus seres queridos estuvieran menos tiempo en el purgatorio (una forma no bíblica de infierno).

De esta manera, los laicos quedaban en total dependencia de los sacerdotes en la iglesia, para todo… hasta que Martín Lutero apareció. Él mostró que de acuerdo con la Biblia, todos los cristianos tienen el mismo acceso a Dios por medio de la oración, a través de la obra mediadora y única de Cristo. “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (I Timoteo 2:5). Por medio de la muerte de Cristo, él ha pagado por todos los pecados de su pueblo y Dios acepta a los cristianos únicamente en base a los méritos de Cristo. Los cristianos no necesitan un mediador humano para recibir ninguna bendición de Dios – de ninguna clase!

Los resultados de la pérdida de esta enseñanza hoy en día.

Estas verdades bíblicas son lo que los cristianos del continente africano necesitan escuchar. Aquellos que pretenden que necesitamos ir a ellos para obtener liberación, o éxito en cualquier situación que estamos atravesando, son impostores, farsantes y estafadores. Ya no hay un altar al frente al cual usted deba ir para que oren por usted. Los hermanos y hermanas que se sientan a su lado en la iglesia – y usted mismo – tienen el mismo acceso a Dios que esos charlatanes que le llaman a pasar al frente.

Por haber perdido esta verdad del sacerdocio de todos los creyentes hemos creado una falsa clase de “hombres de Dios” dentro del Evangelicalismo. Pretendiendo tener poderes espirituales especiales (a lo cual le llaman “unción”), estos hombres están exprimiendo el dinero de su gente y abusando sexualmente de sus mujeres. Ellos usan trajes elegantes y costosos, conducen los autos más caros, y tienen propiedades que ni los más altos ejecutivos de las corporaciones sueñan tener. Ni siquiera acostumbran andar con sus propias Biblias. Como jefes, ellos tienen gente encargada para que hagan esto.

Cada fin de semana durante las conferencias, nos invitan a ir a ellos para obtener liberación y éxito. Al igual que Johan Tzetzel, en los días de Lutero, instaba a la gente a comprar sus indulgencias echando sus monedas en una caja y decía que en cuanto la moneda caía las almas de sus seres queridos serían liberadas del purgatorio, los “Tzetzels” de hoy prometen que su éxito socio-económico será mayor entre más dinero usted les dé. De esta manera, los pobres se hacen más pobres mientras les dan sus ganancias, y ellos se vuelven más ricos. Esto es un robo a plena luz del sol.

Indulgencia

Las dos últimas líneas de este poema alemán se leen así: “Tan pronto suene la moneda al caer en la caja, el alma al cielo tendrá franca entrada”

La gran diferencia entre los sacerdotes medievales y los “hombres de Dios” modernos es que aquellos prometían falsamente un cielo después de morir mientras que los de ahora prometen un cielo en la tierra mientras usted vive. Le invitan a sus reuniones para orar y que usted pueda casarse o recuperar al ser amado que le abandonó por otra persona. Dicen que usted obtendrá éxito y un mejor trabajo o una promoción. Le prometen que con sus oraciones usted será liberado de sus enfermedades persistentes o de la imposibilidad de concebir. Como depredadores van tras las almas y las billeteras de hombres y mujeres que son atraídos por medio de la codicia humana. Y miles están cayendo.

Todos tenemos acceso a Dios por medio de Cristo

En cambio el apóstol Pedro declaró a todos los cristianos “vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo… Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (I Pedro 2:5,9)

En otras palabras, si usted ha sido salvado del pecado, es decir, trasladado de las tinieblas a su luz admirable, usted es parte de un sacerdocio real que tiene acceso directo a Dios. Usted no necesita a nadie entre usted y Dios. No, usted puede ir a Dios y hablarle usted mismo. ¡Punto!

Cada cristiano es un sacerdote para Dios. Tiene acceso a Dios el Padre por medio de Jesucristo. La única barrera que cualquier cristiano tiene en términos de su acceso a Dios son sus propios pecados. Si usted vive en pecado el Señor no le va a escuchar. Leemos esto en Isaías “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.” (Isaías 59:1-3)

En este asunto, hay suficiente evidencia en los medios hoy en día de que estos “hombres de Dios” que dicen tener poderes para liberar a otros y orar por éxito en sus vidas, están tan metidos en pecado y en iniquidad como los Herodes de la Biblia. Mientras sus esposas están poniendo demandas de divorcio – nos damos cuenta que mientras ellos estaban imponiendo manos sobre gente inocente e incauta – y haciéndoles pagar por este “servicio” – sus esposas los han sorprendido con los pantalones abajo a puertas cerradas. En extremo enojo, estas mujeres están comenzando a decir “¡Ya Basta!” y sacando los esqueletos de sus armarios. ¡Estos “hombres de Dios” son tan corruptos como los sacerdotes católico-romanos en los días de Lutero! – ¡o tal vez peores!

 

METODOS MINISTERIALES – ¿LOS DE SAN PABLO O LOS NUESTROS?

Posted in Alertas, Reflexiones with tags , , , on abril 16, 2013 by elcaminoangosto

Missionary Methods

Un artículo de Conrad Mbewe traducido con permiso por Alexander León

(Puede encontrar el artículo original AQUI)

Yo se que el título que he usado aquí es un poco confuso. He luchado por encontrar un título apropiado para esta publicación y no he podido encontrar algo mejor. Desde hace algún tiempo ya, he luchado para saber cómo expresar mejor mi inconformidad con la forma en que la palabra “liberación” se ha vuelto tan popular recientemente en el vocabulario Cristiano aquí en África. En mi opinión, nos hemos vuelto tan terriblemente  des-balanceados que nuestra fe está en peligro de volverse algo muy similar a la religión tradicional Africana solo que bajo el nombre de Cristianismo.

Hace algunos días, encontré finalmente la forma. Hay que comparar cómo los apóstoles trataron los asuntos espirituales con la forma popular en que se están tratando hoy en día. Creo que una de las iglesias más problemáticas – la iglesia en Corinto – será un muy buen ejemplo. Por eso, pensé en utilizar al apóstol Pablo porque él trató con muchos de los problemas que se presentaron en Corinto.

El título de este artículo es solo una variación de del que tuvo un libro que fue escrito a principios del siglo 20: “Métodos misioneros – Los de San Pablo o los nuestros”, en el cual un experimentado misionero (Roland Allen) comparó los métodos misioneros populares de sus días con aquellos que en general utilizaron los apóstoles y el apóstol Pablo en particular. ¡El libro es un clásico! Usted podrá entender por qué consideré tan apropiado este título para este post en mi blog.

Bueno, veamos entonces I Corintios. Como ustedes saben, la iglesia en Corinto tenía muchos problemas. En este post es mi deseo analizar algunos de los primero para comparar cómo los manejó el apóstol Pablo – como un pastor por excelencia – con la forma popular en que se tratan estos asunto en África en nuestros días utilizando la “liberación”.

Falta de Unidad por causa de personalidades.

El primer problema que se trata en I Corintios es el de la disensión en la iglesia debida a que las personas seguían a varios líderes y predicadores dentro de la iglesia (capítulo 1 al 4). El método de moda en África es decir que hay un espíritu de disensión desatado por el diablo sobre la iglesia. De manera que la cura es una vigilia de oración para expulsar ese espíritu.

¿Cómo trató el apóstol Pablo este asunto?

Él enseñó a los Cristianos de Corinto que las peleas y disensiones sobre líderes es algo completamente mundano. En la fe Cristiana lo único que importa es Dios. Esto es una locura para el mundo pero es la manera de Dios. De manera que si hay algún éxito es porque Dios quiso dar crecimiento por el poder de Su Espíritu. El único fundamento verdadero entonces es Jesucristo, y esta regla es con la que se debe medir cualquier trabajo. Así que, no se permite que los hombres se gloríen: Cristo únicamente es lo que importa!

Inmoralidad Sexual

El segundo problema más grande que se trata en I Corintios es el de la inmoralidad en la Iglesia (capítulos 5 y 6). El método de moda en África dice que tal persona tiene un espíritu de fornicación o adulterio y necesita liberación. Como he argumentado antes, tal entendimiento quita la responsabilidad del pecado de los individuos y la pone en una poderosa fuerza que los hace hacer lo malo.

¿Cómo manejó esto el apóstol Pablo?

Lo primero que hizo fue reprender a la iglesia por permitir estándares morales tan bajos. Les hizo ver claramente que tal individuo debía ser excomulgado en la siguiente reunión. La iglesia debía expulsar a los  malvados de en medio de ellos. También les advirtió que no tenían que llevarse a la corte unos a otros, sino que debían tratar las desavenencias personales como Cristianos dentro de la misma Iglesia. Termina el asunto de las inmoralidades sexuales recordándole a los Cristianos que sus cuerpos son templos de Cristo, quien vive en ellos por Su Espíritu.

Matrimonio.

El tercer asunto que se trata en I Corintios es el matrimonio (capítulo 7). Había un número de personas que se habían vuelto Cristianas cuando ya estaban comprometidas o casadas con incrédulos. ¿Cómo deberían tratarse estos casos?  Cualquier animosidad prolongada de parte de un esposo inconverso sería atribuida a la culpa de esposos y esposas espirituales. Ese es el entendimiento popular en la actualidad según lo habrán notado en las reacciones a un reciente post en mi blog.

¿Cómo habría manejado esto el apóstol Pablo?

Él enseñó a los creyentes que el hecho de estar casados o ser solteros no afectaba en realidad la relación con Dios. De manera que no tenían por qué cambiar su estatus marital. Lo que importaba era que en cualquier condición que los Cristianos estuvieran, tenían que obedecer los mandamientos de Dios y servirle de todo corazón. Después de todo Cristo es quien los había comprado con su propia sangre. Sin embargo, los que necesitaran cambiar su estado también era bienvenidos.

Tratando con un hermano más débil.

El cuarto mayor problema que se trata en I Corintios tenía que ver con la forma en que se debía tratar a los miembros de la iglesia que tenían ciertos prejuicios religiosos por causa de su trasfondo cultural. (Capítulo 8). Es obvio que según el análisis popular moderno una situación así se atribuiría a los espíritus de los ancestros. Tales personas necesitan venir al “hombre de Dios” para que reciban “liberación”.

¿Cómo habría manejado esto el apóstol Pablo?

Lo primero que hizo fue hacer un llamado a la humildad y al amor entre el pueblo de Dios. Luego enfatizó el hecho de que había solo un Dios, el Padre, y un solo Señor, Jesucristo. Todo lo demás era mentira. Sin embargo, dado ciertos trasfondos y ambientes en que las personas habían sido criados, podría tomar algún tiempo para que estas personas dejaran de creer que habían más “dioses”.  Por lo tanto, los que tenían más conocimiento tenían que reducir su propia libertad por consideración de aquellos más débiles.

Algunas lecciones pertinentes.

Podría seguir y aplicar las mismas dificultades que surgieron debido a los abusos en la Cena del Señor, la mala utilización de los dones espirituales, y las enseñanzas erróneas sobre la Segunda Venida de Cristo.  Sin embargo, creo que estos cuatro ejemplos deben ser suficientes para mostrar el gran abismo que hay entre esos alcances tan populares de los pastores aquí en África y los asuntos y el enfoque del apóstol Pablo, que es un ejemplo representativo de los demás apóstoles del primer siglo.

Claramente, lo que notamos es que ¡el apóstol Pablo no estaba viendo demonios debajo de cada arbusto que se movía! En vez de eso, él pasó tiempo enseñando la verdad a los creyentes. De esta manera, si podemos imaginarlo ministrando a la iglesia en Corinto, el púlpito debió ser un lugar de rica enseñanza en vez de “un altar” donde pasaba ocupado imponiendo las manos a las personas hasta que cayeran al suelo, como si estuvieran en el consultorio de un médico brujo. ¡Es la luz de la Palabra de Dios la que trae salud espiritual!

Notamos también que toda la verdad era Crinto-céntrica. Cuando enseñaba contra la disensión en la iglesia, preguntó: ¿Está Cristo dividido? Cuando enseñó en contra de la inmoralidad enfatizó el hecho de que sus cuerpos ya no les pertenecían sino que eran el templo de Cristo. Cuando trató las situaciones del matrimonio, les recordó a los creyentes que ellos habían sido comprados por un precio – la muerte de Cristo  y que su fin principal en la vida debería ser servirle. Y cuando trató con los hermanos más débiles, Pablo exhortó a los que eran más fuertes para que se negaran a sí  mismos aunque se consideraran inocentes en vez de destruir a aquellos por los que Cristo murió. Todo era acerca de Cristo, todo surgía de una rica enseñanza sobre la persona y obra de Cristo.

Entonces, aunque sí creo que existen los demonios y los espíritus malignos, es mi deseo que seamos bíblicamente balanceados. La preocupación actual con respecto a los demonios, espíritus y la liberación es una pérdida y no una ganancia. La enseñanza sana y centrada en Cristo falta en nuestras iglesias. En vez de ello, nuestras iglesias están espiritualmente empobrecidas primariamente por la gran ignorancia entre los creyentes sobre la persona y obra de Cristo.

