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¿Debemos vestir lo mejor para ir a la iglesia todavía?

Posted in Reflexiones with tags , , on noviembre 4, 2019 by elcaminoangosto

Por Ryan French

Traducido con permiso por Alexander León

Artículo original —->>> AQUI

————- [Nota: Buena parte del material que publico en este blog corresponde a traducciones, porque reconozco que a veces deseo hablar sobre cierto tema pero me doy cuenta que ya alguien lo ha abordado apropiadamente. Considero útil aclarar que el hecho de que yo publique artículos de otros autores, de ninguna manera significa que esté de acuerdo con ellos en sus otras posiciones doctrinales] ————-

Yo soy un “milenial” pero pienso que todavía deberíamos vestirnos de la mejor manera para ir a la iglesia. Recientemente mi hermano (Jonathan) y su esposa (Vera) iniciaron una tienda en internet llamada French Thread (aprovecho para promocionar). Su compañía es fantástica y una muy buena manera de iniciar una conversación. Surgen estas conversaciones de cuando en cuando, con el tema de las llamadas “guerras por la vestimenta en iglesia”. No, no significa que yo crea que vestir con traje y corbata te va a salvar o que el venir en jeans te traerá alguna maldición; solo que me parece que la casa de Dios merece nuestro respeto. Puedo escuchar los gruñidos de aquellos, liberales, tomadores de café latte, que usan jeans ajustados en este momento… y sí, yo sé que la Iglesia está constituida por personas y que no es un edificio. De hecho, los llevaré hasta el final de ese camino y les diré que nuestros cuerpos son literalmente templo del Espíritu Santo (I Corintios 6.19). Lo cual significa que sí importa cómo vestimos, hablamos, comemos, vivimos, etc. Y no solamente en la iglesia, sino que todos los días. Nuestros cuerpos representan a Jesús. Su santidad, Su majestad, y Su realeza habita dentro de nosotros. Deseo representar al Espíritu Santo de la mejor manera en la que me es posible (sea lo que sea que eso implique).

Habiendo dicho eso, el lugar de reunión de la iglesia es un edificio designado específicamente y dedicado para la adoración de un Dios que es asombroso más allá de nuestras más aventuradas imaginaciones. Su presencia está en todas partes, pero una iglesia está dedicada a la adoración y la Palabra. Cuando funciona apropiadamente, una iglesia es una colección de individuos unidos, llenos del Espíritu que con entusiasmo se reúnen para exaltar el nombre de Jesús. Vienen para aprender, crecer, alabar y experimentar la presencia de Dios en una manera que solamente la adoración colectiva lo permite. El canto es sagrado, la predicación es poderosa, las oraciones poderosas, y la atmósfera es de fidelidad. Una reunión de la iglesia en cualquier lugar o edificio, en el día del Señor (Hechos 20.1, I Corintios 16.1-2, Salmos 118.22-26), es una convocación de gente santa para adorar a un Dios Santo, es decir una santa convocación. Básicamente, la iglesia es muy importante, Dios es muy importante, y como la adoración no es una cuestión casual no deberíamos vestirnos de manera informal. Me visto de la mejor manera para la iglesia por la misma razón que me visto bien para las bodas; es un momento sagrado y deseo honrar ese momento.

Los psicólogos saben que la manera en que vestimos impacta nuestra manera de pensar en gran manera (aquí, aquí, aquí y aquí)

Las Escuelas han comprobado que los uniformes favorecen el enfoque de la clase. De hecho, la actitud de que cada uno vista como le parezca promueve la pereza, la indiferencia y el actitudes irrespetuosas (aquí, aquí)

Estudios de negocios muestran que la productividad disminuye dramáticamente en los llamados “Viernes casuales” (el permiso de llegar como guste el viernes) (aquí, aquí)

En el fondo sabemos que esto es cierto de manera instintiva. Hay una razón por la cual compramos ropa de vacaciones; cierto tipo de ropa nos hace sentir más relajados (podemos fácilmente detectar al que está de turista). No es una coincidencia que la gente viste de cierto modo para ir a los clubes nocturnos y a los bares, porque tienen una cierta meta e intención y una cierta manera de pensar que se expresa con la manera en que visten. Hay una razón por la cual los políticos, abogados, profesionales de negocios, periodistas, doctores, pilotos, militares, pastores (por lo menos históricamente), y hasta los comediantes del programa nocturno, mayormente visten de cierta manera que representa el campo de sus labores. Al hacerlo, están mostrando respeto por sus profesiones, por sí mismos y por los demás. Con ello reflejan confiabilidad, competencia, enfoque, e inspiran confianza.

Yo sé que hay cierto encanto en sentir la libertad de usar jeans y T-shirts en la iglesia (o lo que se desee llevar). Es fácil, casual, conveniente, y relajado. Y aquí precisamente radica el problema; la iglesia no está designada para ser fácil, casual, conveniente o relajante. Y entiendo cuán incorrectas políticamente son estas afirmaciones, pero sea como sea, es la verdad.

La iglesia tiene el propósito de ser excitante, emocionante y cambiadora de vidas. Si usted piensa que esto es algo tonto, es porque no ha experimentado el mover del Espíritu de una manera tangible (o al menos recientemente). Nos guste o no, la predicación no está diseñada por Dios solamente para darnos ánimo, sino que a veces es para corregir, dar convicción, instrucción y exhortación (I Timoteo 5.20; II Timoteo 4.2; 3.16-17, Lucas 17.3-4, Marcos 16.14). No deseo que mi pastor se presente de una manera que parece que va de excursión por las mismas razones que no deseo que mi abogado parezca que tendrá una sesión de juegos de video en el sótano de la casa de su mamá; todo eso se asociaría a inmadurez, incompetencia, indiferencia, y frivolidad. Ninguna de esas imágenes inspiran confianza, seriedad o respeto. Además, el tiempo de iglesia es un tiempo sagrado en el cual venimos a ponernos en contacto directo con la unción divina, la revelación, la iluminación, salvación, santificación y la lista podría seguir mucho más. Pero el asunto es que no es una reunión casual.

Déjenme ahora considerar las objeciones que con frecuencia escucho de parte de los promotores de una forma de vestir super casual para la iglesia. ¿No es una pérdida de dinero comprar ropa formal? Y a eso suelen añadir ¿No sería mejor gastar ese dinero en otra cosa? Típicamente, procuran una acusación a la vanidad. Primero, esas afirmaciones son similares a los argumentos de Judas cuando María empleó el perfume caro en los pies de Jesús (Juan 12.3-8). Un argumento que Jesús mismo rechazó (y no recomendaría a Judas como ejemplo a seguir). Segundo, vestir de una manera respetuosa y digna no significa necesariamente que hay que gastar mucho dinero en ello. Tercero, recientemente realicé una boda junto con un pastor que está en contra de la vestimenta formal para la iglesia. Irónicamente, él pasó algún tiempo haciendo alarde de sus jeans de marca que le costaron $300 y sus botas de cuero que le costaron $400. En realidad no me preocupa tanto lo que él gastara, pero obviamente la ropa de moda casual puede ser tan cara o más que un traje y una corbata.

Si usted finaliza de leer este artículo pensando que yo afirmo que usar corbata tiene algún elemento salvífico, está completamente equivocado. ¡Tampoco espero que las visitas se cambien de ropa al momento de entrar por las puertas de la iglesia! También, soy completamente consciente de que si no somos cuidadosos podemos caer en la vanidad por tratar de que la ropa que llevamos a la iglesia sea digna de admirar. Sin embargo, lo que sí creo es que conforme maduramos espiritualmente el nivel de reverencia hacia las cosas de Dios debe crecer exponencialmente (I Timoteo 3.14-15; I Pedro 2.5). Mientras eso sucede debemos vestir de manera reverente para ir a la iglesia (Hebreos 12.28)

Lo siguiente es un extracto de un artículo del escrito John Blake de CNN, el cual ofrece una perspectiva todavía mayor

Las razones por las cuales la gente dejó de vestirse bien para ir a la iglesia podrían llenar un libro. Sin embargo, Fulwiler ofrece una explicación que rara vez se menciona – es por falta de gratitud.

La revelación de Fulwiler se dio un día que miraba a la gente abordar un avión. Ella recordó aquellas fotos en blanco y negro que había visto de sus abuelos abordando un avión en los años 1940´s. La mayoría de pasajeros estaban vestidos con traje y corbata porque viajar en avión era un privilegio en aquel entonces.

“Nos vestimos bien para aquello por lo cual estamos agradecidos” dice ella. “Somos una cultura tan próspera y mimada que sentimos que tenemos el derecho de viajar en aviones” dice Fulwiler, autora de “Something other than God”, libro en el cual detalla su travesía desde el ateísmo al Cristianismo.

La iglesia es como viajar en avión ahora – no es la gran cosa porque la gente perdió su sentido de asombro ante Dios.

Sin embargo, algunas de estas mismas personas que dicen que no importa para nada como usted vista para ir a la iglesia cambiarían su opinión si fueran invitados a otro evento.

Si se le diera la oportunidad de conocer a la Reina de Inglaterra, no llegarías al castillo de Windsor en jeans y T-shirt. ¿No debería la gente tener la misma actitud reverente cuando vienen a la iglesia a encontrarse con Dios? Después de todo, ¿no revela la forma en que usted viste la importancia que usted le está dando a la ocasión?

La pregunta detrás de todo esto es la siguiente: ¿Debería acercarme a la iglesia de forma casual o reverente? Antes de que responda, pregúntese también si sería irrespetuoso que usted llegue una ceremonia de bodas en chancletas (sandalias de playa) y T-shirt? Lleve ese pensamiento un poco más allá y piense si usted fuera la novia ¿Cómo vestiría? Ciertamente, como la novia de Cristo, deberíamos ser reverentes en nuestra manera de vestir cuando nos reunimos a adorar al esposo. Los santos de antaño veían esto simbólicamente y como una manera de anticipar el gran día de las Bodas del Cordero (Apocalipsis 19.6-9). Vestirse apropiadamente para la iglesia era para ellos un símbolo de profundo respeto por las cosas de Dios. Creo que tenían razón.

5 Razones para adherirse a una Posición Textual Confesional

Posted in Reflexiones with tags , , on septiembre 30, 2019 by elcaminoangosto

Al hacer esta publicación, considero necesario afirmar que tengo hermanos, amados y respetados, pastores del rebaño de Cristo, que tienen una posición diferente a la que yo abrazo en este particular. De manera que, esta publicación no debe considerarse un ataque a esa posición mayoritaria, sino una explicación que puede ser útil para los que desconocen la existencia de esta controversia o tal vez solo han escuchado un lado de la misma.

La versión de la Biblia llamada Reina-Valera fue publicada originalmente en 1569 por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera se dedicó por 20 años a hacer una revisión, la cual fue publicada en 1602.

Las fuentes utilizadas para esta versión de la Biblia fueron las mismas que usaron todos los que en esa época se esforzaron por llevar la Biblia a todos los idiomas. Eventualmente espero publicar un artículo con respecto a esas traducciones que llegaron a los pueblos a partir de la reforma protestante.

Este es un artículo traducido del inglés, en el cual se procura defender el uso de la versión King James en inglés, que fue publicada en 1611 y a nosotros nos serviría para animar al uso de Reina Valera sobre las demás versiones.

Artículo original: >>>>> AQUI <<<<

Cinco Razones por las cuales los cristianos reformados y confesionales deberían usar la Biblia King James.

Introducción: ¿Qué es la posición textual confesional?

Se le conoce por algunos otros nombres también: Defensa del TR (Texto Recibido), el Texto Eclesiástico, el Texto Canónico, y el Texto Tradicional. Más recientemente se le ha dado el título de Posición Textual Tradicionalista por el apologista James White y ha sido etiquetada como una variante de la posición que en inglés se llama King James Only (solamente la versión King James), así lo ha hecho James White en su libro como Andrew Naselli en el suyo, “Entendiendo y aplicando el Nuevo Testamento”.

La posición textual confesional puede definirse así: Es la posición que acepta los textos Hebreos y Griegos que tomaron como base los que confeccionaron las mayores confesiones de fe de la época post-reforma, lo cual ellos calificaron de “auténtico” y “puro”, como texto preservado de la Biblia.

Hay cinco razones principales por las cuales yo, como Pastor, abrazo y defiendo esta posición.

  1. Razón Teológica.

Mi primera razón para abrazar la Posición Textual Confesional es que está fundada en bases teológicas. En vez de empezar con el hombre y su habilidad para interpretar correctamente la evidencia de los manuscritos, la posición textual confesional comienza con la fe en la promesa de Dios de preservar y entregar Su palabra a Su pueblo, y no simplemente inspirarla y dejar al hombre la tarea de ensamblar los fragmentos sobrevivientes. El Señor Jesucristo dio esta promesa en Mateo 5.18

“Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”

y en Mateo 5.35

“El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán”.

Aún más, el Apóstol Pablo le dice a Timoteo en II Timoteo 3.16, 17 que

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La posición textual confesional comienza con la fe como su punto de partida; creyendo que por causa de la promesa de Cristo de que ninguna de sus palabras pasarían, Dios cumpliría Su promesa y daría Su Palabra a Su Iglesia, no en parte, pero de manera completa. El puritano John Owen (uno de los principales editores de la Declaración de  Fe de Savoy, y asistente a la Asamblea de Westminster) afirma que

“las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento [las cuales] fueron inmediatamente y enteramente dadas por Dios mismo… [son] por su buena,  misericordiosa y providencial dispensación… preservadas para nosotros completa en sus idiomas originales” (Obras, 16, pp. 351, 352)

Michael J. Kruger provee un argumento fantástico a partir de la fe para el Canon (cuáles libros constituyen la Biblia) de las Escrituras, cuando dice:

Los libros recibidos por la iglesia informan nuestro entendimiento de cuáles libros son canónicos, no porque la iglesia sea infalible o porque ella haya creado o constituido el canon, sino porque la recepción que la iglesia hizo de estos libros es una expresión natural e inevitable de la naturaleza auto-autenticable de las Escrituras” (Canon Revisited, 106)

Kruger argumenta un método teológico para determinar el Canon de las Escrituras. Esto significa que debemos argumentar teológicamente con respecto a lo que pertenece a la Biblia, en vez de hacerlo solo por medio de evidencias. Pero la posición textual confesional toma este método teológico un paso más allá, aplicando este principio inicial de fe, no solamente a los títulos de los libros, sino a su contenido. Como pastor, sé el gozo que significa tener la colección completa de los 22 volúmenes de comentarios bíblicos de Juan Calvino. Pero si cuando tomo los volúmenes ellos solamente contienen las portadas y los títulos, no podría afirmar que tengo los comentarios de Calvino. De manera similar, la Biblia fue inspirada, preservada y entregada al pueblo de Dios en su contenido completo, cada jota y cada tilde, no simplemente las portadas o los títulos. La Iglesia no solamente recibió el Canon de la Escritura, sino que recibió Su contenido.

Esto es exactamente lo que el puritano James Usher dijo cuando preguntó cuál razón tenía para saber que las Escrituras eran de autoría Divina:

La maravillosa preservación de las Escrituras [demuestra esto]. Aunque ninguna sea tan antigua, ni ninguna sin cuestionamiento; aun así Dios, por su providencia las ha preservado, y cada parte de las mismas” (Body of Divinity, p.8)

Así, en lo que se refiere al examen de la evidencia de los manuscritos, evidencia histórica, o evidencia de versiones, debemos empezar y mantenernos con un método teológico para determinar el canon y el texto. El puritano Thomas Watson argumentó por el origen Divino de las Escrituras  de esta manera:

… porque las Escrituras han sido perfectamente preservadas, son por lo tanto de autoría Divina. Y escribió:

Podemos saber que las Escrituras son la Palabra de Dios por su milagrosa preservación a través de las edades… Ni la Iglesia de Dios, en todas sus revoluciones y cambios, mantuvo las Escrituras para que no se perdiera, y que no se corrompiera. La letra de las Escrituras ha sido preservada, sin corrupción en la lengua original” (Body of Divinity, p. 19)

Para Watson, las Escrituras han llegado a nosotros completamente puras, hasta sus letras, lo cual coincide con las palabras de Jesús citadas anteriormente. Este es un argumento teológico, un argumento que debemos tomar seriamente. Sabemos que las Escrituras son de origen divino porque han sido perfectamente preservadas, y fueron perfectamente preservadas porque son de origen divino.

2. Razón histórica

La segunda razón por la cual pasé de tener una posición de crítica textual (la cual enseña que podemos y todavía debemos reconstruir la Biblia a partir de los manuscritos disponibles) es una razón histórica. Está íntimamente conectada con la razón teológica, pero es distinta. Como un Bautista Reformado Confesional, yo me suscribo por completo a la Confesión de Fe de Londres de 1689. Esto no significa que yo considero esa confesión igual a la Biblia, sino que, la abrazo afirmando que toda la confesión es un resumen adecuado de lo que enseñan las Escrituras en doctrina y práctica. Como tomo mi suscripción confesional de manera seria, debo considerar lo que la confesión enseña con respecto a las Escrituras.

Se dice comúnmente en respuesta a esta afirmación: “los redactores de la confesión no dijeron nada sobre la crítica textual o las ediciones de la Biblia”. Esta es una conclusión entendible basada en la posición teológica inicial de la mayoría, es decir, que la Biblia es inspirada por Dios e inerrante únicamente en los manuscritos originales (los cuales ya no están disponibles), y que por lo tanto tenemos que buscar reconstruir las lecturas originales de la misma manera en que se haría con cualquier otro libro de creación humana, a partir de la antigüedad. (Es interesante notar que, los textos griegos críticos que ahora se están armando, están siendo recolectados por personas que han abandonado la búsqueda de los originales y están meramente buscando una cierta forma del texto). Los redactores de las confesiones estaban completamente conscientes de las variantes textuales que se discuten hoy, pero ellos simplemente las trataron desde un marco teológico muy superior a los métodos que se emplean hoy.

La Confesión de Fe de Londres afirma en su capítulo 1.8,

“El Antiguo Testamento se escribió en hebreo… y el Nuevo Testamento en griego… inspirados directamente por Dios, y guardados puros en todos los siglos por su cuidado y providencia especiales, son por lo tanto auténticos”.

Para entender cómo esta afirmación (que está igual tanto en la Confesión de Westminster como en la Declaración de Fe de Savoy) se relaciona con la crítica textual, tenemos que entender lo que los redactores de las confesiones en la era puritana y post-reforma querían decir por “texto auténtico”. James Usher afirma que toda la autoridad final en disputas doctrinales descansa en los lenguajes originales, porque es en ellos y no en las traducciones (especialmente la Vulgata Latina que los Papistas abrazan como autoritativa), son las únicas fuentes que deben “tenerse por auténticas” (p.19)

Según los redactores de nuestra confesión, el “texto auténtico” está en los textos Hebreos y Griegos por encima de cualquier traducción. Esto se decía específicamente refiriéndose a Roma que afirmaba que como los textos originales Hebreo y Griego se habían corrompido, la única Biblia preservada era la Vulgata Latina. De manera que cuando la confesión habla de los textos en sus idiomas originales como auténticos y “mantenidos puros”, se está refiriendo, no a un original hipotético que se perdió en la historia y que debería ser reconstruido, sino a los textos Hebreo y Griego que ellos poseían. Para los redactores de las confesiones, los textos “auténticos”, “puros” y “perfectamente preservados” son las ediciones impresas del Antiguo y Nuevo Testamento, en Hebreo y Griego que ellos tenían. En la providencia de Dios, la Iglesia en los siglos 16 y 17, reunió y editó los textos hebreo y griegos que el pueblo de Dios poseía y los imprimió. Los hombres detrás de nuestras confesiones reconocieron esas ediciones impresas como los textos “auténticos” y “puros”; inspirados, preservados y dados por Dios en esa época de la Reforma, y es mi opinión que los que nos adherimos a estas confesiones también deberíamos pensar lo mismo.

3. Razón de Evidencias

La tercera razón por la cual cambié de tener una posición de Crítica Textual a la Posición Textual Confesional está basada en la evidencia. Aunque la evidencia no es el fundamento ni el punto de partida de nuestra posición textual (sino que tenemos un fundamento teológico, que afirma que Dios preservó y la iglesia recibió/reconoció el texto que Dios inspiró), la evidencia es abrumadora para apoyar los textos tradicionales. No entraré en extensos detalles aquí (hay referencias para estudio más profundo al final), pero un ejemplo creo que será suficiente.

Lo que se suele llamar el “final más largo de Marcos” (Marcos 16.9-20) está relegado en la mayoría de traducciones modernas ya sea como una nota al pie de página, o puesto entre corchetes dobles con una advertencia. En la Versión Inglesa Estándar (ESV), este pasaje aparece en dobles corchetes con un título en letras mayúsculas que dice: “ALGUNOS DE LOS MÁS ANTIGUOS MANUSCRITOS NO INCLUYEN 16:9-20”.

Es aceptado por la mayoría de académicos de la Biblia que este pasaje no era parte del texto original de Marcos y que no debe ser considerado Escritura, aunque está contenido en los textos griegos de la reforma y ha sido utilizado por millones de cristianos, que tradujeron esos textos por más de 500 años. Se argumenta que los “más antiguos” y “mejores” manuscritos no lo contienen y parecería un poco tonto que la gente siga argumentando que los textos de la Reforma eran correctos y sigan usando el fin largo como Escritura, hasta que, se mira a la evidencia.

Cuando examinamos la evidencia (usando el método teológico para determinar la Escritura) debemos primero ir a Pablo para ver cómo él definió el Evangelio. En I Corintios 15.1-6, Pablo afirmó que el Evangelio contiene estos 5 criterios: La muerte de Jesús por nuestros pecados, Su sepultura, Su resurrección, Su aparición y Su ascensión. Así que, volviendo al evangelio de Marcos, sabemos que para ser un recuento apropiado del evangelio, debe cumplir con todos esos 5 criterios.

Si seguimos a los modernos académicos de la crítica textual y asumimos que el evangelio de Marcos termina en el versículo 8, entonces el evangelio termina con las mujeres en la tumba sin ver a Jesús, atemorizadas, sin decir nada a nadie, y sin una mención de la aparición de Jesús o su ascensión. Si este es el caso, entonces, de acuerdo con el apóstol Pablo, el Evangelio de Marcos no es un evangelio y el libro entero debería ser rechazado como Escritura inspirada. Con base en eso solamente, deberíamos tener un serio problema al aceptar la crítica textual moderna.

Además cuando realmente miramos la evidencia de manuscritos que apoya la idea de que Marcos termina en 16:8, vemos que esa conclusión está basada en dos manuscritos que son solo un siglo más viejos que el primer manuscrito que tenemos que sí contiene Marcos 16:9-20. Esta conclusión entonces no está basada en el peso de la evidencia, sino en la interpretación particular de los que la examinaron.

4. Razón personal

Mi cuarta razón para abrazar la posición textual confesional es personal. Empecé a aprender Griego en el año 2010 y desde entonces he leído de mi Nuevo Testamento Griego en mis devociones diarias. Por muchos años, como un partidario de la crítica textual, usé los textos críticos griegos estándar (Nestle-Aland y UBS). Había sido advertido de las variantes y aprendí a leer el aparato textual que aparece al final de las páginas, que muestra las variantes junto con la información respectiva. Comencé a preguntarme cómo podría yo afirmar la inspiración e inerrancia de la Biblia si no tenía la Biblia. El dicho común que afirma, “podemos reconstruir el original con una exactitud del 99%” comenzó a no ser suficiente para mí. Si Dios inspiró Su palabra, ¿por qué no la preservó? Y si la preservó, ¿dónde está? ¿Por qué Dios no dio a Su Iglesia la Palabra que Él inspiró y preservó?

Esto me llevó a cuestionar todo lo que creía con respecto a la Biblia, y como había escuchado tantas veces que la posición textual confesional es tradicionalista por decir poco, o anti-intelectual por decir lo peor, no podía aceptarla como una posición posible. El único lugar en el cual encontré descanso, fue en la teología de Karl Barth que enseñaba que la Biblia era simplemente un testimonio humano de la Palabra de Dios; un artefacto del evento de la revelación,  y solamente se convierte en la Palabra de Dios cuando Dios, de su gracia soberana,  decide que llegue a ser así para el lector. Después de luchar en esta posición por un año, volví a examinar la posición textual confesional, finalmente comencé a entender las tres razones que mencioné antes, y encontré descanso sabiendo que Dios ha dado Su palabra a Su Iglesia. Ahora, en mi vida personal, ya no cuestiono la palabra de Dios; ya no me pongo como juez sobre ella usando mi aparato textual, sino que ahora ella me juzga a mí como a un pecador salvado.

5. Razón pastoral

La quinta y última razón por la cual abrazo la posición textual confesional es una razón pastoral. En mi preparación de sermones ya no tengo que pasar horas tratando de reconstruir el original con comentarios textuales y el aparato textual, puedo trabajar con confianza a partir del texto que Dios nos ha dado y preservado, seguro de que lo que estoy dando a mi gente viene de la palabra de Dios misma. Mi iglesia también se beneficia con mi predicación. Su confianza está en la palabra de Dios y no más tienen que escuchar mientras el pastor explica las variantes textuales en el sermón. Ellos pueden tener confianza de que la Biblia desde la cual les predico y que ellos tienen en su regazo, es una traducción de la palabra de Dios que ha sido preservada.

En conclusión, afirmo que esta es la más apropiada posición para un Cristiano del siglo 21 y la que más está de acuerdo con las confesiones. Es mi esperanza que este artículo le ayude a entender mejor la posición textual confesional y le ayude a mejorar su confianza en la palabra de Dios.

Dane Jöhannsson

Pastor Principal, Agros Reformed Baptist Church 

Lecturas adicionales:

Theological

https://www.agroschurch.com/blog/a-response-to-dr-james-whites-fatal-flaw-argument-against-the-tr

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/2017/02/word-magazine-69-epistemology-and-text.html

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/13/there-is-no-modern-doctrine-of-preservation/

https://www.agroschurch.com/blog/a-basic-understanding-of-the-confessional-text-position

Historical

http://www.jeffriddle.net/2019/08/review-article-posted-garnet-howard.html

http://www.jeffriddle.net/search?q=Confessional+Text

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/04/partial-preservation-the-confessional-text/

http://www.jeffriddle.net/2017/01/article-erasmus-anecdotes.html

https://www.agroschurch.com/blog/a-commentary-on-the-current-state-of-affairs-of-new-testament-text-critical-scholarship

Evidential

http://www.jeffriddle.net/search/label/Ending%20of%20Mark

https://youngtextlessreformed.wordpress.com/2019/09/07/evaluating-the-modern-claim-of-better-data/

http://www.jeffriddle.net/2016/02/response-to-ryan-m-reeves-church.html

http://www.jeffriddle.net/2018/07/wm-98-ending-of-mark-syriac-and-metzger.html

https://www.agroschurch.com/blog/the-textual-transmission-of-the-latin-vulgate-and-its-relevance-to-textual-criticism-of-the-greek-new-testament

https://www.tbsbibles.org/page/articles

Pastoral

https://www.agroschurch.com/blog/four-ways-to-shepherd-your-flock-through-text-criticism-a-response

https://www.agroschurch.com/blog/dr-jeff-riddle-a-small-part-of-a-bigger-picture

Works Cited

All Scripture references come from the KJV

Owen, John. The Works of John Owen. Edited by William H. Goold. Vol. 16. Edinburgh: T&T Clark, n.d.

Ussher, James. A Body of Divinity. Birmingham, AL: Solid Ground Christian Books, 2007

Watson, Thomas. A Body of Divinity. Grand Rapids, MI: Sovereign Grace Publishers, n.d.

*ESTE ARTÍCULO FUE ESCRITO ORIGINALMENTE PARA Y PUBLICADO POR PULPIT AND PEN COMO: “Five Good Reasons Reformed and Confessional Christians Should Use the KJV”.

La Iglesia se rinde ante la cultura cuando usa Música inapropiada.

Posted in Reflexiones with tags , , on agosto 17, 2019 by elcaminoangosto
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El título de este artículo propone una tesis que debe ser demostrada, porque no sería correcto hacer afirmaciones que no puedan probarse por las Sagradas Escrituras y por el sentido común analizando todos los datos que nos pueden brindar los estudiosos y revisando la historia de la humanidad, la tesis es: No toda música es apropiada, ni para la adoración a Dios, ni para llevar el mensaje evangélico.

La Biblia menciona la música miles de veces en contextos que son dignos de considerar.

La música, al igual que todas las artes y expresiones del ser humano puede ser hermosa, útil, buena, provechosa pero también puede ser fea, (vana) inútil, mala y dañina.

Vivimos en una época en la cual hacer afirmaciones absolutas es casi prohibido, pero los cristianos basamos nuestras creencias en las enseñanzas registradas en la Santa Biblia, las cuales son absolutas.

En el pasado, las artes eran evaluadas con mayor precisión y había estándares por medio de los cuáles los expertos evaluaban la calidad de las pinturas o esculturas. Tal cosa se ha ido perdiendo desde hace mucho y ahora se nos quiere hacer creer que cualquier combinación grotesca de colores es una obra de arte abstracto y que cualquier figura hecha de un poco de material metálico o de rocas sin forma concreta, es una gran escultura.

Al que entienda inglés le recomiendo un excelente video de Prager University que analiza la situación moderna de las artes: https://youtu.be/lNI07egoefc

Esto ayudará mucho para aclarar el punto que se trata de defender aquí al respecto de la pérdida de estándares en las artes.

La Biblia nos habla de lo hermoso y no se refiere a gustos personales particulares. Dios mandó que se hicieran ropas especiales para el sacerdocio y la razón que dio nos sirve para defender la tesis inicial sobre los estándares de belleza:

“… harás vestiduras sagradas a Aarón… para honra y hermosura” (Éxodo 28.2)

El uso de materiales preciosos y la combinación de ellos fueron usados por Bezaleel, y otros dotados como él, para la confección de todo lo que Dios había mandado y para esto necesitó la guía de Dios:

Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.” (Éxodo 36.1)

Queda claro que, para hacer las cosas bien, se necesita la habilidad que Dios da y esto se reconocía en el pasado, pero ahora los más ridículos diseños de ropa son presentados como alta moda.

La Biblia nos enseña a apreciar las obras de Dios y a observar todo lo hermoso que Él ha hecho y también nos enseña a discriminar cuáles cosas dentro de la creación todavía son dignas de ser imitadas. Es decir, aunque el mundo en que vivimos está bajo la maldición del pecado (Génesis 3.17), todavía hay gran hermosura en la creación, sin embargo, también se ve la corrupción del pecado en distintos ámbitos de lo creado. Para hacer estas distinciones entre lo que todavía es hermoso y lo que ya no lo es, necesitamos discernimiento. La restauración progresiva de la imagen de Dios por la obra de Cristo en nosotros debería también abarcar este ámbito del discernimiento en las artes.

En las artes visuales, no es tan difícil saber cuándo algo es hermoso. Si la creación del pintor o el escultor se asemeja a lo que Dios creó y a aspectos positivos de la presente creación, entonces es algo bueno y bello.

Así, deberíamos celebrar al pintor y al escultor que tiene la habilidad de representar fielmente con colores y formas lo que ha observado en la creación.

Las artes florecieron cuando había respeto por los estándares naturales que se derivan de la creación de Dios, pero comenzó a decaer cuando los estándares se fueron dejando de lado. De eso todavía hay testimonios en los museos.

Muchas exposiciones de arte moderno son ofensivas a la vista, vulgares y hasta grotescas, pero hay quiénes pretenden quitarnos el derecho de opinar de esa manera, porque si lo hacemos somos retrógrados y de mente cerrada.

En el campo de la música el asunto es mucho más difícil, porque, no son tantos los que se creen pintores o escultores, pero sí son muchos los que se creen músicos. Por otro lado, la tendencia a cantar está en todos, sea que lo hagan bien o mal, pero debemos reconocer que hay música mala, porque no cualquier combinación de sonidos es buena música.

Hay sonidos hermosos y sonidos feos, hay belleza en la armonía pero fealdad en lo disonante, sin embargo, esta forma de pensar también está siendo prohibida. Así, nos obligan a afirmar que todo depende de los gustos y las influencias culturales.

Nos quieren obligar a afirmar que las excelentes y elaboradas composiciones sacras de Johan Sebastian Bach no son superiores a la música contemporánea, solamente “diferente”.

En la mente oscura del hombre moderno, son de igual valor los himnos tradicionales del cristianismo que los mantras repetitivos de los budistas con su nota grave mientras “cantan” OM.

La Biblia dice que el Rey David tuvo un don especial en cuanto a la música, tres referencias nos servirán de prueba:

… Dijo David hijo de Isaí, Dijo aquel varón que fue levantado en alto, El ungido del Dios de Jacob, El dulce cantor de Israel…” (II Samuel 2.31)

Y los sacerdotes desempeñaban su ministerio; también los levitas, con los instrumentos de música de Jehová, los cuales había hecho el rey David para alabar a Jehová” (II Crónicas 7.6)

Y también nos enseña que los que cantaban en el servicio del templo eran dirigidos por alguien que tenía la capacidad especial para ello:

Y Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello.” (I Crónicas 15.22)

En el Nuevo Testamento ya no hay una asignación por herencia como la tuvieron los levitas que eran los únicos permitidos en el servicio del templo, ahora todos podemos alabar a Dios con el canto, pero la creación de cantos y la dirección de ellos deberían pasar por una seria revisión según los estándares de reverencia y belleza que corresponde la adoración del Dios Santo al que servimos.

Tenemos los siguientes mandamientos en las cartas paulinas:

“… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Efesios 5.19)

La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” (Colosenses 3.16)

Lo más importante en el canto es por supuesto un corazón renacido que capacitado por el Espíritu Santo pueda expresar alabanzas que corresponden a una realidad y no voces exquisitas al oído humano pero desagradables al oído divino porque provienen de corazones no arrepentidos.

Ahora bien, el principio que se nos enseña en el Antiguo Testamento permanece en el Nuevo con respecto a la forma de adoración y la necesaria guía para una adoración correcta.

Así como fallaron los antiguos sacerdotes han fallado los líderes del presente.

Dios denunció por medio de Su profeta a los sacerdotes de una manera muy enfática

Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos.” – (Ezequiel 22.26)

Esto lo vemos en la triste situación que comenzó a darse a partir del siglo XX cuando se empezaron a utilizar estilos y ritmos de música secular para ser incluida como cantos de adoración.

Este fenómeno no ocurrió de golpe, sino que, poco a poco, se fueron utilizando elementos del mundo en las iglesias hasta el punto que muchas personas al presente ni siquiera pueden diferenciar la música apropiada para el culto de la inapropiada porque crecieron escuchando música inapropiada.

Es posible que las intenciones fueran buenas en un principio, porque se intentaba hacer los cultos más atractivos para que la gente viniera a la iglesia, para que los jóvenes tuvieran estilos y ritmos de moda con el propósito de que pudieran escuchar el Evangelio.

Los estilos de adoración tienen una conexión inevitable con la posición teológica que se abraza, por esta razón las iglesias reformadas se vieron menos afectadas por estas tendencias, sin embargo, tampoco han demostrado ser inmunes. Algunos han cedido incluyendo las “composiciones de moda” o la alteración de los himnos para adaptarlos a la cultura pop, rock.

El hecho de que los estilos musicales tienen sus asociaciones es innegable, la misma Biblia identifica una cierta forma de cantar sensual y la identifica así:

“… cantará Tiro canción como de ramera” (Isaías 23.15)

La mayoría de los estilos musicales seculares tienen un nivel de sensualidad que los hace inapropiados para ser usados en la música sagrada.

Debemos reconocer que cuando se acepta un estilo musical mundano, no quedan argumentos para dejar por fuera otro estilo musical, tendríamos que permitir desde cumbia hasta salsa y desde rap hasta reguetón.

Para explicar mejor este asunto de la música de adoración, recomiendo este artículo:

https://elcaminoangosto.org/2015/12/15/la-musica-en-la-iglesia/

Se hace indispensable que hablemos del uso de música con intenciones evangelísticas o de enseñanza.

Todas las canciones llevan un mensaje, eso es innegable, todo autor y cantante tiene un propósito en lo que compone y canta.

El mensaje puede ser educativo, correctivo, político, social, etc., Pero, lo que NO han comprendido los autores cristianos es que el mensaje de la Palabra de Dios es muy sagrado para rebajarlo usando un vehículo profano, es decir un lenguaje musical mundano.

Aquí me estoy refiriendo a autores con buenas intenciones. Ya sabemos que hay quiénes se han involucrado en el campo de la música a la cual llaman “ministerio cristiano”, pero detrás de lo que andan es de la fama y la fortuna. A esos, poco les importa si lo que hacen está permitido en la Biblia o no. Esta publicación es para los que son ignorantes y desean aprender o para los que tienen dudas y no han indagado suficiente sobre este importante tema.

Hablemos un poco del lenguaje y sus formas. Existe el lenguaje culto y refinado y existe el lenguaje vulgar, las jergas de las calles y de los guetos y en medio de estos extremos una cantidad de formas de hablar diversas.

El mensaje de la Palabra de Dios no tiene que llevarse por medio de un lenguaje complicado que solo los eruditos pudieran entenderlo, eso estaría mal, pero también estaría mal usar el lenguaje de la pandilla callejera con tal de alcanzar a los pandilleros.

El lenguaje que debe usarse tiene que ser sencillo y claro pero decente. Es importante no solo el mensaje sino el vehículo con el cual se lleva el mensaje. No debemos pensar aquí únicamente en las palabras que se dicen sino en cómo se dicen, ambas cosas son importantes.

Por esta razón los estilos musicales del mundo no son apropiados para llevar el mensaje, porque el Evangelio debe ser proclamado a través de un vehículo apropiado, claro y limpio.

Los que usan estilos mundanos como Rock o Rap o cualquier otro estilo mundano parecen tener la buena intención de alcanzar ciertos grupos, pero al usar un vehículo incorrecto están desvirtuando el mensaje y sin darse cuenta están enviando un mensaje tergiversado a sus oyentes, no por las palabras, pero sí por el medio utilizado. Se crea confusión cuando el pecador piensa que puede recibir a Cristo y Su Evangelio pero sin dejar los estilos mundanos de música que tanto ama.

En una trampa parecida caen algunos líderes de jóvenes en las iglesias que piensan que deben vestirse muy a la moda para tratar de alcanzar a los muchachos y por eso vemos hombres de 35 años haciéndose tatuajes y poniéndose piercings para alcanzar a una cultura que ha abrazado estas prácticas.

Un misionero aprendía un idioma para poder llevar la Palabra de Dios a los nativos. Esto es necesario y elogiable. Sin embargo, el misionero sabio al visitar diferentes regiones, indagaba para no usar palabras que en otra región pudieran ser consideradas groseras o vulgares. Ahora ya no es así, parece que eso es poco importante y vemos misioneros usando lenguaje vulgar en sus prédicas, lo cual causa risas en la audiencia y ellos piensan que están aplicando la contextualización cultural en la que fueron adoctrinados en el Seminario, esto es triste. Lo que están haciendo es desvirtuar el mensaje usando un vehículo incorrecto. Lo mismo pasa con los estilos de música llamados urbanos o del gueto.

Algunos no están dispuestos a reconocer que hay diferencias entre lo santo y lo profano, entre lo limpio y lo no limpio y se aventuren a utilizar vehículos profanos para un mensaje tan sagrado como el Evangelio de Jesucristo. Esto es lamentable.

Insisto en que se están utilizando estilos musicales inapropiados en ciertos intentos de evangelización y propagación del mensaje bíblico. El vehículo NO es un vehículo apropiado, NO corresponde con la dignidad del mensaje. Nos deben importar las almas que deseamos alcanzar con nuestro mensaje, pero más debería interesarnos ser fieles a Aquel que nos encargó el mensaje. NO tenemos derecho de adaptarlo al mundo. Debemos llamar al mundo a que se adapte a las maneras sanas y santas del Evangelio.

Por no entender este principio de la diferenciación entre lo santo y lo profano es que escuchamos de anuncios cristianos, promociones de conferencias, videos y podcasts todos usando música de estilo inapropiado de fondo. ¿Sería mucho pedir que tomáramos un ejemplo de fondo musical como el del Ministerio Ligonier que usa música sacra de Handel para introducir su programa de Radio? O ¿qué tal volver a usar los cánticos evangélicos tradicionales en esas promociones? Parece que eso sería pedir demasiado, estamos en el siglo 21.

Vamos concluyendo esta aventurada publicación. La Biblia nos manda a alabar a Dios con cánticos y también a exhortarnos unos a otros con cantos, pero esos cantos deben ser una adecuada y armoniosa combinación de melodías y ritmos que sirvan de vehículo propicio para el mensaje que transportan. Pero todo va en decadencia y las llamadas “expresiones culturales” así lo demuestran, porque las creaciones de los artistas ya no se conforman a algún estándar de belleza, sino que se conforman a la vanidad moderna de querer hablarle a la gente en su lenguaje contaminado, en vez de enseñarles la verdad por medio de un lenguaje limpio.

El asunto de la música se complica aún más porque vivimos inmersos en una cultura de espectáculo, de manera que hasta la buena música cristiana puede ser mal utilizada. La iglesia debería contrarrestar la corriente mundana del entretenimiento, pero en vez de ello parece querer amoldarse al mundo siguiendo un modelo de entretenimiento en sus conferencias. Ya no solo es importante saber quién va a exponer la Palabra de Dios sino cuál músico o artista famoso participará en el evento.

¿No podríamos volver a hacer de la vida de la iglesia una actividad sencilla y reverente pero gozosa, como lo hacía la Iglesia primitiva según se describe en Hechos 2.46?  Parece que no, mientras sigamos cayendo en la trampa de usar los métodos y vehículos del mundo.

Que Dios nos libre de descuidarnos y caer en las trampas de la fama y la fortuna porque estas están dando terribles frutos, como lo podemos comprobar en los lamentables casos de apostasía entre los “cristianos famosos”, sean predicadores o cantantes.

Identidad de Orientación y la Iglesia

Posted in Reflexiones with tags , , , on julio 16, 2019 by elcaminoangosto

Artículo original >>>>> AQUI <<<<<

Artículo escrito por el Pr. Barry York, Presidente del Seminario Teológico Presbiteriano Reformado (RPTS) y traducido con permiso.

En este que es el más nuevo y valiente de los mundos, las personas han tomado sobre sí mismas la responsabilidad de auto-identificarse. Mirando dentro de sí mismos para encontrar la verdad, han examinado sus pensamientos y sus pasiones para determinar quiénes son ellos mismos. Si sus corazones se inclinan, o se sienten orientados hacia cierta dirección, entonces esa tendencia define quiénes son ellos.

Hace solo unos pocos años, la gran batalla para estas personas fue lograr ser identificados por su orientación sexual. Hay un artículo que aclara que esta batalla básicamente fue ganada cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos legalizó el matrimonio gay. En esos días, las cosas eran más simples, porque usted podía ser hetero, gay o lesbiana.

Sin embargo, muy pronto el LG se convirtió en LGBQT, y fue esa T de transgénero la que marcó otro cambio sísmico en la cultura. Porque en vez de simplemente tener orientación hacia el mismo sexo, lo cual tenía al menos parte de esa orientación al enfocarse en sí mismo y su relación con otros, en el movimiento transgénero  la identidad ha dado otro paso hacia adentro. Ahora la identidad se enfoca más exclusivamente en usted mismo en relación con usted mismo.

Por ejemplo, si un hombre se siente como una mujer, entonces ahora él es ella y se conoce como transgénero. Y este deseo intenso por identidad propia es tan radical en estos días que si alguien usa un pronombre femenino para describir al individuo descrito, esto puede considerarse como demasiado restrictivo. Después de todo, algunos afirman poder cambiar de género en un día particular, o quieren ser identificados como sin género o libres de género.

