¿Cuándo necesitamos un Avivamiento?

Tomado del sitio First Love Ministries.

Artículo original disponible  >>>>>>>>>> AQUI <<<<<<<<<<

Avivamiento.jpg

– cuando no amamos al Señor como lo amábamos antes

– cuando los intereses por las cosas y ocupaciones terrenales son más importantes que las cosas eternas

– cuando preferimos ver Televisión y leer libros o revistas seculares que leer la Biblia y orar

– cuando hay mayor asistencia a las cenas en la iglesia que a las reuniones de oración

– cuando los conciertos atraen más personas que las reuniones de oración

– cuando tenemos poco o ningún deseo de orar

– cuando nos interesa más hacer dinero que dar dinero

– cuando hemos puesto a personas en el liderazgo que no tienen las necesarias calificaciones espirituales

– cuando nuestro Cristianismo es falto de gozo y de pasión

– cuando hay verdades en nuestra cabeza que no practicamos en nuestra vida

– cuando hacemos poco o ningún esfuerzo por alcanzar a los perdidos

– cuando tenemos tiempo para los deportes, la recreación y el entretenimiento pero no para estudiar la Biblia y orar.

– cuando no temblamos ante la Palabra de Dios

– cuando la predicación es carente de convicción, confrontación, fuego divino y unción

– cuando rara vez tenemos pensamientos sobre la eternidad

– cuando el pueblo de Dios está más preocupado por sus trabajos y carreras que por el Reino de Cristo y la salvación de los perdidos

– cuando el pueblo de Dios se reúne con otros creyentes y los temas de conversación son más sobre las noticias, el clima y los deportes que sobre las cosas de Dios

– cuando los cultos de la iglesia son predecibles y “siempre lo mismo”

– cuando en la iglesia hay problemas entre hermanos y no sienten la necesidad de buscar la reconciliación

– cuando los maridos cristianos y sus esposas no oran juntos

– cuando los matrimonios apenas sobreviven pero sin el amor de Cristo

– cuando nuestros niños crecen adoptando la manera de pensar del mundo, sus valores, filosofías y estilos de vida mundanos.

– cuando estamos más preocupados por la educación y actividades atléticas de nuestros niños que por el estado de sus almas

– cuando el pecado en la iglesia se esconde debajo de la alfombra

– cuando el pecado evidente en la iglesia no se trata con el proceso bíblico de disciplina y restauración

– cuando toleramos “pequeños” pecados de chisme, espíritu de crítica y falta de amor

– cuando somos capaces de ver películas y programas de Televisión que no son santos

– cuando nuestros cantos son carentes de vida y entusiasmo

– cuando nuestras oraciones son palabras vacías dichas para impresionar a otros

– cuando nuestras oraciones carecen de fervor

– cuando nuestros corazones están fríos y nuestros ojos están secos

– cuando no vemos evidencia del poder sobrenatural de Dios en nuestras vidas de una manera regular

– cuando hemos dejado de llorar y lamentar por nuestros pecados y los de los que nos rodean

– cuando estamos tranquilos viviendo un cristianismo ordinario con cultos ordinarios

– cuando nos aburrimos en el culto

– cuando hay que entretener a la gente para atraerlos a la iglesia

– cuando nuestra música y manera de vestir sigue el patrón del mundo

– cuando comenzamos a adaptarnos al mundo en vez de llamar al mundo para que se adapte a los estándares de santidad del Señor

– cuando ya no disfrutamos de la compañía y el compañerismo del pueblo de Dios

– cuando nos tienen que rogar para que sirvamos en la iglesia

– cuando la forma en que damos es medida y calculada en vez de ser generosa y sacrificial

– cuando ya no vemos a gente perdida venir a Cristo de una forma frecuente

– cuando no estamos ejercitando la fe ni creyendo que Dios es capaz de lo imposible

– cuando estamos más preocupados por lo que otros piensan que por lo que Dios piensa de nosotros

– cuando somos insensibles ante el hecho de que hay 2.5 mil millones de personas en este mundo que no han oído el nombre de Jesucristo

– cuando somos insensibles ante el pensamiento de que vecinos, compañeros de trabajo y allegados están perdidos sin Cristo

– cuando el mundo perdido que nos rodea ni siquiera sabe que existimos

– cuando hay poco o ningún impacto de nuestra parte en el mundo que nos rodea

– cuando el fuego está ausente de nuestros corazones, matrimonios e iglesia

– cuando estamos tan ciegos que ni siquiera nos damos cuenta de que necesitamos un avivamiento.
~ ​N. L. DeMoss

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: