En Defensa de la Verdad

Pelagio (354 –420/440)

Cuando era niño, un amigo me preguntó algo con respecto a la “misa de los evangélicos”, (el católico común piensa que los de otras iglesias tienen una “misa diferente”),  bueno, pues la pregunta de mi amigo fue que si era cierto que nosotros antes de entrar a la iglesia escupíamos a la virgen María.

Tal afirmación podría espantar a algunos y causar risa a otros, pero me impulsa para escribir una reflexión en cuanto a la posibilidad de creer una mentira, solamente porque la ha afirmado alguien en quien nosotros tenemos confianza. Muy probablemente mi amigo de infancia escuchó tal afirmación de sus padres, o de sus abuelos o de algún otro familiar o de alguna persona a la cual consideraba como autoridad, o bien fue solo algo que escuchó decir a otro chico y quiso confirmarlo preguntando a un evangélico él mismo.  Similares mentiras siguen rondando en las cabezas de muchos que nunca tomaron el tiempo de leer una enciclopedia o buscar un libro de historia para confirmar si lo que les enseñaron es cierto. Por las mismas razones muchos piensan que la razón por la cual Martín Lutero se salió de la Iglesia Católica en el siglo 16 fue porque quería casarse con una monja. La gente dice mentiras y tergiversa la verdad sin temor , por ejemplo,  es cierto que años después Martín Lutero llegó a casarse y también es cierto que su esposa había sido monja, pero cuando empezó el movimiento de reforma, no tuvo nada que ver con sus intenciones de casarse, miles de sacerdotes tenían concubinas. El asunto serio ahí fue el negocio de venta de indulgencias y su convicción de la salvación por medio de la Fe.

Agustin de Hipona (AD 354- AD 430)

El punto que quiero resaltar es el siguiente: ¿Cuántas personas en las diferentes iglesias se toman la molestia de investigar, leer o corroborar las afirmaciones que se hacen desde los púlpitos? ¿Cuántas personas están repitiendo simplemente lo que dijo el sacerdote en la misa o el pastor en el culto o el profesor en el Colegio o en la Universidad? Pienso que lamentablemente son una minoría. Más aún, ¿cuántos hay que solamente repiten lo que miran en la televisión o el internet? y entonces, sus opiniones y juicios dependen de la tendencia política del medio de comunicación que miran, así son las cosas en general y esto lleva a tristes consecuencias.

Jacobus Arminius (1560 – 1609)

En meses pasados tuve la triste experiencia de saber que un pastor bautista, al enfrentar la controversia arminianismo-calvinismo expresó que eso “nada tiene que ver con “nosotros los bautistas”, porque eso es un pleito entre dos curas católicos, ( posiblemente haciendo alusión al debate Pelagio-Agustín en el siglo IV).

En estas circunstancias los creyentes irresponsables, encontrarán refugio en las palabras de un pastor irresponsable que no expone toda la verdad bíblica e histórica sobre estas doctrinas y entonces, seguirán muy cómodos pensando que ya tienen un asunto menos del cual preocuparse. No están interesados en saber qué pensaron los antiguos ni cómo enfrentaron esta controversia los bautistas ingleses o los bautistas americanos, mucho menos están interesados en urgar en los documentos históricos para ver cuál de las posiciones abrazaron nuestros antepasados ni cómo llegaron los bautistas modernos a tomar una posición acomodada, que no es honesta pero sí agradable al oído carnal.

Jean Cauvin (1509–1564)

En tal caso, las palabras del Evangelio afirman: Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. Mateo 15:14  

Pero también escribió el profeta Jeremías:

Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Jeremías 6:16.

 Confiando en que Dios siempre se reserva un remante que atiende a las palabras de los profetas y procura escudriñar la Biblia y conocer las sendas antiguas, redacté un resumen que expone de qué se trata el calvinismo –

Está disponible AQUÍ–> Calv-Arm

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Una respuesta to “En Defensa de la Verdad”

  1. Armando Valdez Says:

    Muy cierto lo que comenta en este artículo. Uno no se explica como la gente se sienta y solamente escucha y cree que todo lo que oye proviene de Dios. Lo he visto personalmente. Ni siquiera saben porque se llaman bautistas. Y mucho menos saben cual es la declaración doctrinal de la misma iglesia a la que son miembros. Me pregunto si harían bien en llamarse “bautistas”. Estan muy lejos de serlo.

    Dios le siga bendiciendo

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