La cultura actual de identidad se parece un poco a un viaje hacia el sur en una autopista, disfrutando tanto del viaje que usted decide ir siempre hacia el SUR. Eso puede ir bien por un tiempo, pero inevitablemente en algún punto tendrá que doblar a la derecha o a la izquierda y entonces se va a hacer difícil saber qué hacer. Rut Etheridge en su nuevo libro describe apropiadamente esta propensión moderna a determinar la identidad propia identificándola con el cielo raso de uno mismo. Será un límite. Porque eventualmente el bien llamado YO se agotará, incapaz de saciar la sed de significado personal.

Ahora vengamos a la iglesia y consideremos el asunto de la identidad sexual. Hay una presión creciente para que aceptemos este tipo de pensamiento dentro de la iglesia. Revoice es uno de los últimos movimientos de identidad que se está infiltrando en las iglesias evangélicas y Reformadas. Su propósito establecido es “apoyar y animar a los cristianos gay, lesbianas, bisexuales y otros atraídos por el mismo sexo – y a todos los que los aman a ellos – para que todos en la Iglesia puedan ser capacitados para vivir en la unidad del evangelio y a la vez observar la doctrina cristiana histórica del matrimonio y la sexualidad” (Puede ver el resumen de Tim Challies sobre la primera conferencia Revoice 2018 aquí). Notemos los adjetivos usados para modificar la palabra “Cristianos”. Esta afirmación muestra que los que promueven y apoyan este movimiento están añadiendo su propia orientación interna a la identidad Cristiana.

Para ver cómo esta orientación define su forma de vida, consideremos estos dos ejemplos tomados del pensamiento el Dr.. Wesley Hill, un profesor de seminario, orador principal en la conferencia Revoice, y autor de varios libros sobre este tema (las citas fueron tomadas de este articulo del Reporte Aquila, que también tiene muchas respuestas apropiadas)

Deseo también explorar la manera en que mis atracciones hacia el mismo sexo están inescapablemente atadas con mi don y llamado a la amistad. Mi pregunta, básicamente, es cómo puedo ejercer mayordomía y santificar mi orientación homosexual de tal manera que puede ser una puerta de bendición y gracia.

En mi experiencia, por lo menos, el hecho de ser gay colorea todo lo que me rodea, aunque soy célibe. Es menos como una pieza separable de mi experiencia, como un estante en mi oficina, que no se puede distinguir de los demás estantes, y más como una gota de tinta proverbial en un vaso de agua:  que no es idéntica al agua, y a la vez no es tan diferente tampoco. Para mí, ser gay es tanto como una sensibilidad, un alto sentido y pasión por la belleza del mismo sexo que determina la clase de conversaciones que tengo, las personas con las cuales quiero pasar el tiempo, las novelas, poemas y películas que disfruto, el arte visual particular que aprecio y también, creo, la clase de amistades que procuro fortalecer.

Wesley Hill, Spiritual Friendship: Finding Love in the Church as a Celibate Gay Christian (Grand Rapids: Brazos, 22105), 78,81.

No se puede negar que un convertido de la comunidad LGBTQ todavía tendrá tentaciones y anhelos con los cuales luchar relativos a su antiguo estilo de vida, como los Israelitas en el desierto que querían regresar a Egipto. Sin embargo, las afirmaciones del Dr. Hil van más allá que eso y contradicen las Escrituras.

Primero, niega la pecaminosidad de esos deseos sexuales, buscando legitimarlos como algo válido. Jesus enseñó que no solamente las acciones sino los pensamientos contaminan al hombre.

Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (Mateo 15.18-20)

Si ellos consideran los actos homosexuales como pecado, como muchos en Revoice afirman, entonces los pensamientos de esas acciones también lo son. Si sustituimos en las palabras de Hill la palabra anhelos por deseos gay, la fea verdad se vuelve más evidente. Trate de decirle eso a su esposa:

Deseo explorar la manera en que mis atracciones adúlteras están inescapablemente atadas a mi don y llamado de la amistad. Mi pregunta básicamente es cómo puedo ejercer mayordomía y santificar mi orientación adúltera de tal manera que pueda ser una puerta de bendición y gracia.

Y luego, modificar la identidad Cristiana con cualquiera de los adjetivos LGBQT es negar finalmente el poder del evangelio y el Espíritu que reorienta los deseos. Si usted profesa ser Cristiano y “el ser gay colorea todo” con respecto a usted, entonces ¡lo que necesita es más del color del evangelio! El creyente debe ser fortalecido por Cristo de tal manera que “en corazón están Sus caminos” (Salmmos 84.5) y desea las cosas celestiales (Colosenses 3.1-2).

En su obra clásica Los Afectos Religiosos, Jonathan Edwards explica cómo nuestra orientación o constitución, aunque no esté perfeccionada, ha sido fundamentalmente alterada en la conversión, cuando dice,

Desde luego, tenemos que tener en cuenta el temperamento natural de los individuos. La conversión no destruye el temperamento individual. Si nuestro temperamento nos hacía propensos a ciertos pecados antes de nuestra conversión, es muy posible que seamos propensos a los mismos pecados después de la conversión. Sin embargo, la conversión hará una diferencia aun aquí. Aunque la gracia de Dios no destruye los fracasos del temperamento, puede corregirlos. Si antes un hombre se inclinaba, debido a su temperamento natural, a la lujuria, la borrachera, o la venganza, su conversión afectara poderosamente estas inclinaciones malvadas. Puede que siga peligrando por estos pecados más que por otros, pero ya no dominaran su vida y su alma como lo hacían antes. Ya no serán parte de su verdadero carácter

Finalmente, los proponentes de una identificación de orientación necesitan recordar que están buscando su identidad en la dirección incorrecta. En vez de mirar hacia adentro, ellos necesitan romper ese cielo raso y mirar hacia afuera para encontrar quiénes son ellos. Jesús exhortó al respeco cuando dijo de manera paradójica, “El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 10.39).

La aguja del compás siempre apunta hacia el norte – amenos que tenga un fuerte imán cerca. El imán del YO distorsiona la dirección correcta. Pensar que usted se ha encontrado a usted mismo siguiendo la dirección de su corazón define el camino a la Villa de los Perdidos. En el evangelio, debemos mirar a Cristo como nuestra Estrella Polar para redescubrir la verdadera imagen de Dios y, haciéndolo, encontrarnos a nosotros mismos.

Quiera el Señor ayudar a la iglesia a redescubrir y descansar en el conocimiento de que somos Su pueblo, las ovejas de Su rebaño.

Barry York se define como: Pecador por naturaleza – Salvado por Gracia, Esposo de Miriam – Agradecido por los privilegios. Padre de seis. Bendecido por Dios. Presidente del Seminario Teológico Presbiteriano Reformado – Autor del libro: Hitting the Marks

MÁS DE JESÚS QUIERO SABER

Posted in Reflexiones with tags , , on julio 10, 2019 by elcaminoangosto

Este artículo apareció originalmente en GENTLE REFORMATION y ha sido traducido y publicado con permiso.

Puede leer artículo original en inglés del Pr. Kyle E. Sims —– AQUI —–

Me he dado cuenta de que, si mencionas algo sobre teología, algunos amigos dan la vuelta y se retiran. Muchas personas no están interesadas en cómo funciona la salvación. Es como si solo desearan ser usuarios finales. Desean ser salvos pero no quieren saber los detalles de cómo funciona esa salvación. Solo quieren creer en Jesús y ser buenos. Con frecuencia pienso que esto es lo que las iglesias han servido en la mesa por medio de sus enseñanzas y programas.

La iglesia en la que crecí de niño me enseñó lo más básico sobre Jesús  y que Él había muerto por mí. Me enseñaron la necesidad de rendir mi vida a Cristo y confiar en Él. Lo que no aprendí fue cómo expresar esa fe o los fundamentos teológicos que sostienen esa fe. Aunque puedo recordar las lecciones sobre historias bíblicas y algunas verdades teológicas como el arrepentimiento, había poco énfasis en quién es Dios o cómo es que la muerte y resurrección de Cristo nos salva de nuestros pecados. Sabíamos que la fe en Jesús nos salva, pero no teníamos entendimiento de cómo nos salva Jesús. Muchas personas tienen ideas parecidas con respecto a sus carros. Saben cómo conducirlos. Saben cómo arrancarlos, manejarlos y apagarlos, pero no tienen idea de cómo operan aparte de que necesitan combustible.

Mi familia cambió de iglesia cuando yo comencé la Escuela Secundaria. A los 14 años, en esta nueva iglesia, pregunté por primera vez: ¿Jesús es Dios? – Un excelente maestro de Escuela Dominical tomó tiempo para explicarme la Trinidad. Creo que se me había enseñado al respecto, pero hasta el momento en que hice esa pregunta no tenía una idea clara de la Trinidad.