En vez de estar viendo demonios debajo de cada cosa que se mueve, volvamos al método del gran Pablo cuando enseñaba a los creyentes lo que Cristo ha hecho por ellos. Así estarían capacitados para entender cómo se aplicaba a los grandes retos que enfrentaba en sus matrimonios, familias, iglesias, lugares de trabajo, etc. ¡Esto es todo lo que pido!

NUESTRO SILENCIO EVANGÉLICO ES CRIMINAL

Posted in Alertas, Reflexiones with tags , , , , on octubre 11, 2012 by elcaminoangosto

Este es otro post traducido y publicado con permiso del blog del pastor africano Conrad Mbewe (Kabwata Baptist Church). Todo lo que él describe que ha sucedido y está sucediendo allá, coincide con la situación que vivimos en América Latina.

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Todos sabemos que el oscurantismo está sobre nosotros de nuevo en África. Es casi como una cobija de oscuridad que lentamente rodea la tierra. La gente no sabe absolutamente nada de los valores centrales del cristianismo evangélico – el nuevo nacimiento, el arrepentimiento y la fe, la justificación y la santificación, etc. – Han usurpado el cristianismo evangélico en África. Aún el término “nacido de nuevo” se vende sin una pizca del significado que Jesús le dio cuando utilizó esa frase en su conversación con Nicodemo. En verdad estos son los días del oscurantismo.

Hace mucho tiempo en Zambia, en los años 1970´s y los inicios de los 1980´s, uno podía ir a casi cualquier iglesia evangélica angloparlante un domingo y esperar que hubiera un estudio bíblico y escuchar la predicación fiel de la palabra de Dios. Puede ser que te sintieras un poco incómodo con ciertos aspectos introducidos en la adoración. Puede ser que estuvieras también en desacuerdo con algunos puntos que se asumían durante la predicación. Sin embargo, no podías dejar de notar el hecho de que había un sincero esfuerzo por entender el significado del texto de la Escritura y aplicarlo a los oyentes – tanto en el estudio bíblico como en los sermones. También podías escuchar el llamado al arrepentimiento para con Dios y la fe en el Señor Jesucristo. Es posible que no pusieran tan bien los puntos sobre las íes como uno desearía, pero regresabas a casa habiendo sido edificado.

George Whitefield la urgencia del Nuevo Nacimiento en el Gran Avivamiento Evangélico del Siglo 17

Eso es ahora algo que rara vez se da. Hoy, en la mayoría de las llamadas iglesias evangélicas en Zambia, no hay estudio bíblico y no soportarías quedarte hasta el final del culto si lo que andabas buscando es edificación espiritual. ¿Cuántas personas han sido traídas a las iglesias principalmente porque se les han hecho falsas promesas de ser curados del SIDA, ser promovidos en el trabajo, adquirir más dinero, etc.? ¿Cuántas personas están dando su dinero a los – así llamados – siervos de Dios que no son más que timadores religiosos? ¿Cuántas personas piensan ahora que adorar es danzar al son de música estridente que compite con los maestros de la rumba y del Congo? ¿Cuántos de nuestros predicadores piensan que predicar es vociferar repeticiones por un micrófono a todo volumen con un acento americano o nigeriano? – En esto se ha convertido la iglesia.

Comparo estos engaños con los días anteriores a la Reforma Protestante del siglo 16. La gente llenaba las iglesias, pero era por razones equivocadas. Estaban engañados y fascinados por un sacerdocio que pretendía tener poderes que no poseía, pero tras los cuales la gente corría. La superstición reinaba de forma suprema en la iglesia. La gente era pobre pero se les prometían varias bendiciones si solo daban lo que les quedaba a la iglesia. Con estos fondos se construyeron magníficos edificios de iglesias y los líderes superiores vivían como reyes y príncipes. ¿No es esto lo que ocurre en el seno del cristianismo evangélico de hoy? ¿O soy yo el único que ve estas cosas?

Bailarinas de esta clase están de moda en el “culto” de ciertas iglesias

El resultado de todo esto es que tenemos iglesias “protestantes” en casi cualquier calle pero la fe evangélica está completamente ausente. De hecho estas iglesias se han convertido en cuevas de iniquidad. Se sabe de pastores que han embarazado a jóvenes en sus iglesias, y las han hecho abortar, habiéndose puesto de acuerdo con sus padres por una buena suma de dinero, para evitar el escándalo, y sus esposas y los líderes de las iglesias lo saben. Y como andan los púlpitos, así andan las bancas. Casi nadie tiene hambre y sed de justicia. La inmoralidad predomina. La disciplina de la iglesia es escasa. Aquellos que están enterados de esta situación están mirando a la iglesia desde afuera y tapan sus narices con disgusto. Tenemos los números pero la sal ha perdido su sabor – y nosotros lo sabemos.

Seamos honestos. Todos sabemos que el así llamado – evangelio de la prosperidad – que está tan de moda en el evangelicalismo moderno, es una herejía. Sabemos que los únicos que se están enriqueciendo tremendamente son los predicadores a quienes los ciegos seguidores les están dando el dinero. Los seguidores, siguen en pobreza. No es otra cosa que un fraude religioso. También sabemos que el 99% de las sanidades físicas que ocurren ahí son falsas. Todos tenemos algún pariente que estaría vivo hoy si no les hubieran dicho que había sido sanado y por lo tanto dejó de tomar los medicamentos para su enfermedad. Estos hombres son asesinos. No se trata de que Conrad Mbewe esté siendo malicioso o inventando historias. Estos son hechos bien conocidos.

“Obispo” de la Iglesia de Restauración y Liberación (con acento Nigeriano) acusado recientemente de embarazar a 10 mujeres en su iglesia

La tragedia no es que todo esto esté pasando. El desastre es el silencio con respecto a todo esto por parte de aquellos que se supone que proveen guía espiritual a las masas. En Zambia, y en África en general, los líderes evangélicos que han subido en los escalones eclesiásticos se dan la mano con los farsantes y entonces no pueden hablar sobre este mal. Prefieren lanzar piedras a los líderes políticos que tratar con el caballo de Troya dentro del evangelicalismo. Prefieren decirle al mundo que deje de ser mundano que decírselo a aquellos que están infiltrados en la iglesia que dejen de hacerlo.  Y aún así, a la luz de este tsunami espiritual, el silencio es criminal.

El problema con el silencio actual es que la generación más joven que ahora está viniendo a los círculos evangélicos piensa que lo que ven es una alternativa viable y una forma de cristianismo evangélico, cuando no lo es. Ellos no tienen idea de que hace un tiempo los creyentes se reunían para tener serios estudios bíblicos y que adoraban con dignidad y reverencia, y que los sermones eran basados en la Biblia, centrados en Cristo y urgían a la necesidad de conversión espiritual. Por culpa de nuestro silencio, los nuevos predicadores procuran llenar las iglesias con cabras en vez de ovejas y andan en carros de lujo a expensas de los feligreses como un símbolo del éxito pastoral. No tienen idea de que no hace tanto tiempo los pastores se distinguían en la sociedad por su verdadero y piadoso servicio a Dios. Los líderes evangélicos de hoy están extraviando a toda una generación de almas inocentes con su silencio.

En el Siglo 16 Lutero dijo “Basta ya”

En los días del profeta Malaquías, la religión en Israel había caído hasta lo más bajo. El templo estaba lleno de actividad – con toda clase de sacrificios que se ofrecían en el altar. Pero la verdadera adoración estaba muriendo. Aquellos que venían al lugar de adoración estaban defraudando a Dios y los sacerdotes lo estaban permitiendo. Los hombres eran infieles a sus esposas y se divorciaban a voluntad, y los sacerdotes callaban al respecto. Dios finalmente hace caer la culpa donde tenía que caer – a los pies de los sacerdotes. Él dijo, “Y es que los labios del sacerdote son depositarios de la sabiduría; el pueblo espera hallar la ley en sus palabras, porque él es mensajero del Señor de los ejércitos. Pero ustedes se han apartado del camino; han hecho tropezar a muchos en la ley; han corrompido el pacto de Leví. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.” (Malaquías 2:7-8). Dios finalmente prefería que el Templo cerrara sus puertas y enviar a cada uno a su lugar! El silencio de ellos hizo que tuvieran una imagen errónea de Dios. Ellos no se preocuparon cuando la grandeza de Dios fue obscurecida.

Hace mucho tiempo, una generación del pueblo de Dios vio la decadencia espiritual y dijo: “Ya basta, es suficiente!” y de esta protesta nació la Reforma Protestante. En otra generación, cuando el liberalismo invadió la iglesia protestante y estaba amenazando su vida, una generación del pueblo de Dios dijo, “ya basta, es suficiente” y surgió el movimiento Evangélico que protestó en el siglo 18. A la luz de la oscuridad que nos envuelve, con iglesias que se han vuelto cuevas de médicos brujos, ¿no es tiempo de que los evangélicos digan: “Ya basta! Es suficiente”? ¿Cómo podemos callar ante el oscurantismo que nos rodea? De seguro, nuestro silencio evangélico tiene que ser criminal.

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