Esta semana que pasó, en un juego de baseball, una señora Cristiana mayor, en sus 80´s me preguntó ¿A quién debemos orar a Dios o a Jesús? Fue algo como repentino y la pregunta me tomó por sorpresa porque no habíamos tenido una conversación profunda. Esto me hizo pensar cuántas personas se sientan en las bancas con un conocimiento muy limitado de la persona de Jesús y de su obra.

Envidio a los que crecieron en una iglesia que les enseñara un catecismo Reformado. Me hizo falta esa enseñanza fundamental. Fue una bendición cuando a mis 20 años me pude sentar bajo la enseñanza de Morton Smith en una clase de Introducción a la Teología Reformada. Fue allí, mientras estudiaba los catecismos y la Confesión de Westminster donde finalmente obtuve respuesta s mis preguntas principales de la niñez acerca de Dios.

¿Por qué necesitamos saber teología? Siempre necesitamos estar protegidos contra el error y la herejía. Sin embargo, la razón práctica más importante es para que podamos maravillarnos apropiadamente de la salvación que Dios nos ha dado. Entre mejor entienda usted la salvación más crecerá en su adoración y en su confianza en Dios.

¿Cómo podemos hacer esto? ¡Lo primero que tenemos que hacer es estudiar nuestras Biblias! Nótese bien que dije estudiar y no leer. Hay una diferencia. Muchos cristianos leen diligentemente sus Biblias diariamente. Esto es algo bueno. Debemos leer nuestras Biblias para adquirir aliento. Pero también tenemos la necesidad de estudiar los temas principales, asuntos y doctrinas que encontramos en la Biblia.

Lo segundo es que necesitamos es ser consistentes en nuestra asistencia a la iglesia más allá de los cultos en el día del Señor. Debemos buscar cómo crecer en el conocimiento del Señor. Muchas iglesias tienen Escuelas Dominicales, Estudios en noche de Miércoles, grupos pequeños o algún tipo de oportunidad para la educación cristiana.

Lo tercero que se necesita es hacer preguntas. Nuestras iglesias están llenas de personas que necesitan saber más de Jesús. Hacer preguntas los ayuda a ellos y le ayuda a usted a saber más. Con frecuencia algunos adultos que fueron criados en la iglesia temen hacer preguntas para no parecer tontos o poco espirituales. Pero si no se hacen las preguntas, nunca aprenderemos. ¡Hagan preguntas! La única pregunta tonta es la que no se hace. En realidad, hay muchas personas que tienen las mismas dudas que usted puede tener.

Por último ¡es necesario leer! Sí, vaya y pregunte a su pastor por libros. Pida la confesión de fe y el catecismo de su iglesia. Haga preguntas sobre cómo funciona la salvación. Haga preguntas para tomar las ideas bíblicas y poder expresarlas de manera que usted pueda entenderlas.

Es importante que conozcamos a nuestro Dios. Es importante crecer en nuestro conocimiento teológico. Es importante entender cómo funciona la vida cristiana. Es importante crecer en el conocimiento de Cristo y Su Palabra. Es un trabajo duro crecer más allá de las enseñanzas básicas, pero vale la pena. ¿Está usted dispuesto a hacer este esfuerzo por entender mejor su salvación y al Dios que es el autor de ella?

NOTA DEL TRADUCTOR. Este artículo me hizo recordar un bello himno que comparto aquí

1. Más de Jesús quiero aprender,
más de su gracia conocer,
más del amor con que me amó,
más de la cruz en que murió.

Más quiero amarle,
más quiero honrarle;
más de su salvación gozar,
más de su dulce amor gustar.

2. Más de Jesús quisiera hablar,
más de su comunión gozar,
más de sus dones recibir,
más con los otros compartir.

Más, más de Jesús;
más, más de Jesús;
más de sus dones recibir,
más con los otros compartir.

3. Más de Jesús anhelo ver,
más de su hermoso parecer,
más de la gloria de su faz,
más de su luz, más de su paz.

Más, más de Jesús;
más, más de Jesús,
más de la gloria de su faz,
más de su luz, más de su paz.

Pr. Héctor Velandia – Un ejemplo para imitar

Posted in Reflexiones with tags , , , on junio 21, 2019 by elcaminoangosto

Pr. Hector Velandia, su esposa Maria Ayala

“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” (Salmos 90.12)

Tuve el privilegio de ser invitado a la ciudad de Salinas en el Ecuador para predicar en el culto de Celebración de los 501 años de la Reforma Protestante y dar una serie de conferencias. Sucede con frecuencia que al orar para que Dios me conceda ser de bendición en el lugar que ministraré la Palabra, termina el viaje siendo una gran bendición para mi propia vida. Así sucedió en esa ocasión que pude conocer al pastor Héctor Velandia, colombiano radicado en esta ciudad de Ecuador.

Estoy seguro que el testimonio de este siervo de Cristo les será de bendición a muchos ya que a sus 64 años sigue sirviendo al Señor a pesar de haber perdido la vista hace 5 años.

El Pr. Velandia es originario de la región de Paipa Boyacá en Colombia, su testimonio de conversión es muy hermoso porque según cuenta, después de varias conversaciones con su vecino evangélico decidió decirle un día: “Mire, por favor ya no quiero que me siga hablando de este tema, déjeme en paz”. El vecino accedió, pero al día siguiente se acercó a unos cien metros de distancia y le pidió permiso para acercarse hasta la casa, una vez que estuvo en el patio le dijo a don Héctor que le obsequiaba una Biblia para que por sí mismo conociera la verdad, a lo cual accedió, asegurándole que la iba a leer para poder demostrarle que “es el Catolicismo el que está en lo correcto y no los Protestantes”.

Hector Velandia cumplió su compromiso de leer la Biblia y la leyó por 9 años hasta que Dios usó Su Palabra para traerlo a un conocimiento Salvador de Jesucristo.

En ese tiempo llegaron al lugar llegaron unos misioneros. Un sábado regresaba a su casa para almorzar y su esposa María Ayala con sus primeros tres hijos se estaba organizando para participar de la reunión a la cual los misioneros la habían invitado. Al regresar él le pregunto cómo le había ido en su reunión a lo que ella contesto que en esa reunión había entregado su vida al Señor Jesucristo.

Las reuniones continuaron por espacio de tres meses pero el lugar donde se reunían era demasiado pequeño por lo cual su esposa María le pidió que permitiera llevar a cabo las reuniones en su casa, porque había más espacio y comodidad.

Don Héctor no asistió a las dos primeras reuniones que se hicieron en su casa pero escuchó los sermones desde su habitación. Para la tercera reunión salió de su habitación al salón de la reunión y dio su testimonio de haber aceptado a Cristo como su Salvador. A partir de aquel momento en abril de 1990 comenzó a congregarse con los demás hermanos.

Dos meses después los hermanos le pidieron a los misioneros que le permitieran al hermano Héctor compartirles la palabra los días Miércoles y Sábados porque los misioneros solo podían asistir los días Domingos ya que ellos viajaban desde la ciudad de Villavicencio donde tenía un colegio cristiano y en el colegio la iglesia.

Cuando el hermano Héctor hizo su primer discipulado, tanto los misioneros como los hermanos notaron que contaba con algún conocimiento fruto de las lecturas continuas de la Biblia por nueve años.

Todos estuvieron de acuerdo en que el hermano Héctor les compartiera la palabra entre semana. Así sirvió en ese lugar por aproximadamente dos años hasta que por motivos del estudio de sus hijas mayores se vio forzado a trasladarse a la ciudad.

La enfermera del lugar quien se hospedaba en su casa, cuando le informaron que se iban a la ciudad, los remitió a su padre que era el Diacono de la iglesia allá y cuidador del templo y la casa pastoral porque al momento no había pastor, y así terminaron viviendo en la casa pastoral.

Tiempo después le pidieron hacer parte de la Asociación de iglesias Bautistas cuya sede estaba en Bogotá a lo cual accedió.

Una vez al mes 16 pastores de la denominación Bautista se reunían para la exposición de temas y también invitaron a don Héctor el cual se preparó para exponer sobre la soberanía de Dios. Durante su intervención, algunos pastores lo tildaron de “calvinista”, pero él aclaró que no sabía qué significaba ese término y hasta el momento ni siquiera sabía quién había sido Juan Calvino.

El pastor que dirigía el estudio intervino y llamó la atención a los pastores seminaristas y a otros con algunos títulos universitarios, preguntándoles qué habían aprendido ellos en el Seminario; ese día el pastor Héctor experimentó la gracia de Dios en su enseñanza porque siguió exponiendo el tema hasta concluir el tiempo que le correspondía a todos. Algunos de ellos se disculparon e incluso uno de los pastores lo felicitó y le prometió invitarlo a su iglesia a predicar ese tema.

El hermano Héctor terminó asumiendo un liderazgo pero con la particularidad de que nunca tuvo oportunidad de ir a prepararse al Seminario de la denominación, lo cual sin saberlo él, fue una protección divina ya que el Seminario estaba controlado por el liberalismo teológico.

El hermano Velandia me compartió un poco sus experiencias al tratar de fraternizar con otros pastores evangélicos de su región, en la participación de programas radiales, reuniones de líderes, etc., y cómo se notaba la triste tendencia de manejar los asuntos del reino de Cristo como si fueran un negocio con competencias y rivalidades carnales. Este tipo de rencillas entre los líderes evangélicos y las prácticas como el “robo de ovejas” le causaron gran desilusión.

En este contexto como era de esperarse era imposible tener comunión con las demás iglesias del lugar. Pasado un tiempo tuvieron la oportunidad de reunirse siete pastores de diferentes denominaciones y en esa reunión estuvieron de acuerdo en que el comportamiento que tenían entre iglesias no era Bíblico.

La semana siguiente junto a estos pastores se formó una asociación para la cual los demás pastores le pidieron al pastor Héctor fuera el presidente, cargo que desempeñó durante siete años, en los cuales celebraron cultos unidos, campanas al aire libre, cultos de oración y ayunos con los demás pastores. 

Cuenta el Pr. Velandia que a pesar de las diferencias doctrinales, tanto los pastores como las iglesias fueron muy bendecidos por el Señor en aquel tiempo.

En otra ocasión volvió a ser acusado de “calvinista” en un programa de radio que dirigió por nueve años, pero él insistía que solamente predicaba de manera consistente la doctrina según lo que el Espíritu Santo le mostraba en las Sagradas Escrituras.

El hijo del Pr. Velandia, Isaías Velandia, que hoy en día también está en el ministerio, me dio testimonio de haber visto siempre a su padre leer la Biblia durante varias horas todos los días.

Habiendo vivido en el pasado una vida bastante cómoda y en prosperidad, quiso el Señor que don Héctor y su familia llegaran a experimentar situaciones de mucha dificultad económica, pero el Señor los enseñó a depender de Él y les mostró Su fidelidad. 

En el año de 1997 un joven ecuatoriano, Roberto Bulgarín, graduado del Seminario Teológico del cual el Señor preservó a don Héctor, llegó a la región para hacer su trabajo comunal y poder graduarse y a raíz de esto, llegó a ser yerno del Pr. Velandia y se mudó con la hija del pastor Velandia para el Ecuador.

Hoy el Pr. Bulgarín da testimonio de que lamentablemente su tiempo en aquel Seminario no fue lo que debió ser en su formación bíblica, pues salió del Seminario con muchos vacíos y preguntas bíblicas y doctrinales. Hace pocos años el pastor Bulgarin conoció las Doctrinas de la Gracia, y abrazó la Reforma, y pudo confirmar que su suegro había sido un “calvinista” sin saberlo.

El Pr. Roberto Bulgarín, yerno de don Héctor es pastor de la Iglesia Bautista Dios nuestro Proveedor, su hijo Isaías Velandia es pastor de la Iglesia Bautista Reformada la Libertad, y se han unido a un excelente grupo de pastores que están trabajando arduamente por regresar a los principios bíblicos de la Reforma Protestante.

El pastor Velandia también se trasladó a Ecuador y perdió su vista hace 5 años. Sin embargo, no se ha retirado del ministerio de la predicación. Con la ayuda de su esposa doña María Ayala, él prepara sus sermones y luego predica según lo que el Señor trae a su mente del tema que ha estudiado. Esta labor la lleva a cabo cada Día del Señor en la iglesia Bautista Casa del Alfarero en la comuna de Rio Verde.

La actitud del Pr. Héctor Velandia es digna de ser reconocida e imitada, porque sigue sirviendo a Cristo a pesar de sus limitaciones. El hermano no faltó a ninguna de las Conferencias que se me habían asignado. Hay pastores que actúan como si un ministro más joven no tuviera algo qué enseñarles, pero este hombre con humildad escuchó y hasta me hizo consultas sobre temas que él todavía está estudiando. Pero fue más lo que el Señor me enseñó a mí por medio de él.

Estoy muy agradecido con el Señor por concederme esta bendición de conocer al Pr. Don Héctor y pido al Señor me dé un corazón humilde y enseñable como el de este siervo de Cristo, para poder servirle fielmente hasta el fin de mis días.

La Depravación del Corazón

Posted in Reflexiones with tags , , on abril 11, 2019 by elcaminoangosto

Thomas Reade

La corrupción de la raza humana después de la Caída [en pecado] fue radical y universal:

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la Tierra, y que el designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6.5).

Parecería sorprendente que alguien lea este pasaje en la Biblia y aun así niegue la doctrina de la depravación humana, si no supiéramos también de la ceguera natural del entendimiento por razón del mismo pecado.

Una verdad dolorosa es, sin embargo, claramente establecida: el corazón del hombre es malo. Y como esta solemne verdad debe ser colocada en la más brillante luz, se añade además que no solo los pensamientos, sino las imaginaciones de los pensamientos de su corazón son malas. Por medio de esta declaración, aprendemos de qué manera la Caída ha corrompido todas las maquinaciones secretas de la mente humana, ya que la fuente misma está contaminada.

Si la fuente está envenenada de esta manera, ¿podríamos dudar de las corrientes que fluyen de ella? Todos los que se conocen a sí mismos por medio de la enseñanza del divino Espíritu pueden testificar de la verdad de la Escritura desde su propia experiencia. “El corazón conoce la amargura de su alma” (Proverbios 14.10). ¡Oh, que la gracia soberana derribe todo orgullo e imaginación pecaminosa que contradiga la santa Ley de Dios y traiga todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo!

Algunos, que contienden por una porción de bondad natural, tal vez dicen, “Es cierto que la imaginación es frecuentemente desviada; pero ¿no debemos reconocer que algo queda de virtud?” ¿Qué dice la Escritura? “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6.5).

Digamos que es cierto, pero ¿no queda un poco de mezcla de bien con el mal? ¿Qué dice la Escritura? “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6.5)

Admitamos esto, pero ¿no quedan algunos intervalos de bondad? ¿Qué dice la Escritura? “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6.5).

Si esta es la condición del corazón humano, ¿No queda algo de bien al menos en la etapa inocente de la juventud que sea excepción a este terrible cargo? ¿Qué dice la Escritura? “Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6.5). “Se apartaron los impíos desde la matriz; Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron” (Salmos 58.3). “La necedad está ligada en el corazón del muchacho” (Proverbios 22.15). “… la adolescencia y la juventud son vanidad” (Eclesiastés 11.10).

Y, como una determinación para abatir el orgullo del hombre caído y establecer la doctrina del pecado original fuera de toda disputa, David, hablando bajo la influencia del Espíritu de verdad, declara: “… en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre” (Salmos 51.5)

Muchos pasajes pertinentes e importantes podrían añadirse, los cuales confirman esta solemne verdad del pecado original “¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie”(Job 14.4). “¿Qué cosa es el hombre para que sea limpio, Y para que se justifique el nacido de mujer?” (Job 15.14). “¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?” (Job 25.4).

Concluimos entonces con la Escritura que “… éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” (Efesios 2.3); y que “no hay justo ni aún uno” (Romanos 3.10)

¡Oh alma mía! No disputes con el Creador que está justamente ofendido, más bien confiesa tu culpa, tanto original como actual. Busca la gracia para postrarte a Sus pies y aceptar con un corazón gozoso esa oferta de perdón y paz, que tan libremente se te hace por medio del sacrificio propiciatorio de Su bien Amado Hijo.

La gracia de Dios, cuando se la mira, como debe ser, en conexión con el estado miserable del hombre pecador, brilla como un bello arcoíris sobre una nube oscura. Sus hermosos colores deleitan la mente en medio de su brillo.

¡Cuán consoladoras son para un alma que se doblega con un sentido de culpa las siguientes promesas!: “Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: !!Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: !!Vive!” (Ezequiel 16.6).

Y luego viene la fuente de la misericordia “…Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” (Jeremías 31.3)

Pero ¿cómo puede una criatura contaminada ser agradable a un Dios santo y puro? He aquí los efectos de la gracia soberana: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.  Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.” (Ezequiel 36.25-27)

La seguridad y la perseverancia del redimido está dulcemente declarada en la siguiente deliciosa promesa: “Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.(Jeremías 32.39-40)

Apoyo y éxito final son también prometidos al creyente cuando está bajo dificultades y pruebas para que se sostenga en la causa de Su Dios de Pacto y Salvador. “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador” (Isaías 43.2-3).

Para la presente y perdurable consolación del creyente, el perdón completo y libre de todos sus pecados es declarado por gracia: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” (Isaías 44.22)

Bien puede el pecador rescatado exclamar: “Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.” (Isaías 12.1-2) “Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.” (Salmos 145.1-2) “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias” (Salmos 103-1-4) “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace  maravillas.  Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.” (Salmos 72.18-19)

Thomas Reade (1776-1841): Autor Inglés de la ciudad de Manchester.

De Spiritual Exercises of the Heart, Reformation Heritage Books,

http://www.heritagebooks.org. Used by permission. (publicado por Herald of Grace por cortesía de Chapel Library)

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